FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | Consecuencias del encarecimiento energético | Salvador García LLanos

La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) ha concluido un informe en el que se señala que los costes de las pequeñas y medianas empresas de nuestro país se elevaron un 24,4 % en el segundo trimestre del año, por causa, sobre todo, del encarecimiento de la electricidad, en tanto que las ventas se moderaron al crecer un 14,5 % frente al 19,8 % del primer trimestre, esto es, 5,3 puntos porcentuales menos.

En dicho periodo se alcanzó «un máximo histórico de empleo», con 8,85 millones de asalariados (un incremento del 6,5% con relación al segundo trimestre de 2021), mientras que los costes laborales siguieron al alza (6,2% interanual), de acuerdo con el «Indicador Cepyme sobre la situación de la pyme«.

En el segundo trimestre del año también creció el número de empresas, hasta alcanzar 1,33 millones, un dato que indica que se ha recuperado el parque empresarial que había a finales de 2019, pero que continúa lejos de los 1,5 millones de 2007. Todos los costes, según el informe, crecen por encima de lo que podría considerarse normal. Por ejemplo, el de suministros ha tenido un incremento interanual del 51,7 % y el precio de la energía se ha duplicado en un año. Los tipos de interés registraron pocos cambios y se situaron en el entorno del 1,6%, ya que «los mayores repuntes de los tipos se han producido en verano».

Está claro entonces que el encarecimiento energético está siendo determinante en en los costes de las pyme, por lo que la Confederación se ha apresurado a reclamar un plan integral de apoyo que ayude a aliviar tales costes. Eso sí, tengamos en cuenta que el montante de los nuevos créditos concedidos a esta rengo empresarial se acercó a los cuarenta y cuatro mil millones de euros (sin incluir líneas de crédito ni descubiertos), un 5,7 % más que un año antes y un volumen similar al de prepandemia. El número de concursos de acreedores continuó en descenso, circunstancia que, de acuerdo con el estudio, se debió a la moratoria de los concursos necesarios que rigió hasta el pasado 30 de junio.

Por otro lado, la Cepyme también solicita que en las negociaciones del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) «se tenga en cuenta el fuerte aumento de los costes que están sufriendo las empresas de tamaño más reducido, dejándoles en muchos casos en una situación de pérdida de competitividad».

Respecto a las medidas fiscales recientemente anunciadas por el Gobierno, la organización  reconoce que «suponen una reacción respecto a los ciudadanos con rentas bajas afectados por la inflación», pero cree que «no considera la difícil situación que atraviesan las pymes españolas» y que daña la «percepción de país estable para la inversión y las empresas”.

De acuerdo con los datos contenidos en el informe,  el indicador Cepyme alcanzó un valor de 5,7 puntos (sobre 10), su mayor puntuación en dos años, aunque el dato «está distorsionado principalmente por la inflación”, ya que el aumento de las ventas se explica en gran medida por el incremento de los precios, señala dicho análisis. ´

En definitiva, la reducción de la factura eléctrica es primordial, independientemente de otros factores colaterales, para el reequilibrio de los costes de las pequeñas y medianas empresas. A ver.

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