Los cinco mandamientos para putear a…
Hace ya un tiempito que quería hacer llegar hasta aquí un trabajo que ha realizado un amigo mío para un Máster de diseño gráfico, ya que me ha facilitado la información para ello y me parece una gran idea para tratar y difundir.
El autor de este trabajo se llama Ruymán y creó un cómic dirigido a las personas que desconocen el complejo mundo de la discapacidad… De una manera sarcástica y con un toque de humor negro, trata de exponer parte de la gravedad de la situación de una persona usuaria de silla de ruedas debido a la inaccesibilidad.
Mientras sacaba fotos en la calle para su proyecto, Ruymán se percató de la gran hipocresía que nos rodea a las personas con movilidad reducida. Entonces, hizo un trabajo de investigación sobre ello sacando fotos de zonas poco accesibles y diseñó gráficamente unas posibles soluciones de esos lamentables lugares. Un gran trabajo el de Ruymán.
Uno de los principales problemas es la conciencia de la gente, así que, para actuar bien, Ruymán optó por utilizar unos toques de humor creando un nuevo y diferente Cómic. A mí me parece una idea fantástica y novedosa. Además, también lo ideó pensando en los más pequeños, que son el futuro y han de darse cuenta de estos gravísimos problemas, para que hagan lo posible en tratar de erradicarlos y/o evitarlos.
La idea principal es llamar la atención de los lectores, por eso ha utilizado en su portada, irónicamente, la palabra minusválido; ya que tristemente hoy mucha gente todavía desconoce lo mal empleada y gravemente ofensiva que es para la persona discapacitada que usen esta terminología al referirse a nosotros; ya que la propia palabra nos insulta.
Cuando este cómic llegó a mis manos, quise saber más sobre su autor. Yo admiro muchísimo a esa gente que pone su granito de arena de forma desinteresada para mejorar la calidad de todo nuestro colectivo de personas con discapacidad; a los que tienen algún interés porque tienen allegados en nuestro colectivo de la manera que sea, pues también, pero aquellos que lo hacen desinteresadamente me parecen unas personas realmente con virtudes especiales…
Hace muchos años el mundo de la discapacidad era algo completamente desconocido para Ruymán, hasta que a los 13 años sufrió un choque con nuestra realidad cuando, tras un problema de hernia discal, el médico le dijo que le faltaron pocos meses para que tuviera que utilizar una silla de ruedas para poder moverse, ya que estuvo a punto de perder la movilidad de sus piernas.
Así, él se dio cuenta a esa temprana edad que la vida te puede cambiar en cualquier momento, a cualquier edad. Comenzó por ello a darse cuenta de las limitaciones que encuentran en su camino las personas usuarias de sillas de ruedas; y recomienda que al ver este cómic se imaginen que viven teniendo que usar una para desplazarte, y así ver estos problemas alcanzando una mayor claridad.
Las casualidades de la vida le llevaron a entrar a trabajar para el ADEMI, una asociación deportiva para personas con discapacidad –de la que soy socia yo hace más de un año-, y es lo que le hizo ser más consciente de la realidad, dándose cuenta de que hay personas que son ejemplos a seguir, no sólo por la lucha contra la enfermedad que tienen y/o por la situación en la que viven, sino por la paciencia y el humor con la que se toman la vida; las cuales son un ejemplo para conseguir la felicidad… Me contó mi amigo hace poco.
Gracias Ruymán, por existir...