Sin categorizar

España podría alcanzar 18 millones de pobres en 2022 y se equipara ya a los países del Este en política social

AGENCIAS.-España podría alcanzar los 18 millones de personas en riesgo de pobreza y exclusión social en 2022, lo que supone cerca del 38 por ciento de la población, si continúa la tendencia actual de recortes y no se corrigen las medidas de austeridad, según el informe ‘Crisis, desigualdad y pobreza’ presentado por Intermón Oxfam. Además, señala que el país podría tardar 25 años en recuperar el nivel de bienestar y los derechos sociales anteriores a la crisis.

El informe analiza la respuesta a las crisis de América Latina y el Este Asiático en las décadas de los 80 y los 90 y la desigualdad y pobreza que generaron sobre la población, comparándolas con las políticas de austeridad y de recortes que se están aplicando en España. Así, muestra cómo en esos países la nacionalización de las deudas privadas superó la capacidad de pago de los países, se estancó la economía, subió la inflación, cayeron los ingresos y tuvieron que seguir lo que en esa época se llamaba ‘ajuste estructural’ bajo la vigilancia del FMI y del Banco Mundial con condiciones impuestas desde fuera, tal y como ocurre ahora en España.

En cuanto al aumento de la pobreza, el director general de Intermón Oxfam, José María Vera, ha subrayado que actualmente se habla de 12,7 millones de personas que están en situación de riesgo o de pobreza. «Estos datos, de seguir en esta tendencia creciente desde 2008 y comparándolos con los datos de América Latina, llevan a un resultado de entorno al 38 por ciento de la población en una década, lo que supone que 18 millones de personas se encontrarían en situación de pobreza».

Vera ha recordado que en América Latina «las consecuencias se centraron de forma especial sobre los más pobres y los más vulnerables y se produjo un aumento del desempleo,  la precarización, los salarios mínimos y el salario agrícola real –todavía no recuperado en algunos países desde los años 80–. «En todos estos países la crisis supuso un fuerte aumento de los niveles de pobreza y a mediados de los 90 se habían empobrecido gran parte de ellos con un retraso en los porcentajes de las personas que vivían en situación de pobreza equiparables a los de 25 años antes».

Pobres y ricos

Por otro lado, ha alertado de que «la brecha entre las personas que más ingresan y las que menos ha aumentado ya hasta situar al país a la cabeza en el primer lugar entre los 27 países Miembros de la UE con más desigualdad social». «Antes de la crisis el 20 por ciento más rico ingresaba 5,3 veces más que el 20 por ciento más pobre y en 2011 esta proporción había subido hasta el 7,5 y los datos recientes muestran que sigue aumentando –ha agregado–. Haciendo comparativa con América Latina y si continua esta trayectoria en una década, el 20 por ciento más rico podría llegar a ingresar 15 veces más que el 20 por ciento más pobre».

Además, ha manifestado que la recuperación en América Latina «es de lo que más se tardó, de hecho en 1997 todavía había más de 200 millones de personas que vivían en la pobreza y no es hasta 2005 cuando la proporción empieza a ser equivalente al comienzo de la crisis, lo que supone que se tardó como media unos 25 años en recuperar los niveles en los porcentajes de pobreza antes de que la crisis empezara, por lo que este es otro de los datos que hace mirar a la situación española actual».

Respecto a la situación de recortes en España, el director Intermón Oxfamha denunciado  que «se han cebado con las personas más necesitadas mediante de reducción de ayudas y subvenciones a asociaciones que están más cerca de las personas más vulnerables». » Consideramos que el lado más evidente del gasto es el del rescate bancario».

 Con los países del Este

 

 Por otra parte, España ha retrocedido algo más de una década por los recortes producidos en el último año en políticas sociales, con un gasto en políticas de bienestar similar al destinado entre 1996 y 2003, cuando España se situó a niveles de los países del Este y Estados Unidos, según se desprende del ‘Informe España 2012’, elaborado por la Fundación Encuentro.

Así, en la década de los 80, el gasto social en España se mantenía en torno al 15% y 18% del PIB –similar al de Estados Unidos– para aumentar hasta el 22% en los 90 –como en Reino Unido–, caer de nuevo al 18% en 2003 e incrementarse de nuevo hasta el 25% en 2009. Sin embargo, los recortes producidos entre 2011 y 2012 han vuelto a deprimir el gasto social, según los autores del informe, presentado este jueves.

El estudio añade que las experiencias previas en Reino Unido (2006) yEstados Unidos (1987 y 1996) demuestran que los recortes a colectivos vulnerables tienen a medio y largo plazo «un claro impacto adverso» en la salud y la desigualdad, y en el riesgo de pobreza de estas personas, sin que se reduzca el gasto sanitario. En ambos países, este tipo de recortes»conllevan costes políticos y riesgos democráticos», por la tensión que provocan tanto en el Estado de Derecho, como entre la ciudadanía, los profesionales sanitarios y las distintas administraciones territoriales.

Por ello, el informe vaticina que, a medio y largo plazo, los recortes en educación y sanidad alejarán a España de la pauta de bienestar europea y podrían tener graves efectos sociales, semejantes a los detectados enEstados Unidos, donde se han elevado las tasas de delincuencia y discriminación, además de empeorar la salud de las personas inmigrantes y reducir las oportunidades de sus hijos, entre otras consecuencias.

Así, entre otras recomendaciones, aboga por invertir en el acceso universal a una atención comunitaria integrada de calidad que sea «barata y efectiva»; dar incentivos al acceso a la atención comunitaria de inmigrantes y población sin recursos; reforzar la inversión en salud pública y formación de profesionales sanitarios; y reorientar el Estado de bienestar hacia el modelo nórdico, basado en una mayor presión y redistribución fiscal, el apoyo y activación universal de colectivos vulnerables y desarrollo de políticas familiares y de infancia, de discapacidad y dependencia.

El estudio también analiza aspectos relacionados con la educación y la movilidad social, al subrayar que «el gran salto histórico» en las oportunidades de ascenso social masculino se produce en España en los inicios de la década de los 90, cuando se situó en el 42%, por encima de la media europea masculina, del 33%. Por el contrario, las mujeres tienen un menor ascenso intergeneracional, con un 25%, además de contar con peores inicios en el mercado de trabajo y beneficiarse menos de la movilidad. En el caso de los jóvenes, se constata que la renta del 44% de aquellos de entre 19 y 28 años había disminuido de 2003 a 2009, frente a un 25% de estos jóvenes cuya renta ascendió en ese mismo período, sobre todo, por «la bonanza del ladrillo».

Por otro lado, el documento indica que, en las zonas litorales del Levante, Atlántica-Cantábrica y Cataluña es donde se registran más oportunidades de ascenso social, con un mayor rendimiento de los títulos cuanto más alta sea la clase. Así, directivos y profesionales expertos dicen haber tenido una alta motivación familiar para los estudios (90%) y buenas notas académicas (76%), mientras que los jornaleros agrarios reconocen un mayor desapego por la escuela, rendimientos más bajos y motivación familiar menos intensa.

En la misma línea, los autores del estudio indican que nacer y socializarse en una familia de origen humilde en España supone una mayor desventaja que hacerlo en un país central europeo, por lo que denuncian que «queda mucho por mejorar» en el terreno de la igualdad de oportunidades educativas y en la reducción de la influencia de los orígenes de clase.