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BABILONIA EN GUAGUA. Días de enero: prohibido descargar, pa´ lo otro, lo que quiera. Por Gustavo Reneses

Guerra es Paz (George Orwell)

En estos fríos días azules de enero se acaba enero. Ya está. Ya se acabó, el primer mes del año se fue silenciosamente como repentino apareció aquella Nochevieja. El mes se va pero la cuesta de enero sigue, entre otras cosas por la mafia bancaria que avala a este sistema que sostiene a una miriada de incompetentes al servicio de la desidia. Así que si le gustan las cuestas disfrute hasta la paga extra de julio, si la tuviese o tuviere. Si no, siempre quedará el verano por eso de: ¡agárrese que vienen curvas! Aunque no adelantemos acontecimientos.

Chistes malos aparte, no negarán nuestros queridos lectores que el chiste del año -hasta la fecha- se lo lleva Megaupload. Parece que el efebei se mosqueó con una empresa privada que ofrecía su servicio perfectamente, porque alguien le dijo (véase chivó) que pirateaban mogollón de películas de manufactura española y temática de la guerra civil. ¿Eh? Ah! No perdón, de las otras. De las no subvencionadas por el Ministerio de la Cosa, queríamos decir. A partir de ahí se ha orquestado una campaña de imagen negativa contra sus directivos. Que feos son, pero de ahí a que sean el demonio, va un abismo. Tanto como los derechos individuales que se han violado al raptar, en nombre de la seguridad global y los derechos de autor, a cientos de miles de personas que usaban este servicio -de pago- por subir sus imágenes y que ahora mismo se encuentran en paradero desconocido. Eso se llama robo. Otras lenguas dicen que Megaupload estaba a punto de lanzar al mercado un nuevo sistema de tienda digital de música y cine (eso se llama innovación del mercado). Lo cual hubiera roto por la mitad al stablishment. Y por esa rotura han optado por rompernos el eje a todos con este ataque a la propiedad privada.

En el doble lenguaje del Gran Hermano orweliano, nada es lo que parece, y en esto de Megaupload no va a ser menos. Así que si usted lee: “Preocupación de la comunidad internacional”, debería leer “acojono de una casta/jeta trasnacional”. Es lo que tiene el multilingüismo, se ven a la legua las intenciones, lo único es tener la clave para descifrarlo. Así como “instaurar la democracia” viene a ser algo así como “reconstrucción e inversiones extranjeras”. No nos digan que no es bonito el metalenguaje.

Ciertamente si el metalenguaje es algo difícil de entender, resulta más complejo entender la lógica matemática. Por ejemplo si se diera el típico ejemplo condicional P=>Q: Bajar películas es un atentado contra la propiedad intelectual ergo actuamos contra los que facilitan esa descarga, los piratas y la madre que los parió. Llegamos a la triste conclusión de que no se corresponde en la mayoría de las veces. Así es más natural la siguiente disyunción lógica P’=/=> Q’. A saber: Atentar a las libertades individuales es un delito contra la humanidad, ergo no se actúa contra los gobiernos -a excepción si es un villano con petróleo-. Así que tristemente, la conclusión a esta lógica orweliana es: Bajar una peli es más grave que asesinar inocentes, a no ser que el sátrapa tenga petróleo, entonces. Vamos a por él, a por su petróleo y que le den al resto que parió madre.

Buenos días, y por si no volvemos a vernos: Buenos días, buenas tardes y buenas noches.

Gustavo Reneses

babiloniaenguagua@gmail.com

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