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Plantarle cara a la injusticia de los desahucios. Por José Manuel Bermúdez Esparza

Siempre hay quien, desde su cobardía o inoperancia, es incapaz de concebir un gesto de valentía, de coherencia  o de dignidad, y entonces lo llama demagogia. O quien, fruto de la comodidad o el derrotismo, cree que es inútil todo esfuerzo, y entonces lo llama ingenuidad. Pero, afortunadamente, también hay personas que se muestran dispuestas a plantar cara a la injusticia y buscar salidas a los problemas, y esos son los que consiguen soluciones.

La situación que ha vivido Carmen Omaña en estos días no es, lamentablemente, un caso aislado. Fruto de unas circunstancias personales, familiares y profesionales muy duras, unido a una legislación claramente abusiva en cuanto a las condiciones bancarias en cuanto a la ejecución de hipotecas (claro ejemplo es el reciente dictamen del Tribunal de Justicia Europeo respecto a la ley hipotecaria española), se vio  abocada al desahucio de su vivienda junto con las dos hijas menores a su cargo. Es el rostro real y testimonio directo de esa terrible crisis económica y social que a veces, a base de tanto escucharlas como estadísticas y cifras globales olvidamos humanizarla.

El Ayuntamiento de Santa Cruz ha sido pionero en todo el Estado en proponer un Protocolo Anti Desahucios, avalado además por el consenso de todas las fuerzas políticas. No es una varita mágica ni la solución a todos los problemas, pero sí un mecanismo razonable de intermediación que permite al menos salvar aquellos casos sangrantes a los que no se puede dar respuesta únicamente desde una normativa injusta y deshumanizada.

En esta ocasión en concreto, tuvimos que dar un paso más, hasta el punto de ejercer como medida de presión un hecho muy poco usual en una Corporación, la retirada de los fondos públicos municipales ante la negativa de intentar llegar a un acuerdo. Esta decisión, que tuvo una gran repercusión en todos los medios de comunicación del Estado,  junto con la valentía y entereza mostrada por la afectada, y –es justo también reconocerlo- el apoyo social, encarnado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y la decidida implicación de concejales de otras fuerzas políticas, dieron sus frutos el pasado viernes.

De esta manera, la mediación del Ayuntamiento logró un acuerdo entre la entidad financiera y la afectada para conseguir unos requisitos de alquiler social que hagan posible unas condiciones de vida dignas para Carmen y sus hijas. Y, lo que es aún más importante, sientan las bases para un marco de colaboración que haga posible la extensión de estas condiciones a otros afectados en similares circunstancias, como de hecho ya ha ocurrido en otra persona que iba a sufrir esa ejecución de desahucio a finales de este mes. Y es que, en ocasiones, los pequeños gestos también pueden obtener grandes resultados: si estamos unidos, si actuamos con responsabilidad y si estamos dispuestos a hacer lo necesario para conseguir lo más justo.

 

José Manuel Bermúdez Esparza

Alcalde de Santa Cruz de Tenerife

 

 

 

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