FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | Bono cultural | Salvador García Llanos

Habrá que esperar a mayo o junio para hacer efectivo el denominado ‘bono cultural’, incluido en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) que, como se sabe, entrarán en vigor el próximo 1 de enero. El ‘bono cultural’ destinado a los jóvenes tendrá un importe de cien euros para consumo digital y consignará la opción de destinar dinero a las suscripciones de periódicos y revistas. Los jóvenes de dieciocho años tendrán un año efectivo desde que esté implementada la medida para gastar los cuatrocientos euros del bono.

Desde el 1 de enero, el ministerio de Cultura ya dispondrá de los doscientos diez millones de euros destinados a esta iniciativa, bien es verdad que a partir de ahí será necesario buscar a las empresas o instituciones culturales que quieran participar –bajo petición expresa– y, en caso de que haya más de una en determinados sectores, habrá concursos de libre concurrencia.

Además, el titular del ministerio, Miquel Iceta, ha adelantado que se está estudiando la fórmula de colaboración con alguna empresa de transporte para que los jóvenes que se beneficien del bono cultural puedan tener subvenciones para desplazamientos a estas actividades. «Esto es pensando en toda España, ya que no en todas las ciudades hay la misma oferta cultural y por eso el apoyo a la movilidad», destacó el ministro.

Lo importante es que la medida surta efectos palpables y positivos. Si siempre se ha dicho que es decisivo estimular el quehacer de los jóvenes, facilitar la provisión de los bienes de consumo y propiciar la accesibilidad a acontecimientos que sean de su interés, sencillamente, para motivarles y lograr que puedan disfrutar o ser partícipes de hechos atrayentes, específicamente concebidos para ellos, en un contexto de formación, aprendizaje y disfrute que les ha de resultar provechoso, las programaciones y las opciones consignadas deben resultar determinantes como alternativas y alicientes.

El ‘bono cultural’ incluirá a los sectores culturales «más tradicionales», entre los que se encuentran el libro, al cine, las artes escénicas, la música, los espectáculos en vivo, las plataformas online y la suscripción a diarios y revistas, entre otros.

El ministro Iceta ha reconocido que van a «quedar fuera» del citado bono muchas actividades. No estará la tauromaquia pero también no serán incluidos la gastronomía, la moda o el diseño. “Hemos priorizado determinados sectores que creemos que son los que más pueden contribuir a crear pautas de consumo cultural y reforzar otros que se han visto afectados por la pandemia», indicó finalmente.

Confiemos en los resultados. De ellos dependerán, en nuestra opinión, no solo los avances sino las respuestas para cambiar hábitos y para generar jóvenes más motivados y mejor preparados.

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