Cultura Historia Patrimonio Tradiciones

ARONA | El Casco Histórico regresó a los años 40 y 50 poniendo en valor la cultura y el folclore de antaño

EBFNoticias | 

Miles de personas se acercaron a lo largo de todo el sábado al Casco Histórico de Arona para vivir el Día de las Tradiciones, vistiendo sus calles y plazas de acervo y color, y poniendo en valor sus costumbres, folclore y cultura en un marco incomparable. El sentir canario ha sido la esencia que ha convertido al municipio en un pueblo de antaño, y ha vuelto a hacer de Arona en Tradiciones una nueva jornada de éxito participativo. Una fiesta que, año tras año, logra más cariño de la gente dentro del marco de las Fiestas Mayores en honor al Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora del Rosario.

Residentes y visitantes disfrutaron de los trajes de época de los 40 y 50, bien elegantes, de las representaciones teatrales de escenas costumbristas de aquellos años, la música de parranda, los oficios tradicionales, artesanía y los conciertos de los grandes artistas que pasaron por el escenario. Este evento, impulsado por el Patronato de Turismo del Ayuntamiento, no ha dejado a nadie indiferente. Once horas de cultura y tradición, en un día muy familiar envuelto de historia, artesanía tradicional, estampas costumbristas, folclore, música y exposiciones, además de juegos y deportes tradicionales.

El día comenzó con el repique de las campanas a las once de la mañana, para dar paso a la Banda de Música, que comenzó a interpretar alegres tocatas, tal y como ocurría en 1899, año del primer programa de fiestas conocido como tal. Las banderolas y las flores que decoran las calles anunciaban fiesta nada más llegar al Casco de Arona, e invitaban a recorrer el centro histórico y disfrutar de cultura y tradición. Camiones antiguos, fotografías o la recreación de un ventorrillo de la época, entre otros detalles decorativos, engalanaban algunas de las zonas.

Mientras, en el escenario, Taller Canario, Taburiente, Domingo El Colorao, a trío con Fabiola Socas y Juan Carlos Pérez y Los Sabandeños hicieron vibrar a un público cómplice. Güicho, que estrenó las actuaciones con su espectáculo El tambor de las islas, especialmente dirigido a los más pequeños, y el homenaje a la mítica Brisas de Arona por parte de la Banda de Música de Arona, atraparon con sus melodías a las personas que se concentraban en la Plaza del Cristo de la Salud, epicentro de las fiestas.

Un poco más arriba, en el patio de la Casa de los Baute, la timplista Alba Chávez dio varios recitales. Y justo al lado, en la Casa de la Bodega, se pudo disfrutar de la recreación de la antigua empaquetadora de tomates, con dos vecinas vestidas para la ocasión recreando un teatrillo de cómo era un día cualquiera de trabajo, con sus dimes y diretes. También había exposiciones de trajes tradicionales y de Lucha Canaria, esta última compuesta de libros, camisetas y fotografías de los más prestigiosos clubes y luchadores, cedidos por el pregonero de las Fiestas, Don Dámaso Rodríguez Linares. Sin olvidar los talleres de amasado de gofio y demostraciones de silbo gomero. Y en el Ayuntamiento, mientras, se podía admirar una muestra de Instrumentos Guanches según Juan Bethencourt Alfonso.

Hubo teatro de la mano de Juan Carlos Tacoronte y sus Cuentos de la tierra y otras ocurrencias, o recreaciones como la de San Pascual Bailón, a cargo de la actriz Carmen Cabeza, además de escenas costumbristas en El Calvario.

Los mayores del municipio también tuvieron su momento, pues Arona en Tradiciones ha coincidido con el Día Internacional de los Mayores. El CEIP Óscar Domínguez se vistió de gala para homenajearlos, con bailes canarios a cargo de los alumnos y alumnas del Casino, y comida tradicional, entre otras actividades. Además, en la Casa de la Tercera Edad, todo el que se acercara podía descubrir los secretos de las rosetas, gracias a la exposición Roseteando, con demostración incluida. Y una muestra de trabajos en papel maché a cargo de los mayores de El Fraile.

Cultura y ocio para todos los públicos en donde la gastronomía tampoco pasó desapercibida con diferentes catas y degustaciones de productos canarios y locales. No faltó la carne fiesta, el buen vino de la tierra, los dulces y los “matambre” de los años 50: los tunos y los chago.

En definitivo, este sábado ha sido un día para poner en valor tanto el patrimonio histórico de Arona, como para promocionar el legado cultural del municipio, demostrando a los turistas que subieron al Casco, que fueron muchos, que Arona es mucho más que solo sol y playa.

Para el alcalde de Arona, José Julián Mena, “hoy ha sido un día de celebración muy esperado por todos, después de dos años complicados. Arona en Tradiciones ha reflejado el amor por nuestra cultura y nuestras costumbres, y con éxito de asistencia. Es un ejemplo de la apuesta de Arona por los valores históricos y culturales del municipio, que tiene mucho que mostrar al mundo, no solo por su litoral sino también por la gran riqueza de las zonas altas donde comenzó el desarrollo del municipio”.

Por su parte, el concejal de Turismo, José Alberto Delgado, señaló “este día refleja nuestro compromiso de preservar nuestra identidad, tradición y patrimonio.  La gran participación demuestra su consolidación. También quiero recalcar el gran interés de los turistas que se han acercado hasta nuestro Casco Histórico para disfrutar de nuestra cultura y celebrar con nosotros Arona en Tradiciones”.

 

 

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario