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Fantasía tras la verja. Por Mónica Ledesma

Elblogoferoz / Mónica Ledesma.- Érase una vez una niña rubia de ojos grandes que vivía en una casita de madera que ella misma había construido en sus tardes de infancia. No era muy grande, pero allí era feliz, sobre todo cuando se tumbaba sobre el frondoso jardín a seguir con la mirada el gracioso vuelo de los pajaritos que iban tiñendo de colorido el azul del cielo.

Su casita tenía un tejado de color rosa, al igual que las nubes de algodón que se derretían en una dulce explosión de sabor en su boca. También tenía unas pequeñas ventanas hechas de regaliz por las que el viento se colaba, cual galán, para bailar con las coquetas cortinas y había una verja de madera que ella cerraba cada noche para guardar como un tesoro todo su mundo de fantasía.

Mónica Jiménez soñaba desde pequeña con un peculiar mundo construido con globos, cartulinas, goma eva y mucha imaginación, aunque nunca pensó que ya de adulta su particular sueño se transformaría en realidad bajo el nombre de Tras la verja, su propia empresa dedicada a la organización de eventos y fiestas, sobre todo infantiles.

Tras la verja ofrece un mundo de decoración artesana para cualquier celebración. /Foto. David Domínguez.

Mónica Jiménez acaba de nacer con su empresa Tras la verja, en la que ofrece servicios de organización y decoración de eventos, como bodas o cumpleaños

“Desde que era niña siempre me gustaba todo lo que tenía que ver con trabajos manuales, un arte con el que crecí ya que en mi familia siempre ha existido una gran vocación por la pintura. Lo que nunca pensé es que este hobby terminaría siendo hoy mi presente y que se transformaría en mi propia empresa dedicada a organizar y decorar fiestas”, explica Mónica.

Lo cierto es que tanta creatividad interna salió a la luz en todo su esplendor a raíz de que nació su segunda hija. “Quise celebrar su cumpleaños y empecé a buscar cosas divertidas y originales para decorar la casa y no encontré nada, excepto productos típicamente comerciales. Entonces me decidí y preparé todos los detallitos y adornos con mis manos. Tal fue el éxito entre las otras madres que me empezaron a llamar para que organizara las fiestas de sus hijos y así fue poco a poco como comencé en este mundo”, recuerda.

Detalles de la decoración infantil con motivos de piratas elaborada por Mónica Jiménez para un cumpleaños.

Curiosamente, la profesión inicial de Mónica no tenía nada que ver con su nueva faceta de decoradora de eventos, pues trabajó durante muchos años en un gabinete de estética y nutrición. Pero, las circunstancias de la vida y el no poder ver crecer a sus dos hijas la llevaron a dejar este trabajo y a dedicarse a su familia. No obstante, cuando comenzó a preparar fiestas de cumpleaños para las amistades fue su marido quien la animó a montar una tienda especializada en cumpleaños y creó un One Way en la capital tinerfeña solo de productos para fiestas, “aunque todo lo que vendíamos allí era muy comercial y a mí realmente lo que me gustaba era hacer cosas con mis manos”, destaca.

La búsqueda de su sueño, unido a que la crisis les llevó a tener que cerrar la tienda, hicieron que Mónica se planteara dar un giro a su vida y centrarse, realmente, en lo que de verdad le dictaba su corazón. Así fue como hace casi dos meses que se erigió como empresaria y abrió las puertas de su verja a la fantasía y felicidad de cualquier niño.

Cualquier evento

“Mi nueva empresa está creada para organizar cualquier evento como pueden ser bodas, como ya he hecho algunas, o fiestas familiares, comuniones, bautizos o cumpleaños, aunque realmente con lo que más disfruto es con los niños, porque ahí la imaginación no tiene límites y es mucho más divertido. Quizás, el hecho de que no recuerde durante mi infancia haber tenido una fiestita de este tipo puede que me haya influenciado a la hora de decantarme más por hacer cumpleaños infantiles, pero en realidad no pongo veto a cualquier reto que se me presente”, destaca.

“Soy una persona muy alegre y me gusta contagiar de esta alegría a quienes me rodean. Sé que mi firma nace en plena crisis y que no es quizás el mejor momento para celebraciones, pero también soy de las que opino que siempre hay algo que celebrar en la vida, pues al final lo único que te quedan son los buenos momentos”, añade Mónica Jiménez.

La imaginación se da cita en esta mesa decorada para el cumpleaños de un niño.

La creadora elabora en su taller todos los detalles para las fiestas, desde piñatas a guirnaldas, carritos de helados, de perritos calientes y de algodón de azúcar

De esta manera, Mónica ha comenzado pasito a pasito a decorar de ilusiones las casas de otros. “Intento que cada niño sea el protagonista de su propia fiesta y por ello antes de preparar nada me gusta primero hablar con sus padres y con el anfitrión para conocer sus gustos y poder personalizar su cumpleaños o celebración con las cosas que realmente le gustan. Lo que consigo es que se sientan importantes ese día y que sean felices junto a sus amiguitos”, subraya.

Fiestas personalizadas acordes a cada anfritión es el lema de Tras la verja.

Para lograr este objetivo, Tras la verja ofrece multitud de detalles preciosos para decorar cualquier entorno. Aparte de personalizar servilletas, platos, vasos y cubertería con adornos pintados a mano o confeccionados con cartulina con la temática elegida para la ocasión, también Mónica confecciona de manera artesana las piñatas de las que penden todo un dulce mundo de chuches. Igualmente, si el presupuesto del cliente lo requiere dispone de un carrito de perritos calientes, un puesto de helados y otro de algodón de azúcar que se alquilan para cada fiesta.

Tarta y cupcakes

“Todo lo que me pidan lo intento hacer, incluso la comida, la tarta o los cupcakes, aunque para la restauración cuento con la ayuda de La Casita, local de la capital tinerfeña”, apunta Mónica. Asimismo, el abanico de diversión se puede ampliar a payasos, magos o castillos hinchables si así se solicita previamente o bien disfrutar de los juegos que ella misma organiza para que la fiesta no decaiga en ningún momento. Todo por un precio que oscila entre los 200 y 600 euros de media.

“Trabajo muy poco la temática de dibujos animados, pues creo que a los niños hay que sacarlos un poco de esa sociedad comercial que estamos generando entre todos. Soy de las que apuesta porque pasen más tiempo jugando con sus padres antes que sentados delante de un ordenador o de la televisión. Por ello también organizo talleres de formación con las familias para que aprendan a hacer adornos festivos o nuevos juegos entre padres e hijos”, afirma Mónica.

Mónica Jiménez elabora una guirnalda para adornar una fiesta infantil.

Tras la verja ofrece sus servicios a través de Facebook y planea en el futuro cercano crear su propia página web y contar con un local para eventos

Respecto a si tiene en mente abrir nueva tienda para dar a conocer su trabajo, la decoradora es clara y afirma que “ya pasé por esa experiencia y no quiero volver a estar detrás de un mostrador, pues también limitaría mis horas para poder crear. De momento me estoy dando a conocer a través de la red social Facebook y en breve abriré mi página web. Igualmente he comenzado a formar parte del colectivo Espacio Efímera para que la gente también pueda ver in situ mis productos”.

Un trabajo artesano y minucioso en el que Mónica pasa horas y horas, tijera y pistola de silicona en mano, construyendo con materiales reciclados y, sobre todo, gracias a su desbordante imaginación todo un mundo de diversión en formas decorativas. “Mi mente no para de generar ideas y cosas nuevas para crear, aunque también es cierto que Internet es una gran fuente de ayuda y sobre todo mis hijas, de las que me nutro en gustos y preferencias infantiles”, comenta entre risas.

La empresa ofrece decoración, transporte y montaje de todos lo necesario para la fiesta.

Una fábrica a pequeña escala de alegrías, sonrisas y sorpresas que ha ido creando en una habitación de su casa y en la que pasa su tiempo confeccionando ilusiones y cariño para otros.

Futuro

Cuestionada sobre sus retos futuros, Mónica Jiménez apunta que el primero es darse a conocer y poder organizar todo tipo de eventos, pues “no me acobardo ante los retos”. No obstante, aunque el negocio ha comenzado con éxito, espera a poder afianzarse en el mercado para más adelante tener su propio local donde celebrar allí las fiestas que organice y ampliar así su oferta de servicios. Pero, pese a ello, asegura que su mayor sueño es “seguir haciendo lo que me gusta y con lo que me divierto y, sobre todo, viendo como los demás disfrutan con lo que creo. Esta es la mayor recompensa que me da mi trabajo, unido al hecho de que después de cada fiesta que organizo me llevo siempre a casa las caritas de felicidad de los niños”.

Graciosa piñata en forma de reloj de cuco elaborada por Mónica Jiménez. / Foto: D. Domínguez.

En definitiva, Mónica es una mujer creativa, divertida, alegre y vital que solo con cartón, lana, papel de seda y silicona ha sabido construir de glamourosa fantasía los corazones de los más pequeños. Una mujer que soñaba con una casa de madera, con un frondoso jardín y con una valla tras la cual guardar su vida, su mundo y sus anhelos, pero que hoy se ha decidido a abrir sus puertas para poder mostrar al mundo lo que se escondía Tras la verja.

La artesana y alma mater de Tras la verja, Mónica Jiménez. /Foto: D.Domínguez.

 

 

 

 

 

 

 

4 Comentarios

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  • felicidades por la entrevista, pero tengo que decir a la entrevistadora se equivoco cuando comentastes que contabas con la casita para los cupcakes. ya que tu hermana era la dueña , no las dueñas son Nuria y Nayra, o Nayra y Nuria… creo que debe ser corregido por la entrevistadora, gracias..

  • Gracias Magdalena por su comentario y aclaración. Es de humanos errar e igualmente, rectificar, como ya se ha hecho en el texto. Saludos y Feliz Año.

  • Chapó amiga! Todo momento es bueno para seguir al corazón! Por eso triunfarás!!!

  • Gracias Monica Ledesma por tu amabilidad a recibir una critica . Feliz Año Nuevo y que todas tus entrevistas sean tan maravillosas como está