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ANIMALES | ¿El mejor regalo de Navidad para ellos? Muuucho cariño… y el chip

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Más de 600.000 perros y gatos conviven con las familias canarias, en unos casos tras la adquisición de ejemplares de una raza determinada y en otros utilizando la vía de la adopción. Sea cual sea el camino elegido para que una mascota entre a formar parte de la familia, el Colegio de Veterinarios de Tenerife aprovecha tradicionalmente estas fechas para incentivar adopciones responsables que eviten o al menos reduzcan futuros abandonos y sirvan para concienciar de la importancia de tener a nuestra mascota en las mejores condiciones posibles tanto para ella como para todos los miembros de la familia porque no debemos olvidar que la introducción  de un animal en un grupo humano supone la interacción de dos o más especies y eso debe estar bajo un control responsable que facilite la convivencia emocional y sanitaria.

Para ello, un paso fundamental es conocer antes al que va a ser el médico de nuestra mascota. Si, incluso antes que a la que va ser nuestra mascota. Hablar previamente con el veterinario va a simplificar muchas cosas y nos va a quitar ideas erróneas de la cabeza evitando disgustos posteriores. No todas las razas o tipos de perros tienen las mismas necesidades de espacio, de paseo, de carácter o de tratamientos veterinarios y tampoco la vida de la familia va a ser igual ahora que dentro de quince años. Cuando pensamos en adoptar hay que empezar por, saber cómo somos y prever cómo va a ser nuestra vida y para eso es conveniente pedir consejo profesional. Un animal no es un juguete, va a tener una larga vida llena de altos y bajos, va a ser un cachorro juguetón, va a enfermar, va a hacerse viejito… va a pasar toda su vida con nosotros y es justo que demostremos que la evolución de la especie humana ha servido para cuidar más y mejor a los animales… a todos los animales.

Este año, el slogan de la campaña del Colegio de Veterinarios de Tenerife es «¿El mejor regalo de Navidad para ellos? Muuucho cariño… y el chip» con el objetivo puesto en la identificación de todos los perros y gatos, aunque también se coloca a équidos, roedores y animales exóticos.

La implantación del microchip es un acto de responsabilidad y de amor hacia nuestras mascotas y hacia la sociedad porque implica tener la seguridad de que si nuestro animal se pierde, se escapa o huye por cualquier circunstancia, como los petardos navideños o un ruido extraño,  bastará que quien lo encuentre lo lleve a un veterinario para que en poco tiempo esté de regreso en su casa y eso también es importante socialmente: los animales abandonados son foco de enfermedades para ellos mismos y para los humanos y causa, por ejemplo, de no pocos accidente de tráfico.

El microchip tiene apenas el tamaño de un grano de arroz y se inserta de forma subcutánea en el animal sin apenas dolor. Es un proceso rápido y simple mediante el cual cualquier veterinario o incluso los albergues y centros de recogida de perros abandonados sabrán quién su propietario y todos los datos de contacto, unos datos que es muy importante tener al día o comunicar al veterinario cualquier cambio.

A partir de la implantación del microchip en nuestra mascota, su numeración y datos, en el caso de Canarias, pasarán a estar en la base de datos de Zoocan que gestionan los  Colegios de Veterinarios de Las Palmas y Tenerife, como acurre en cada comunidad autónoma, si bien todo se centraliza en la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC) que además tiene comunicación bidireccional con los registros de otros países para asegurar la máxima seguridad en la identificación de animales a nivel internacional.

Ellos, los animales, nos dan todo su afecto mejorando hasta la tensión arterial y el estado emocional de sus humanos y gracias sus paseos hasta hacemos algo de deporte, interaccionamos socialmente… qué menos que devolverles tanto como nos dan con un regalo que para ellos es la seguridad de volver siempre a su hogar, con su familia.