FIRMAS Juan Velarde

El pitoniso del Cabildo de Tenerife. Por Juan Velarde

El Cabildo de Tenerife puede presumir de tener como presidente a un futurólogo, a una especie de Aramís Fuster en versión risueño Ronald McDonald. Y es que el señor Ricardo Melchior, al que últimamente parece que le va esto de ser más protagonista que las propias noticias, no tuvo mejor ocurrencia que convocar la pasada semana una esperpéntica rueda de prensa en la que, pásmense ustedes, vino a tranquilizar a toda la sociedad isleña porque él sabía que el incendio del sur quedaría controlado el jueves 19 de julio, justo cuatro días después de haberse desatado todas las hostilidades llameantes.

Es evidente que al señor Melchior están tardando en ofrecerle un papel estelar en La Hoguera de las Vanidades o en El Coloso en Llamas. En ambas cintas estaría el presidente del Cabildo en su salsa, demostrando ante todo el mundo sus dotes como actor estelar. Y es que el mandatario de Coalición Canaria tiene un amplio repertorio y unos registros que para sí quisieran otros consagrados actores del celuloide. Igual se pone Melchior a conducir un tranvía, una guagua o un vehículo híbrido, que recolectando papas, ordeñando una cabra o, manguera en mano, haciéndose una foto de oportunidad mientras los verdaderos encargados de sofocar las llamas se las ven y se las desean por falta de medios materiales y humanos.

Lo verdaderamente preocupante es que el ejemplo del presidente del Cabildo de Tenerife sea seguido por otros políticos. Y es que, amén de la visita exprés del señor José Manuel Soria a las Islas para cumplir con el doble objetivo de hacerse la foto y escapar de la comparecencia en Las Cortes para no tener que dar así explicaciones del famoso conflicto minero, tenemos también que poner en su sitio al alcalde de Guía de Isora, Pedro Martín, un ’gallardonita’ local que, en medio de la crisis por el fuego, también quiso tener sus minutos de gloria apareciendo en el canal de televisión on line que tiene el Consistorio en Youtube. Más de un efectivo que estuvo sudando la gota gorda para sofocar el incendio afeó al primer edil isorano que estuviese más preocupado por promocionar su imagen pública que por remangarse la camisa y ser el primer en ayudar a los pocos hombres que estaban luchando denodadamente contra el fuego.

Eso sí, al menos el alcalde de Guía de Isora no tuvo la desfachatez de convocar la surrealista rueda de prensa del señor Melchior. Y es que sólo a un iluminado o a un desahogado se le ocurre, después del miedo que han pasado los habitantes de Vilaflor y Guía durante casi 100 horas, salir ante los medios a colgarse la medalla del ’nosotros ya sabíamos que el jueves estaría esto controlado’. Pues, dicho sea de paso, será por los medios que vinieron desde Gran Canaria y la Península. En Tenerife habrá tranvía, pero ni bomberos ni hidroaviones suficientes.

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