FIRMAS

OPINIÓN | Fondos «next generation» | Pablo Zurita

Concepto. Así denomina la UE a una enorme partida de fondos públicos, next generation, próxima generación, destinados a provocar un cambio profundo en la sociedad europea que nos permita salir reforzados de la actual crisis. Entienden que no es una crisis normal propia del ciclo económico ni consecuencia de la manipulación interesada de los mercados ni resultado de pinchar una burbuja: jodido virus que le fastidió los planes a todos. Con la lección aprendida pretenden controlar incertidumbre a costa de endeudarnos lo que haga falta y evitar que la desgracia sanitaria se junte con cualquier otra. Aunque la cruel naturaleza dopada de CO2 y radiación solar ya lo intenta: olas de calor, incendios y lluvias torrenciales, con éxito, al menos para socavar nuestro frágil equilibrio emocional. La idea del título pretende dotar de financiación prácticamente ilimitada a esas iniciativas público-privadas que nos van a sacar del hoyo. Recuerda el Plan E -que era esto mismo- del injustamente vilipendiado expresidente Zapatero.

Reto. El arduo camino del dicho al hecho en la administración pública incluye múltiples obstáculos basados en la obligada, necesaria e irrenunciable regulación, que permita una selección no discrecional de las actuaciones a financiar, supervisión y fiscalización posterior. Porque, aunque supongamos buena fe generalizada, la garantía del buen uso de los fondos públicos debe estar en lo más alto de las prioridades. Cómo elegir las mejores ideas o las más eficaces para el fin perseguido o las más disruptivas o las que más empleo generen o las que nos transporten a un futuro mejor. Ese es el reto.

Reglas. Miles de proyectos en Canarias presentados por particulares, por organismos públicos y por alianzas entre unos y otros. Desde un mero esbozo de un concepto revolucionario hasta proyectos bien definidos pospuestos por falta financiación, hay de todo. El fondo establece sus reglas y apuesta por la eficiencia energética, energías renovables y el transporte sostenible, por la digitalización, desde la capacidad de almacenamiento de datos en la nube hasta el despliegue generalizado de banda ancha, y por el reciclaje profesional para dotar de competencias digitales. Y además prioriza las acciones que contribuyan a la transformación verde, las que produzcan un impacto duradero, las que contribuyan a la transformación digital y las que sean transfronterizas y persigan el anhelo de cohesión europea.

Enfoque España. Con la voluntad además de desarrollar una agenda de lucha contra la despoblación mediante el desarrollo de la agricultura, la modernización de las pymes y el fomento del emprendimiento, disponer de una administración pública acorde al siglo XXI, un pacto por la ciencia y la innovación, el refuerzo del sistema sanitario, impulsar una nueva economía de los cuidados y políticas de ocupación y la modernización del sistema fiscal para un crecimiento inclusivo y sostenible, entre otras. Con objetivos de relanzar el turismo, mejorar el funcionamiento de la economía y crear empleo. Podrían ser otros, pero están los que tienen que estar.

Dilema. Cualquier propuesta que a priori cumpla con estos requisitos se enfrenta al proceso competitivo para obtener financiación. Y entran en juego los diferentes grados de madurez: si se trata de la idea, de la idea con un plan para su concreción, de la idea definida y presupuestada, o de la idea desarrollada en detalle para empezar a ser ejecutada al día siguiente, ¿qué cantidad de dinero está dispuesto a adelantar el promotor para los estudios previos para que su iniciativa compita mejor? Para un resultado disruptivo de verdad habría que dejar en manos de esa próxima generación la elección final, jóvenes que construyen su propio futuro, con sólidas convicciones éticas y ajenos a la cultura del pelotazo.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario