Actualidad Agroeconomía ALIMENTACIÓN Consumo Enología Gastronomía Hostelería ISLAS MULTIMEDIA CREACCION.TV Pesca SOCIEDAD VIDEOS

LANZAROTE | Luis Benito y su Chiringuito Tropical, entre los 10 locales a pie de playa más populares de España con ‘Solete’ Repsol

Chiringuito Tropìcal, en plena efervescencia...

EBFNoticias | Paco Almagro | Fotos y video: autor |

Cuando uno tiene la inmensa suerte de estar al lado de un gran periodista experto en gastronomía, como es Francisco Belín, las cosas se ven con otra óptica. En un viaje a Lanzarote, celebrado el pasado fin de semana, invitados ambos a conocer un nuevo modelo de gastronomía que se consolida en toda España y que en la costa conejera tiene el mejor exponente, entiendes de primera mano que el concepto ‘Chiringuito’ esté tomando una dimensión estelar.

Y, como dice el eslogan de un popular programa de investigación, «Porque no es lo mismo contarlo que vivirlo…«, hemos pasado 24 horas al lado de Luis Benito, ideólogo del Chiringuito Tropical de Playa Blanca, en el municipio de Yaiza.

A modo de aperitivo, les invito a ver este video…

¡Vamos de compras! Sin duda, el éxito del local de moda en la isla es la propia isla y sus productos. Luis, curtido en mil batallas en las cosas de comer, lo sabe.

«Sólo si das la máxima calidad tendrás el reconocimiento» es su filosofía de trabajo y la aplica a rajatabla. Eso y un equipo de sala (más de bien de calle) súper rodado, hace el que rato que se pasa en el local sea una de las fotofijas que la isla dejará en la retina de sus visitantes.

El «Cuatro Latas» de Pitagin, otra de las empresas de luis que ha montado con un amigo: su propia marca de ginebra con aloe de la isla.

Montado en su llamativo Citröen «Cuatro Latas«, Luis recorre la costa del municipio en busca de los mejores productos. Sus proveedores lo saben y no dudan en guardarles el mejor género. Es una sinergia que funciona muy bien. La suma de un comprador de materia prima con experiencia y proveedores de garantía, es lo que descubre el comensal en su mesa a cada plato que prueba.

Uno de los puntos de parada obligatoria es la tienda de la Cofradía de Pescadores de Playa Blanca. Un mar generoso y un lujurioso mostrador deja boquiabiertos a propios y foráneos. «Hoy no es un buen día. No hay mucho…» casi se disculpa la pescadera ante los noveleros visitantes mientras sigue a lo suyo limpiando pescado.

No me atrevo a imaginar cómo debe ser el mostrador en todo su esplendor marino.

Reservas y más reservas… Mientras brujuleamos por Playa Blanca, con el coche a tope de tomates, vinos, pescado fresco y muchas cositas ricas, el teléfono no para de sonar.

Créanme que nunca había visto nada parecido. Luis ya solo puede ofrecer reservas para comer a partir de las 4 de la tarde al tenerlo todo lleno, para ese día y el día siguiente, ya que esa noche es especial para él y su equipo.

Y, por fin, llegamos al chiringuito…

Tomates y sales locales, generosamente combinados con un aceite de concurso, dan paso a unas sardinas marinadas que nada tienen que envidiar a las de otras latitudes. Señoras sardinas las de Lanzarote. Unas zamburiñas, licencia obligada al marisco foráneo, seguidas a un aperitivo de salmón ahumado de Huga (Lanzarote), da paso a la sorpresa del día: un arroz (de Calasparra. Murcia) con carabineros de la zona de La Santa, capturados a mil metros de profundidad que ya, por si solos, sería una referencia gastronómica que merecería un viaje a la isla de los volcanes.

Remató la bienvenida en forma de postre una sandía dulcísima de Soo (Teguise) y un refrescante mojito de ginebra Pitagin con el toque secreto que Luis ha logrado equilibrar tras pruebas y más pruebas.

Para saber más de los ‘Solete’ Repsol pueden pinchar en la imagen…

Solete Repsol. A finales del pasado mes de junio la Guía Repsol ha creado una nueva distinción a locales que, en el caso del que hoy nos ocupa, entran en el siguiente concepto: «Los Soletes más veraniegos: chiringuitos a pie de playa donde comer un arroz o un pescado mientras te acaricia la brisa marina. Pero también kioskos míticos en parques, terrazas urbanas en plazas donde se palpa el espíritu de la ciudad y azoteas con buenas vistas».

Y, como no podía ser de otra forma, el Chiringuito Tropical obtuvo ese reconocimiento.

Luis Benito, a la izquierda, da paso al chef Dailos Perdomo, junto a Fran Belín que presentó la cena.

«Cenas de una noche de verano». Si algo marca el arranque del mes de agosto es la cena que el Chiringuito ofrece a un selecto número de amigos y clientes que esperan ávidos cada una de las noches en las que un chef hace virguerías en la pequeña cocina del local, llevado en volandas por el equipo de sala y la «guardia de corps» del propio Luis, que es su familia.

Desde hace tres años, algunos clientes que vienen de la península, y muchos de la propia isla, reservan su mesa con 12 meses de antelación so pena de perderse el espectáculo que pasará esa noche ante sus ojos y papilas gustativas.

La noche del sábado 31 de julio estaba al frente de los fogones el chef Dailos Perdomo (Liken Restaurante. Playa Blanca) y su propuesta fue espectacular. Pero mejor lo ven en fotos…

Torrezno de mar con mousse de Romerete.
Erizo de costa con crema de hinojo y salsa de oricios.
Sardinas de la Tiñosa en escabeche de piña y hierbabuena.
Lapas encebolladas con su consomé.
Pulpo al fuego en salsa agridulce de mojo con garbanzas.
Compuesto de jarea de vieja frescal con papa bonita.
Arroz cremoso de cabra con queso Don Nicolás.
Postre: recuerdos de mi abuela «Rala de plátano».

Como un reloj. Los comensales que se estrenaban en la experiencia  –  y el que esto les redacta, el primero –  no salíamos de nuestro asombro al ver cómo un chiringuito de playa, que de eso se trata, estaban dando un menú de altura, acompañados por vinos de la propia isla. Los platos, el servicio de sala (magnífico), las explicaciones de cada producto,  el ambiente y el entorno, hicieron del encuentro gastronómico algo que hay que repetir cada año.

Precisamente, desde la mesa contigua a la que compartí, uno de los asistentes nos lo confirmó: «Este menú de esta noche, en Madrid, no baja de los 90 euros. Por eso no he fallado ninguna edición y ya he reservado la de 2022».

Dalios Perdomo, en primer término, da las instrucciones finales el equipo de sala.
Dailos se pone frente a la pequeña cocina del chiringuito y empieza la magia.
El primer plato empieza a tomar forma. El resto es historia…

Baños y ayuntamiento. Los sinsabores del día a día de cualquier empresario de la restauración se ven claramente reflejado en la triste realidad que todo un local de referencia nacional en Lanzarote se vea en la obligación de instalar un baño químico para sus comensales, y algún bañista que otro en serios apuros, mientras desde el ayuntamiento de Yaiza no autorizan la apertura de unos flamantes baños  que el propio negocio ha habilitado.

Mientras, en islas como Tenerife, algún alcalde que otro ha recibido a los propietarios de locales que han obtenido el apreciado «Solete» Repsol y los han felicitado en público, en Yaiza parece que todavía no se han dado cuenta del potencial gastronómico que esa zona está tomando y corrijan cuanto antes esa anomalía.

Luis Benito, natural de Almansa (Albacete), experto cortador de jamón, emprendedor, enamorado de Lila, una lanzaroteña que lo cautivo y padre de un niño maravilloso, se encoje de hombros cuando se le pregunta por este tema y sonríe.

Suena el teléfono y Luis habla unos segundos: «¡Perfecto, empiezas el lunes!«. Un nuevo empleado se suma a la familia.

Para leer el reportaje completo pinche en la imagen.

Reconocimiento del ABC. Y como dicen que «algo tiene el agua, cuando la bendicen», le dejo aquí arriba el reportaje que publicó el diario nacional el fin de semana pasado, dedicado a los «Soletes» más interesantes, entre los que está el que hoy hemos visitado.

Para saber más:

________________________________________________________________