FIRMAS

Las inspecciones en los barcos. Por José Manuel Ledesma

Inspección Sanidad Exterior

Con la creación, a principios del siglo XX, del departamento de Sanidad Exterior, se dictarían una serie de reglas a las que tenían que ajustarse los capitanes o patrones de buques a su entrada, durante su permanencia y a su salida del Puerto de Santa Cruz de Tenerife:

a) Si el buque procede de puertos españoles en régimen de cabotaje nacional y no ha ocurrido novedad sanitaria durante la travesía, el capitán tan pronto como el barco esté fondeado, se presentará en la Estación Sanitaria del puerto para dar cuenta de su viaje y entregar las hojas sanitarias, lista de pasajeros y nota de carga.

b) Los barcos de cabotaje internacional y los de navegación de altura, tan pronto como estén a la vista del puerto izarán bandera amarilla al tope del palo trinquete, manteniéndose izada hasta que reciba orden de libre platica. Para ello, una vez fondeado el buque, concurrirá el capitán, en un bote del barco con bandera amarilla, a la Estación Sanitaria del puerto entregando en ella las patentes, lista de pasajeros, nota de la carga que conduzca, etc… Al recibir libre plática arriará del bote su bandera amarilla y a la vez el barco la suya desde cuyo momento podrá empezar sus operaciones de tráfico.

c) Cualquier buque procedente de puerto sospechoso o infecto, o que en ellos hiciera escala, con patentes o visados consulares españoles sucios o anotados; los que conduzcan emigrantes, hayan comunicado en el par o tenido defunciones o casos de enfermedad infecto-contagiosa durante la travesía desde su primitiva procedencia, los que carezcan de alguna patente o visado o hayan tenido ratas enfermas o muertas; los que traigan más o menos individuos de los que consten en los documentos; o bien se les haya negado la admisión a libre platica en alguna estación sanitaria, izarán además de la bandera amarilla y por debajo de ella, otra roja, como indicación de que el buque necesita visita sanitaria a bordo.

En la actualidad, el departamento de Sanidad Exterior para evitar posibles riesgos para la salud, realiza en el Puerto de Tenerife la vigilancia higiénico-sanitaria y control en la importación, exportación o tránsito de mercancías y del tráfico internacional de viajeros.

Para desarrollar estas tareas cuenta con médicos, farmacéuticos, veterinarios, A.T.S., administrativos y personal auxiliar, que desarrollan sus funciones y actividades en puertos, barcos, personas y mercancías.

En el puerto, en colaboración con la Consejería de Sanidad del Gobierno Autónomo, llevan la comprobación y vigilancia de la potabilidad del agua para el suministro a buques, así como de los vertidos contaminantes y la existencia de insectos, roedores y perros.

En los barcos inspeccionan los botiquines y las condiciones de limpieza de cocinas, servicios, etcétera.
Con las personas, realizan vacunaciones y demás medidas preventivas, a la vez que expiden certificados médicos e impiden que desembarquen los tripulantes y pasajeros infectados.

Con las mercancías intervienen en el control de los productos alimenticios (vegetales, carnes, pescado,…), de productos alimentarios (envases, conservas,…), y de los medicamentos y demás productos sanitarios, así como de otros artículos (cosméticos, plaguicidas,…).

En los últimos años, no ha existido en el puerto tinerfeño motivo alguno que impidiera la concesión de la Libre Plática en las entradas y salidas de barcos, debido, principalmente, a la reducción del número de enfermedades (peste, fiebre amarilla y cólera) y a que los sistemas de comunicación de los buques con las estaciones receptoras de tierra, permiten conocer con suficiente antelación la presunta existencia de problemas sanitarios a bordo antes de sus arribo.

Se les concede automáticamente la Libre Plática a los barcos de cualquier procedencia, siempre que previamente a su arribo, no hubiesen notificado algún caso de enfermedades transmisibles o de cualquier otro problema sanitario con repercusión para la salud pública; por el contrario si previamente a su arribo, informan de la existencia a bordo de un caso de enfermedad transmisible o de cualquier otro problema sanitario con repercusión para la salud pública o que procedan de países expresamente determinados si se le exige la Declaración Marítima de Sanidad.

En caso de sospecha de incumplimiento de las condiciones impuestas, la Autoridad Sanitaria Portuaria podrá realizar la visita Sanitaria y tomar las medidas oportunas previstas en la legislación vigente, estando los Comandantes de los barcos, sea cual sea su procedencia, obligados a facilitar toda la información de índole sanitaria que le sea requerida.

Inspección Fitopatológica
Los encargados de realizar los controles sanitarios a las mercancías que llegan o salen del puerto son los técnicos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a través del servicio de Inspección de Sanidad Vegetal y Sanidad Animal.
La Unidad de Sanidad Vegetal se ocupa principalmente de aquellas mercancías portadoras de enfermedades de las plantas, bien por la presencia de gérmenes o de cualquier otro tipo de insecto; a la vez, ejecuta inspecciones a los productos de exportación (plátanos, tomates, aguacates, papaya, …) y a los productos de importación (trigo, millo, madera, frutas…).
La Unidad de Sanidad Animal realiza inspecciones a los productos de importación (animales vivos, leche, queso, pollos, alimentos refrigerados…) y a los productos de exportación (animales vivos).

Inspección de Comercio Exterior (SOIVRE)
El Centro Oficial de Inspección de Comercio Exterior (SOIVRE) se dedica a comprobar en el puerto, desde el punto de vista comercial, las exportaciones e importaciones agrícolas. Su actuación se centra en asegurar las condiciones en que se transportan las mercancías y los medios y procedimientos con que se almacenan; observan si la calidad de los productos alcanzan los niveles requeridos para los diversos tratos comerciales, pudiendo rechazar aquellas mercancías que no cumplan las condiciones o características mínimas exigidas.

La inspección se realiza a pie de barco, sobre todo a los productos de terceros países no comunitarios; para ello se toman muestras de las cajas que vienen en los contenedores y se analizan en los laboratorios recién inaugurados en las cercanías de la dársena Pesquera. Se inspeccionan entre otras cosas: uvas, manzanas, peras, ciruelas y nectarinas procedentes de Chile; la malta y harina para arepas, desde Venezuela; piña tropical, conservas y zumos, de África del Sur. También, se controlan las carnes, pescados, lácteos, té, café, especies, semillas oleaginosas, conservas, cacao, azúcares, pastas, grasas, helados, bebidas, cueros, pieles, madera, corcho…..

 

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