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OPINIÓN. Antonio Rumeu de Armas. Por Jesús Pedreira Calamita

Hace pocos días se ha cumplido el primer centenario del nacimiento del historiador tinerfeño Antonio Rumeu de Armas.

Fue uno de los grandes intelectuales canarios del siglo XX. Si desde el punto de vista científico, cabe indicar como figuras señeras al químico Antonio González –único Premio Príncipe de Asturias canario de Investigación Científica – y a Blas Cabrera, insigne físico de prestigio internacional, desde el punto de vista de las Humanidades en el siglo XX rayan a gran altura, entre otros, Jesús Hernández Perera, Agustín Millares Carlo, Elías Serra Rafols, José Peraza de Ayala, Buenaventura Bonnet, Francisco Morales Padrón, Antonio Bethencourt y…Antonio Rumeu de Armas.

El historiador Rumeu de Armas era Doctor en Filosofía y Letras y en Derecho. Fue Catedrático de Historia en las Universidades de Granada, Barcelona y Madrid. Su tesis doctoral fue sobre “La censura literaria en España, desde los siglos XVI al XX”. Parte de sus investigaciones se centraron en la historia de Cristóbal Colón, su descubrimiento de América y las navegaciones atlánticas. Su vocación americanista tendría su colofón en el discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia sobre Hernando Colón, hijo del Almirante Cristóbal Colón, y un gran intelectual del siglo XVI: jurista, poeta, historiador, biográfico.

Desde el punto de vista de la Historia de Canarias, hay varios libros del historiador Rumeu de Armas, que aún no han sido superados: “Piratería y ataques navales contra las Islas Canarias”, y “La conquista de Tenerife”. También podemos calificar de magistral su “Introducción” –en realidad es un libro dentro de otro- a la “Junta Suprema de Canarias” de Buenaventura Bonnet. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1955.

Antonio Rumeu de Armas fue también –extrañamente para un historiador- un banquero: Presidente del Banco de las Islas Canarias. Pero Rumeu de Armas destacó sobremanera como historiador. Director del Anuario de Estudios Atlánticos desde su fundación en 1955 hasta su fallecimiento en 2006. Además dirigió también Hispania y Cuadernos de Historia. Ancló a Canarias en el mundo, destacó la atlanticidad de Canarias, estudió las relaciones de Canarias e Inglaterra, Canarias y América, Canarias y África.

Además, el historiador Rumeu de Armas nacido en Santa Cruz de Tenerife, hace ahora un siglo, es el único canario que ha sido Presidente de la Real Academia de la Historia: además en dos ocasiones. Fue Premio Canarias en 1988. Sin embargo, en la ciudad que le vio nacer aún no tiene una calle que lleve su nombre. Hecho que sí ocurre, por ejemplo, en la grancanaria Telde.

Este primer centenario de su nacimiento es un pretexto ineludible para que por parte del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, se inicien los trámites para que se le de nombre a una calle. Además, debería aprovecharse la ocasión para rendirle tributo en las Universidades Canarias, en Tenerife, con multitud de celebraciones de tipo cultural: Congresos, jornadas, seminarios, y debates sobre la obra del Maestro de Historiadores Antonio Rumeu de Armas, y sobre la Historia Moderna de Canarias.

De una vez por todas, tenemos que valorar a nuestros insignes intelectuales. Y Rumeu de Armas es una de los Grandes del siglo XX.

 

Jesús Pedreira Calamita

Licenciado en Derecho, Sociología e Historia