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OPINIÓN. Lo que Canarias espera de Bruselas. Por Ana Oramas

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, compareció esta semana ante la Comisión Mixta para la Unión Europea (UE) para exponer las líneas estratégicas que desarrollará su departamento en una etapa en la que el futuro de Canarias está en manos de los acuerdos que se plasmen en el marco financiero plurianual y el paquete legislativo sobre la política de cohesión para el sexenio 2014-2020. Una comparecencia en la que, una vez más, Canarias formó parte del debate gracias a la participación de los diputados y senadores nacionalistas.En esta Comisión, participé junto al senador herreño, Narvay Quintero, que solicitó al ministro de Asuntos Exteriores que recurra al Fondo de Cooperación de la UE para solicitar recursos económicos extraordinarios que contribuyan a paliar los efectos de la crisis sísmica y volcánica que sufre la Isla desde el pasado mes de julio.

Las regiones ultraperiféricas, entre ellas Canarias, son los territorios más afectados por la crisis que vivimos desde hace casi cinco años y, por tanto, deben ser tratados de manera especial en unas negociaciones en las que España debe aunar esfuerzos con Francia y Portugal para garantizar el tratamiento que nos corresponde en la ficha presupuestaria.

En la actual coyuntura de crisis económica, Canarias se juega mucho en este nuevo proceso en el que se concretará nuestro encaje en la propia UE y buena parte del desarrollo económico y social del archipiélago para los próximos años.

Un desarrollo que, en el caso de Canarias, debe contar con el paraguas de las instituciones comunitarias con líneas singulares que garanticen la lucha contra el desempleo y el mantenimiento del tratamiento específico de nuestra comunidad a través de las compensaciones y ayudas de Estado; el futuro de las ayudas al transporte y el impulso de las Islas como frontera exterior de la UE.

El empleo, el turismo, la atención de nuestra lejanía y singularidades, la externalización de la economía, la actualización de nuestro Régimen Económico y Fiscal o la defensa de nuestro sector primario son objetivos estratégicos de primer nivel para las islas y deben convertirse también en prioridad para Europa, en unos momentos tan extremadamente difíciles.

Momentos que se han agravado en solo tres meses, en los que dos mandatos de Bruselas relativos a la decisión de no prorrogar el acuerdo pesquero con Marruecos y la renovación del acuerdo agrario con dicho país han puesto en jaque a dos sectores que son fundamentales para el futuro de la economía canaria. A ello hay que añadir la exclusión de algunos puertos y aeropuertos canarios de la red principal de infraestructuras europeas de transporte, tal como resulta de la propuesta de la Comisión sobre orientaciones de la red transeuropea de transportes, ignorando con ello el objetivo de paliar el déficit de accesibilidad de las regiones más alejadas de la Unión.

El Parlamento de Canarias ratificó este mes una estrategia, que le detallé al ministro, en la que apuesta por mantener las compensaciones a las desventajas permanentes de la ultraperificidad, con vistas a impulsar el crecimiento económico, la competitividad y la creación de empleo, renovando los incentivos fiscales y económicos del REF y prorrogando las ayudas al transporte de mercancías y la compensación por los perjuicios derivados de la inclusión de la aviación en el comercio de emisiones CO2.

Junto a estas acciones, se deben renovar aquellas de medidas a favor del sector primario, que consisten básicamente el mantenimiento del Posei y el incremento de su dotación financiera; el mantenimiento de las líneas generales de la PAC; la renovación de los dispositivos específicos en materia de pesca y el impacto de los acuerdos internacionales agrícolas y pesqueros, estableciendo las correspondientes exceptuaciones o compensaciones.

Canarias requiere de una estrategia integrada de apoyo al sector industrial, distinguiendo entre medidas generales, que también benefician al sector industrial, como las ayudas al transporte, el REF, el REA y ayuda a las conexiones de transporte con países vecinos y medidas específicas, suspensiones arancelarias, ya renovadas a finales de 2011 hasta 2021 y, sobre todo, la renovación del AIEM. Y, además, el apoyo a la I+D+i en sectores estratégicos de futuro, a través de disposiciones específicas en su programa marco europeo de I+D.

Es irrenunciable nuestra estrategia de gran vecindad entre Canarias y los países vecinos del África occidental, reforzando los programas de cooperación territorial y el papel de las islas como plataforma para el comercio y la cooperación al desarrollo y, por último, el mantenimiento del refuerzo de unos instrumentos financieros y reglamentarios adaptados, como los fondos estructurales asignados a las Canarias y las ayudas de Estado en todos los sectores productivos del archipiélago.

Medidas que deben quedar plasmadas en los acuerdos que conformarán la estructura de la política presupuestaria y de cohesión social. De momento, lo que esperamos a corto plazo es que España fije una posición conjunta con los gobiernos de Francia y Portugal y, por otra parte, que se cree una dotación adicional especifica para las RUP en el Fondo social europeo con el objetivo de poner en marcha planes especiales en materia de formación y empleo.

Del blog personal de Ana Oramas:

http://www.anaoramas.com/?cat=29

 

 

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