Jesús Pedreira Calamita

OPINIÓN. Youssou N´Dour y el nuevo Senegal. Por Jesús Pedreira Calamita

África y su nuevo y ¿esplendoroso futuro?. Según una reciente predicción del Fondo Monetario Internacional, en la próxima década siete de los diez más países con más crecimiento serán del continente africano.

Hay países tradicionalmente avanzados económicamente en África. Uno de ellos siempre ha sido Senegal, y su capital, Dakar – con sus riquezas (enormes rascacielos), y sus pobrezas (barrios miserablemente pobres), su motor económico.

Sin embargo, Senegal siempre ha adolecido de normalidad democrática. Durante cuarenta años hasta 2000, estuvo sometida a diferentes dictaduras con dos Presidentes y un partido único. En ese año mágico, parecía que llegaba alguien serio y honrado a su Presidencia, el líder de la oposición en ese momento, del Partido Liberal-Demócrata, Abdoulaye Wade. Sus primeros años como Presidente de Senegal fueron magníficos: se produjeron reformas, se desmanteló la vieja corrupción, se limitaron las competencias del Gobierno, se aprobó una nueva Constitución, se invirtió mucho en infraestructuras, educación y salud.

Pero…todo se convirtió en un fiasco. Wade –actualmente el Presidente de más edad de África, tras el zimbabuense Robert Mugabe- incumplió todo lo que había prometido. Dijo que no repetiría en el cargo de Presidente y se volvió a presentar en 2007 –y ganó-. La nueva Constitución establece inequívocamente que la Presidencia no puede ocuparse tras dos elecciones, y Wade se vuelve a presentar a un tercer mandato este año 2012.

Tras múltiples denuncias de violación de la Carta Suprema, hace unos meses el Tribunal Supremo de Senegal –cuyos miembros “casualmente” recibieron flamantes automóviles nuevos y un aumento del 25% de sus salarios, días antes de la histórica Sentencia-, en contra de cualquier lógico razonamiento jurídico, acordó que es posible presentarse a ocupar el máximo cargo del país africano por tercera vez, y además excluyó de la carrera presidencial al máximo oponente, el cantante mundialmente conocido Youssou N´Dour –que aspira a ocupar un importante cargo tras las elecciones legislativas que deben celebrarse en junio de este año. El respeto a su figura es unánime. Y lo más importante para África es tener un líder 100% honesto. Y Youssou lo es.

A lo largo del último año, ha habido numerosas movilizaciones de la sociedad civil senegalesa contra el Presidente Wade. Jóvenes universitarios, miles de activistas, grupos pro-democracia y en defensa de los derechos humanos se han movilizado por todo el país. Nuevos periódicos que denuncian la corrupción y los excesos del régimen. Grafitis contrarios al longevo Presidente de 85 años aparecen continuamente en Dakar. Grupos como NTS “Nuevos tipos de senegaleses” expresan nítidamente que “se puede conocer a una nación por su Presidente. Cuando un Presidente es malo, es porque la gente es mala. Tenemos que retomar nuestra responsabilidad y nuestro futuro destino”, apostillan.

Hace un mes se celebró la primera vuelta de las Presidenciales. Wade no obtuvo mayoría absoluta como en 2007, y habrá que acudir a una segunda vuelta a finales de este mes. Toda la oposición irá unida con Macky Sall, de Alianza por la República.

Esperemos que triunfe, y que N´Dour a su vez sea el próximo Presidente de Gobierno. Lo contrario, sería nefasto para Senegal. En primer lugar, la violencia callejera probablemente estallaría. Y además, Wade –de 85 años-, que ha amasado una inmensa fortuna basada en la corrupción, tiene previsto perpetuar una “Monarquía”, transfiriendo el poder a su hijo Karim, asesor presidencial y sucesor dinástico.

Por el bien de Senegal, esperemos que no repita un tercer mandato.

* Jesús Pedreira Calamita, es Licenciado en Derecho, Sociología e Historia

 

 

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario