FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | Apertura del Cinema | Salvador García Llanos

Carmen Hernández Rodríguez, Tita, descendiente del matrimonio entre Jesús y Antonia, titulares de Imprenta Rodríguez, aún en funcionamiento en el Puerto de la Cruz, colgaba en Facebook hace unos días, el texto/anuncio de la inauguración del cinema Olympia, ubicado en la entonces denominada plaza de la República, actual plaza del Charco. Ocurrió un fin de semana: sábado 22 y domingo 23 de junio de 1935.

Debió ser todo un acontecimiento, en el que no faltaban reclamos: “Vitavox Electric, el mejor equipo cinematográfico-sonoro de las Islas Canarias”. En pantalla, una superproducción de la Paramount, ‘Capricho imperial’, doblada al española y protagonizada por Marlene Dietrich.

Y aún podía leerse en aquella estampa: “Catalina de Rusia, la estrella de las emperatrices encarnada por la la emperatriz de las estrellas”. Por si fueran pocos los atractivos: “El más fastuoso alarde de lujo, arte, belleza y emoción que jamás saliera de los estudios de Hollywood”.

Este gran espectáculo cinematográfico comenzaría con el complemento sonoro a cargo de Imperio Argentina y Carlos Gardel titulado “La casa es seria”. Para que nada faltase, se insertaban los precios: Preferencia, 1.50 pesetas; y General, 0,65.

1935 estaba siendo un año agitado. Algunos hechos de la época:

El azote de la crisis económica se reflejaba en el aumento del paro. Se celebraba la primera Vuelta Ciclista a España. Se producen violentos enfrentamientos por la venta del periódico fascista Patria. Había ingresado en la Real Academia Española de la Lengua, el escritor Pío Baroja. Pocos días antes de la inauguración del cinema, el Tribunal de Garantías Constitucionales declara autores de un delito de rebelión militar a los consejeros de la Generalitat. Fueron condenados a treinta años de cárcel. Ya en pleno verano, distintas modificaciones legislativas complicaban la reforma agraria. Alejandro Lerroux, que había formado gobierno allá por el mes de mayo, tiene que dimitir en otoño, tras destaparse el escándalo del estraperlo. Curiosamente, la palabra más escrita y más circulante, no figuraba en el diccionario. El entonces Príncipe de Asturias, Juan de Borbón, contrajo matrimonio en Roma con María de las Mercedes Borbón y Orleáns. La alianza de izquierdas, en fin, desembocaría en un frente común electoral, el Frente Popular.

Volviendo al cinema Olympia, hay que decir que tras su apertura y a lo largo de su existencia, sirvió para distintos usos, además de ir a ver los cuadros anunciadores, convertido en todo un rito para miles de portuenses que se acercaban hasta la fachada. Fue prisión provisional, recinto para confrontaciones pugilísticas y riñas de gallos. Acogió bailes populares (los célebres baños turcos, en carnavales y Fiestas de Julio) y otras actividades. Durante muchos años, por la desaparición del Teatro Topham, fue el único lugar de proyecciones cinematográficas. Curiosamente, las circunstancias quisieron que, por encargo de su propietario, Pedro González, pronunciáramos unas palabras, junto a Pedro Antonio Fuentes, en la noche de la última sesión, cuando fue clausurado. Para los cinéfilos fue una despedida triste, desde luego.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario