FIRMAS Juan Velarde

Selección etílica. Por Juan Velarde

¿Dieron un mal ejemplo algunos jugadores de la Selección Española durante la celebración por las calles de Madrid tras haber ganado la Eurocopa? Pues tengo que estar de acuerdo con el director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, el señor Ignacio Calderón, que afeó que la fiesta de los jugadores, mientras iban en los autobuses y cuando estaban sobre el escenario, estuvo regada de alcohol, concretamente de una conocida marca de cervezas.

Y es que, todo hay que decirlo, no casa nada bien el deporte con el alcohol, de hecho son totalmente incompatibles y sus efectos pueden verse claramente en aquellas instantáneas de Joan Laporta, regándose de Moët Chandon una carísima chaqueta, o hace unas semanas haciendo el mico en la fiesta posterior a un enlace matrimonial en Italia, tirándose a la piscina y poniéndose una corbata alrededor de la cabeza al más puro estilo samurai de una película de serie B.

20120706192416-screen-shot-2012-07-06-at-6.39.37-pm.png

Todos podemos entender, porque tampoco se trata de ser aguafiestas, que los jugadores de la Selección Española estaba encantados, entusiasmados y flotando en una nube tras su tercer gran título obtenido de forma consecutiva, pero ya que iban a estar expuestos a ojos de millones de niños, tanto en el recorrido como a través de la televisión, lo menos que podían haber hecho era guardar para después los efluvios etílicos y conseguir, por ejemplo, que cualquier otra bebida menos espirituosa hubiese sido la patrocinadora del evento. A buen seguro que no hubiese habido problema para tener una empresa de refrescos capaz de espolvorizar el evento. Todo lo contrario, habría habido pelea…de burbujas.

Y, nos guste o no, el alcohol es una droga que, sin tino, resulta devastadora. Los más jóvenes pueden ver la actitud de los jugadores de la Selección un ejemplo a seguir que sería erróneo. Ellos son la imagen y los ídolos de gran parte de esta sociedad y, muy especialmente, insisto, de los niños. Y no creo que fuese una excelente idea, precisamente, ver a gente como Xabi Alonso dando tumbos por el escenario de Cibeles o diciendo cosas incoherentes.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario