Foto: igossip.com.
Nicolas Cage, al borde de la ruina
El afán derrochador del actor le multiplica las deudas y los embargos
Elblogoferoz.- Se dio un paseo por el lado salvaje con David Lynch (‘Corazón Salvaje’, 1990) y descendió al infierno del alcoholismo de la mano de Mike Figgis (‘Leaving Las Vegas’, 1995), pero la verdad es que después sus elecciones cinematográficas no han sido excesivamente afortunadas. Y no sólo las laborales, pues al parecer Nicolas Cage está acosado por las deudas.
Además de una deuda de más de seis millones de dólares con el fisco, al actor le acaban de embargar dos casas valoradas en 6,8 millones de dólares, según informó la cadena de televisión CNN.
Las viviendas, ambas ubicadas en Nueva Orleans, formaban parte de una inversión realizada por el actor hace varios años, aunque la falta de pago de la deuda contraída con el Regions Bank de Alabama le ha costado su pérdida y su posterior subasta. Además, se sabe que Cage debe unos 150.000 dólares en impuestos atrasados de esas mismas propiedades.
Según su antiguo administrador, Samuel Levin, lo que ha causado la ruina del actor fue su "lujoso estilo de vida" y las enormes cantidades que gastó en adquirir y mantener sus dos castillos, sus quince casas, su flota de yates y sus Rolls Royces, entre otras de sus posesiones.
Por si fuera poco, si hace un mes era Nicolas Cage quien demandaba al encargado de sus finanzas porque, según él, no le había advertido de la penosa situación económica en la que se encontraba, ahora es el financiero el que contraataca. Levin demanda 86.240 euros por trabajos impagados que realizó para Cage. La fecha del juicio que enfrenta a Nicolas Cage con su antiguo contable se ha fijado para el 3 de febrero de 2010 en Beverly Hills, California, por lo que habrá que esperar a ver quién de los dos no dice toda la verdad.
De acuerdo a varios informes de prensa sobre el actor americano, Cage tiene un hábito incontenible por derrochar dinero en auténticas excentricidades. En los últimos años, el actor se ha hecho con 12 casas en varias partes del mundo —entre ellas un impresionante castillo en Alemania—, el lamborghini del Sha de Persia —pagó 500.000 dólares por él— e incluso dos islas en Las Bahamas.
Por lo que parece, es verdad que el dinero no da la felicidad y a algunos, incluso, les ayuda a perderla poco a poco.