El Parlamento de Canarias reabre el salón de plenos sin plagas y con los últimos adelantos electrónicos
Elblogoferoz.- Han pasado ya siete meses desde que en julio del año pasado el salón de plenos del Parlamento de Canarias fuera cerrado debido a un ataque de termitas que habían dañado considerablemente su estructura, principalmente la pared en la que se encuentra la Mesa de la Cámara. La plaga permitió también acometer obras de restauración del techo del edificio, dañados tras el paso de la tormenta tropical Delta.
Pasado este tiempo, más del previsto inicialmente, el salón de plenos vuelve a ser abierto y además, incorpora las últimas tecnologías de la sociedad de la información, tal y como anunciaron el presidente de la Asamblea Legislativa y el vicepresidente segundo, Juan Carlos Alemán. El Plan de Modernización Tecnológica de la Institución pretende aumentar el grado de cercanía a los ciudadanos, lograr una mayor eficacia en la actuación del Parlamento, tanto en el plano de su actuación política como en el propio de la administración parlamentaria, propiciar un ahorro económico considerable de medios, por la simplificación que va a suponer en los procesos administrativos, y dar sentido concreto al llamamiento a la utilización de las nuevas tecnologías de la información, contenido en el Reglamento de la Cámara.
Avances tecnológicos. Los avances tecnológicos introducidos en la sede parlamentaria permitirán llevar a cabo el registro telemático de las iniciativas, la utilización de los medios audiovisuales en las sesiones de la Cámara y emitir una señal institucional única de televisión para su posterior difusión a los medios de comunicación social y a través de Internet, sin olvidar la utilización de la web institucional como plataforma para hacer más visible la labor desarrollada por el Parlamento y los diputados. Un aspecto importante es la recuperación del archivo sonoro y visual de la Cámara, existente en soporte no digital y en peligro de desaparición.
El arquitecto responsable de los trabajos ha sido José Miguel Márquez, que ya acometiera una primera remodelación del edificio, catalogado como Bien de Interés Cultural, en su categoría de Monumento desde 1992. Para que se hagan una idea de la importancia de la sede de la Asamblea Legislativa no hay más que acudir al libro “Arte e Historia de la sede del Parlamento de Canarias”, de Alberto Darias Príncipe, donde refiere que el edificio que hoy alberga la Cámara se construyó en base a un proyecto de 1886 y “en sus salones se han reunido los músicos de la Sociedad Santa Cecilia, los representantes de la Diputación de Canarias, los miembros de la Mancomunidad de Cabildos del Archipiélago y después de la Provincia, los magistrados de la Audiencia, para luego ser Conservatorio de Música y, finalmente Parlamento de Canarias”.
Todo empezó con una cucaracha. Como ya publicamos, fue una “blattodea” con espíritu aventurero dio el chivatazo de que la sede del Parlamento de Canarias podía venirse abajo. Nos referimos a una cucaracha común que en el transcurso de una sesión plenaria tuvo la osadía de aterrizar sobre la cabeza de Cristina Tavío, vicepresidenta primera de la Cámara, que en ese momento presidía el pleno. No se les oculta el revuelo que se armó en cuanto el bicho fue descubierto y finalmente reducido por el vicepresidente segundo, Juan Carlos Alemán, que acompañaba a Cristina Tavío en la Mesa del Parlamento.
Antonio Castro (i) y Juan Carlos Alemán (d)
El siguiente paso, como habrán podido deducir, fue localizar una empresa de desinsectación que procediera a eliminar la plaga, pero los responsables políticos de la Asamblea Legislativa canaria no contaban con que la empresa, una vez metida en faena, se batiera en retirada y les comunicara que ahí dentro había algo más y superaba sus técnicas.
Ese algo más eran termitas y polillas que, desde tiempo inmemorial, habían estado participando de un banquete descomunal, ya que la pared estaba hecha de madera y mortero. Bueno, lo que quedaba de la pared, que corría serio riesgo de venirse abajo. Nos referimos a la pared principal del salón de plenos, donde se sitúa la Mesa del Parlamento, bajo el dosel de la Presidencia y flanqueada por dos enormes pinturas declaradas Bien de Interés Cultural.
Para más adelante, cuando haya presupuesto, queda la restauración en condiciones de los cuadros de grandes dimensiones que flanquean la presidencia de la Cámara. Se ha descubierto que están pegados a la pared, lo cual obligaría a cortar el cemento, desmontar el techo del Parlamento y sacarlos enteros –y miden diez metros de alto- para su restauración. Así que de momento se han sustituido los marcos de madera –carcomida- y se ha procedido a limpiar los lienzos, obra de Manuel González Méndez. Datan de 1906 y se titulan “Desembarco” y “El Adelantado y los guanches”.