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ENTREVISTA. Juan Galarza: «El periodismo está pasando por el peor momento de la historia reciente”

Elblogoferoz / Mónica Ledesma.-Un famoso dicho reza que para tener la felicidad completa en esta vida hay que hacer tres cosas: escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. El periodista y actual presidente de la Asociación de la Prensa de Tenerife (APT), Juan Galarza, podría decirse que ha cumplido esta misión con creces. A sus 49 años es padre de dos hijos –uno de ellos que también quiere seguir la tradición familiar-, ha escrito numerosos libros por los que ha sido galardonado y, recientemente, ha descubierto una nueva faceta que le fascina, la agricultura. No obstante, la actual situación que atraviesa el periodismo, ante la destrucción masiva de empleo que ha dejado por el camino a muchos de sus compañeros, le causa mucho dolor e impotencia y hace algo más amarga esa utópica felicidad.

A pesar de que asegura que «el periodismo está pasando por el peor momento de la historia reciente», Galarza no deja de creer en una profesión que sigue corriendo por su venas, cual antaño lo hacía la tinta por las blancas hojas de un diario. «Mientras quede un ciudadano que quiera estar informado habrá futuro para el periodismo, sea en  el soporte que sea», indica.

Sobre las espaldas de Juan Galarza recae la experiencia de una larga trayectoria profesional en la que ha hecho casi de todo. Comenzó muy joven trabajando como redactor de deportes en Jornada Deportiva para pasar, años más tarde, a ser el jefe de prensa del Cabildo de Tenerife. Posteriormente fue cofundador, junto a su hermano, de la Agencia de Comunicación Azul y Blanco y, hace tan sólo unas semanas, ha sido designado como jefe de prensa del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Hoy, Juan Galarza habla desde el corazón para Elblogoferoz sobre su visión de una profesión que para él no es sólo un medio para ganarse la vida. Es parte de su vida.

-¿Por qué decidió ser periodista?

-Por la posibilidad de poder contar las cosas que pasaban a tu alrededor. Mi primer contacto con esta profesión fue en el colegio, con un periódico escolar que hacía junto con mis compañeros de manera artesanal y en el que contábamos, jugando, las cosas que pasaban en la escuela. El poder informar y explicar lo que sucedía era una sensación que te hacía ser útil a los demás y creo que esa fue la jeribilla que me llevó a elegir al periodismo como profesión.

-¿Cómo fueron sus inicios en el periodismo?

-Guardo un recuerdo gratísimo de aquella época. Empecé en un periódico escolar, al que sin duda se unió la experiencia vocacional. Cuando tenía 13 años ya estaba trabajando de pinche en una redacción y luego, de manera continuada desde los 16 años, edad en la que comencé oficialmente en lo que realmente es mi pasión: el periodismo deportivo. Recuerdo esos años con mucha felicidad porque hacía lo que me gustaba y encima me pagaban. Además, tuve muy buenos maestros en el periódico Jornada Deportiva que me enseñaron gran parte de lo que hoy sé. Veteranos periodistas que creo es lo que se echa actualmente en falta en las redacciones de todos los periódicos insertos en una tendencia de destrucción de empleo que ha llevado a las empresas a prescindir de los llamados periodistas senior.

¿Es un oficio que se lleva dentro o que se aprende?

-Por entero este oficio es vocacional. De hecho, los grandes periodistas son los que empezaron en esta profesión siendo muy jóvenes y, básicamente, por esas ganas de contar historias.  Algo que va en conjunción con lo que aprendes en el día a día de una redacción y con el complemento de la formación que recibes en una universidad. Aunque, personalmente, no estoy muy de acuerdo con el actual sistema que se imparte en España de centrar al periodismo en una titulación específica. Abogo por lo que se hace en otros países, donde el periodista se nutre del conocimiento de distintas áreas y que, además, centró los comienzos de esta carrera en la Universidad de La Laguna.

-Después de llevar casi 40 años ejerciendo como periodista y viendo el panorama actual ¿se ha llegado a replantear el por qué no eligió otra profesión?

-Sinceramente, sí. Por mucho que siga trabajando en este oficio y teniendo esa curiosidad por acudir cada día a un periódico para estar informado, tal y como están las cosas y con la edad que tengo me he empezado a plantear otras cosas, como por ejemplo la agricultura, que estoy descubriendo ahora. Cada vez que tengo la posibilidad de ponerme a trabajar en el campo y a aprender sobre este sector estoy más que convencido de que sería feliz viviendo en cualquier rincón rural de la Isla.

-En su opinión, ¿qué está pasando con el periodismo en España y, concretamente, en Canarias?

-Están pasando muchas cosas y la mayoría malas. Se ha juntado una crisis global que afecta a todas las profesiones con otra crisis que tiene que ver con el futuro de los medios, sobre todo escritos, y que va vinculado a un cambio tecnológico. Además, hay otra crisis que afecta a la propia convivencia democrática, plasmada en el 15M, que va relacionada con el ejercicio del periodismo, carente de una mayor libertad. Sin duda alguna hoy existe censura en los medios de comunicación, pero lo más preocupante y además conozco muchos casos, es que se está originando un ejercicio de autocensura que está haciendo que muchos profesionales se planteen no aventurarse a escribir o hablar sobre algo para no perder su empleo. Es un cúmulo de cosas que están haciendo que el periodismo esté pasando por el peor momento de la historia reciente.

-En los últimos meses hemos visto como funcionarios, mineros, docentes, etcétera salen a la calle en defensa de sus puestos de trabajo. En cambio, los periodistas permanecen inactivos ante lo que sucede con sus empleos o sus derechos…

-Históricamente esta profesión ha sido poco corporativista, por más que haya habido gente que piense lo contrario, pero siempre ha primado el individualismo. No ha habido una cultura gremialista notable. Los sindicatos en los medios de comunicación han estado siempre liderados por trabajadores de otras secciones, más técnicos que literarios o gráficos. Una situación que ahora puede estar cambiando algo pero también motivada porque han ido desapareciendo muchos puestos. Aún así, los periodistas lo tenemos muy crudo y la famosa reforma laboral lo que ha puesto es más obstáculos a los trabajadores para poder luchar por objetivos que hasta hace años eran posibles de lograr. En estos momentos, quien tiene la potestad de decidir es el empresario y le han puesto todas las herramientas en la mano para que resuelva su situación a costa de destruir empleo. Es lo que se está sufriendo el periodismo, pese a que hora ha empezado a verse algo más de movimiento gremial en la profesión. La pena es que hemos tardado muchos años en darnos cuenta de la importancia que tiene permanecer unidos.

-¿Cree que, pese a la crisis, tantos ERE en los medios de comunicación están justificados?

-Poniéndose del lado empresarial se puede entender porque la crisis ha paralizado la economía y ha hecho imposible acceder a créditos bancarios, hecho unido a la caída de la principal fuente de riqueza de los medios, que es la publicidad. Pero soy de los que piensa, y desde la Asociación de la Prensa de Tenerife (APT) se ha incidido en ello, en que es necesario buscar otras alternativas a una economía de recortes que no pase por la destrucción del empleo, como puede ser el que haya una reducción salarial o una suspensión temporal del empleo antes que el desempleo. Pero la situación de despidos es ya tan vertiginosa que se hace imposible saber cuántos puestos de trabajo se han perdido en los medios de comunicación.

 

Juan Galarza lleva casi 40 años ejerciendo como periodista. /Foto: M.Ledesma.

Galarza afirma que Canarias y Andalucía encabezan las cifras de destrucción de empleo en el sector de los medios de comunicación por autonomías

-¿Cuántos periodistas se han quedado sin empleo en Canarias?

– A nivel nacional se habla ya de casi 10.000 empleos destruidos en los medios. En Canarias es más difícil saber el dato exacto dada la precariedad laboral con la que muchos compañeros estaban trabajando, aunque se calcula que en torno al medio millar de personas han perdido su trabajo en los últimos cuatro años. Es más, el último informe de la Federación de Asociaciones de Prensa de España (FAPE) revela que Canarias y Andalucía encabezan las cifras de destrucción de empleo en el sector de los medios de comunicación por autonomías.

-¿Esta merma de profesionales en los medios considera que está afectando a la calidad de la información?

-Sin duda alguna ha bajado la calidad informativa. Este periodismo debilitado, en definitiva, está haciendo un flaco favor a la propia democracia. Por ello, es bueno darle un toque de atención a los ciudadanos. Si los medios cada vez son peores, sin calidad informativa y con periodistas menos cualificados todo ello repercutirá en la información que recibirá la sociedad, sea en soporte escrito o audiovisual. Por ello, pedimos el apoyo de la sociedad porque este problema ya no atañe sólo a la profesión periodística.

-¿Qué opina de la privatización de los medios, como se baraja para la TelevisiónCanaria u otras cadenas autonómicas, como medida para recortar gastos públicos?

-No creo que sea positivo la privatización. Creo en los medios públicos pero con un estatus garantizado desde los respectivos parlamentos. Lo que sí rechazo es que los medios públicos estén controlados por el Gobierno de cada determinado territorio, pues esto no sería nada bueno, ya que se estaría disponiendo de un medio de comunicación, pagado por todos los ciudadanos, en beneficio de una determinada fuerza política.

-El Gobierno canario tampoco es que haya hecho una gran defensa de la pluralidad informativa, visto el proceso de la adjudicación de licencias de radio…

-El proceso de la adjudicación de licencias de radio está donde tiene que estar, que es en el terreno judicial, y habrá que estar pendiente a ver cómo termina. Lo que sí es cierto es que el Gobierno de Canarias quiso regular un sector donde era necesario hacerlo, pues hasta ahora cualquiera montaba una antena donde quería, invadía una frecuencia y soltaba cualquier cosa al aire sin ninguna responsabilidad. Así tuvimos la invasión de medios por parte de varios empresarios que de comunicación no tenían ni idea y menos interés por este sector. Sólo montaban empresas para tener poder e influencia en su propio beneficio. Lo que ha ocurrido es que este Gobierno, al tratar de regular este sector, no lo ha hecho bien.

-Cuando usted tomó posesión como presidente de la APT, uno de sus retos se centraba en la necesidad de contar con un Colegio Profesional de Periodistas en Canarias. ¿Qué se ha hecho al respecto?

-Ha sido un anhelo que ha tenido la APT desde los años 80, aunque ciertamente el proceso ha sido muy discontinuo Hoy se sigue pendiente de la futura Ley de Servicios Profesionales, que creemos puede dejar muy tocados a los colegios profesionales. Pese a ello, la Federación de Periodistas ha entendido que la mejor vía para fortalecer el asociacionismo pasa por la creación de colegios profesionales en cada una de las autonomías y en esta línea se está trabajando. En algunos casos con mucha agilidad y en el nuestro, con más retraso. En estos momentos, en Canarias el proceso está donde tiene que estar, que es en la Consejería de Presidencia del Gobierno regional, cuyo titular, Francisco Hernández Spínola, está comprometido a que el antes de final de año pueda presentarse la Proposición No de Ley (PNL) al Parlamento regional que es, quien finalmente, tendrá que dar su aprobación. Por ello, confiamos en que el próximo año Canarias ya cuente un Colegio Profesional de Periodistas que ayude a fortalecer esta profesión. Seríamos, además, la primera organización que se crearía a nivel regional unificando a las que ya existen en Gran Canaria, Lanzarote y Tenerife para trabajar todos en común.

-La Asociación de la Prensa de Sevilla ha puesto en marcha una bolsa solidaria para ayudar a periodistas sin recursos ¿Por qué no se hace aquí lo mismo?

-En nuestro caso es imposible, porque en el marco de las asociaciones de periodistas de España las economías son muy distintas. El asociacionismo es libre, no somos un Colegio Profesional y por tanto los escasos ingresos que tenemos dependen sólo de las cuotas de los asociados que, en el caso de Tenerife, es de 125 personas. Si es cierto que hay otras asociaciones, como la de Cádiz, que es la editora del Boletín Oficial de esa provincia, lo cual le da unas posibilidades económicas enormes como las que tuvieron en su día todas las asociaciones de España, incluida la de Tenerife. Un estatus que se mantuvo hasta que se acabó el monopolio de las famosas Hojas del Lunes, que como se recordará fue un privilegio de la Ley Fraga que duró hasta los años 80 y mediante el cual no se permitía que los lunes se publicar ningún otro periódico que no fuera ese. Una situación que permitió a la Asociación disponer de recursos y estar boyantes, lo que repercutió en que los asociados pudiesen beneficiarse de ayudas médicas, escolares e incluso hasta disfrutar de unos apartamentos que tenía la APT en el Sur. Pero esto es algo que ya nada tiene que ver con la situación actual.

La ‘Hoja del Lunes’ permitió a las asociaciones de prensa disponer de recursos económicos, recuerda Galarza.

El periodista anuncia que dejará la presidencia de la APT ante su nombramiento como jefe de prensa del Ayuntamiento de Santa Cruz

-¿Por qué, como Asociación de la Prensa, no se hace alguna acción reivindicativa para intentar paliar la situación de agonía que vive el periodismo en Tenerife?

-Porque no somos un sindicato y entendemos que ese tipo de acciones reivindicativas tiene que ir por la vía de los comités de empresa. Nosotros somos una asociación de carácter profesional que debe velar por la defensa de la profesión pero sin potestad para hacerlo en defensa del empleo, más allá de pronunciarnos en contra de lo que está viviendo el sector. Lo que sí hemos hecho es unir sinergias con los sindicatos, después de constatar la desconfianza manifiesta entre las organizaciones sindicales y la APT en los últimos tiempos. Pero, por fin, nos hemos sentado para confluir en una postura común, ya que al fin y al cabo nos preocupa lo mismo.

-Visto lo visto, hoy en día al periodismo ya no se le puede llamar el cuarto poder…

-Este estigma creo que le ha hecho mucho daño a la profesión y sobre todo el hecho de que consintiéramos que se nos viese así, algo que ahora se ha vuelto en contra. Igualarnos con el poder legislativo, judicial o ejecutivo es una estupidez. El periodismo ha sido poder, pero mal usado, cuando se ha ejercido desde empresas o periodistas determinados, para obtener un beneficio a cambio.

-En el terreno personal, y tras su designación como el nuevo jefe de prensa al Ayuntamiento de Santa Cruz, ¿piensa seguir siendo el presidente de la Asociación de la Prensa de Tenerife?

-Me estoy planteando dejar la presidencia porque para hacer bien esta labor se necesita tiempo y ahora mismo no lo tengo. El problema es que el resto de compañeros tampoco lo tienen y no hay nadie que quiera tomar el relevo. La actual Junta está muy preocupada por esta situación, pues si no hay alternativas se corre el riesgo de que se disuelva la APT. Por responsabilidad y respeto a los compañeros de una Asociación más que centenaria como es la de Tenerife, la actual Junta se ha mantenido hasta ahora al frente, pues la institución no se merece que los últimos responsables de su dirección abandonen ahora. Pero, si es cierto que estamos en un dilema sobre qué hacer y, al menos en mi caso, no podré continuar a su frente. Algo que también me ocurre con la agencia Azul y Blanco en la que he trabajado durante los últimos años junto a mi hermano, José Miguel, y que también he de dejar para dedicarme por entero a mi actual trabajo, en el que me siento afortunado visto los tiempos que corren para esta profesión.

-Ante un panorama tan desolador para esta profesión ¿Hay futuro para el periodismo?

-Soy de los que piensa que el periodismo tiene futuro mientras exista una sociedad o un ciudadano que tenga interés en estar informado. Y, sobre todo, que esa información que se ofrezca sea de calidad, hecha por profesionales y bien contrastada. Mucha gente sigue comprando un periódico, leyendo un digital, viendo la televisión o escuchando la radio. Por eso no creo que el cambio tecnológico sea el problema, máxime cuando esta profesión no es la primera vez que asiste a una revolución de este tipo. Más que tenerle miedo a los cambios hay que saber adaptarse a ellos y utilizar las herramientas que tenemos a nuestra disposición. Lo esencial no es el soporte sino la noticia y sobre todo que esté bien escrita, construida, sea comprensible y esté contrastada. Lo que hay que hacer es fortalecer esa esencia y ser más autocríticos de lo que hemos sido hasta ahora. Nos hace falta sacudirnos algunas soberbias propias de la profesión.

 

 

 

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