CORONAVIRUS | COVID-19 Salud Sanidad UNIVERSIDAD

ESTUDIOS | Las UCI de los hospitales canarios relacionan el daño oxidativo del ADN y ARN y mortalidad por COVID

EBFNoticias |

Un estudio realizado por las Unidades de Cuidados Intensivos del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC), Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, Hospital Universitario Dr. Negrín, Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno-Infantil, Hospital José Molina Orosa de Lanzarote y Hospital General de La Palma, adscritos a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha encontrado una asociación entre el daño oxidativo del ADN y el ARN (evaluado por la concentración sanguínea de guanina oxidada) y la mortalidad en pacientes COVID-19. Este trabajo ha sido publicado en la revista científica The American Journal of the Medical Sciences.

Anteriormente se había asociado el daño oxidativo del ADN y el ARN (evaluado por la concentración sanguínea de guanina oxidada) con la mortalidad de pacientes con hemorragia cerebral, infarto cerebral, traumatismo cerebral o sepsis (o infección grave). Sin embargo, no había datos sobre el daño oxidativo del ADN y ARN de los pacientes con COVID-19.

Por lo tanto, el objetivo de este estudio fue explorar el daño oxidativo del ADN y el ARN en pacientes con COVID-19 sobrevivientes y no sobrevivientes.

El ácido ribonucleico (ARN) y el ácido desoxirribonucleico (ADN) pueden ser dañados por el estrés oxidativo. Los cinco tipos de nucleobases presentes en el ARN y el ADN son adenina, guanina, citosina, uracilo y timina; pero solo cuatro tipos de esas nucleobases constituyen ARN y ADN. En ambos, ARN y ADN, están presentes guanina, adenina y citosina. Además, el uracilo también está presente en el ARN y la timina en el ADN. La guanina es la nucleobase más propensa a la oxidación.

Estudio

Se ha realizado en ocho Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de seis hospitales de Canarias determinándose los niveles sanguíneos de guanina oxidada de pacientes COVID al ingreso en UCI.

Los pacientes que fallecieron en los primeros 30 días de estudio presentaron al ingreso en UCI mayores niveles de guanina oxidada. La mortalidad era mayor también en los pacientes con niveles séricos más altos.

Este es la cuarta publicación de este grupo sobre pacientes COVID-19. En publicaciones previas se ha objetivado que la genética, la forma de los hematíes y los niveles sanguíneos de nitratos se asocian con la mortalidad.

En esta última publicación se concluye que existe una asociación entre el daño oxidativo del ADN y el ARN (evaluado por la concentración sanguínea de guanina oxidada) y la mortalidad.

El Dr. Leonardo Lorente, intensivista del HUC y coordinador de este trabajo, señala que “en estudios con animales que se les ha provocado hemorragia cerebral, infarto cerebral, traumatismo cerebral o sepsis (o infección grave), la administración de fármacos antioxidantes ha reducido el daño oxidativo y su mortalidad. Creemos podría ser interesante la investigación sobre el uso de agentes antioxidantes en pacientes COVID-19.”