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SOLIDARIDAD | Luis Febles: “Estos primeros 20 años de Sonrisas Canarias nos han valido para seguir adelante”

La ONG Sonrisas Canarias comienza y continúa en Luis Febles, su alma mater y principal impulsor. En 2001 dio un paso trascendental, que ha cambiado su vida. El colectivo ya ha cumplido dos décadas de existencia

EBFNoticias | Tachi Izquierdo |

Se cumplen 20 años de una aventura en la que cientos de miles de personas de toda Canarias se han beneficiado de una solidaridad bien entendida y poco respaldada. Con la misma intensidad que hace 20 años, en la ONG Sonrisas Canarias se ha celebrado las primeras dos décadas de su puesta en funcionamiento. Esta organización, que aún permanece en su barrio natal de Valleseco, en la capital tinerfeña, continúa con su vocación de ayuda y servicio público, siempre con el objetivo de que las familias y personas que estén pasando por dificultades, puedan saber que en este colectivo pueden encontrar el apoyo necesario.

En sus orígenes, Luis Febles decidió actuar ante la fulminante crisis que asolaba a la isla y, en particular, en su entorno más inmediato. Desde lo que entonces era la asociación de vecinos Siglo XXI, cada mes repartía alimentos para 35 familias. Esta cifra, pronto se multiplicó, y ahora, tras dos décadas de andadura, reconoce que jamás llegó a pensar alcanzar las cifras de asistencia actuales.

“Al principio hacíamos rifas para ayudar solo a la gente del barrio, pero los de los alrededores también empezaron a pedir ayuda. El segundo año, ya atendíamos a 360 familias, un salto descomunal”.

“Estos 20 años se nos han ido volando, y a veces pienso en qué he hecho con mi vida durante este tiempo. He perdido muchas cosas, incluso una familia, pero aquí seguimos luchando y en la brecha»

Ese apoyo se centraba en el Distrito de Anaga, pero el tercer año la realidad seguía golpeando a la puerta de la ONG, y Febles señala que “pasamos a casi 800 familias, porque ya nos venían demandas de la zona de la capital y solo estábamos nosotros repartiendo alimentos”. Ante esta avalancha, lo que por entonces era un colectivo vecinal, “decidió transformarse en una ONG, porque lo que estábamos viendo ya necesitaba otro tratamiento, ya que al cuarto año ya registrábamos 1.500 familias. A partir de ahí, comenzó la que ha sido hasta ahora nuestra realidad, que es que a un pequeño colectivo de Valleseco recibe solicitudes de ayuda de todos los municipios de la isla”.

Luis Febles recuerda que eran tiempos donde solo trabajaban en este terrero su ONG, Cáritas y Cruz Roja, “hasta que llegó la crisis del 2008, y ya en los años 2009-2010, con la declaración de Emergencia Social decretada, llegamos a atender a más de 50.000 personas, una brutalidad que espero no se vuelva a repetir jamás”.

«En los años 2009-2010, con la declaración de Emergencia Social decretada, llegamos a atender a más de 50.000 personas, una brutalidad que espero no se vuelva a repetir jamás”

Sin embargo, los años siguientes no han sido mejores, pues siempre ha quedado un segmento de la población arrastrando la pobreza y necesidades sociales, “y en nuestra organización la media de personas que asistimos ronda los 7.500 afectados, lo que se traduce en unas 4.000 familias”.

Febles señala que la pandemia ha vuelto a revivir los fantasmas de la necesidad, “y solo en el año pasado se ha incrementado la demanda en un 44 por ciento, ya que hemos pasado a atender a más de 11.000 personas. En este año de 2021, tampoco ha parado de crecer, porque en dos meses y medio hemos recibido a 26 familias nuevas”.

En esta semana que cumplen 20 años, Sonrisas Canarias ha asistido una media mensual desde principios de año de entre 1.500 y 1.600 personas, “con crecimiento que ha aumentado, porque si seguimos esta evolución, acabaremos en las 11.500 o lo superaremos”.

A lo largo de estas dos décadas, esta organización ha repartido la friolera de 72 millones de toneladas de alimentos, “algo incomparable, porque, en el fondo, lo que hay que valorar es que hemos asistido a más de 650.000 personas de Canarias. Hemos levado el coche cargado de comida a Las palmas, Lanzarote o La Gomera”.

La actividad se centra, principalmente, en Tenerife, y a lo algo de estos años de solidaridad, si se avalúa por municipios, Luis febles destaca que, en proporción a la población, “hay un municipio que se ha beneficiado de nuestra actividad por encima de los demás, que es Tacoronte, y lo digo porque en el número de solicitudes empata con La Laguna”.

Pódium de ayudas

De las 11.750 familias asistidas durante el ejercicio de 2020, “la cifra de 954 eran de La Laguna, y Tacoronte estaba en segundo lugar con 949 familias, mientras que Santa Cruz registró 414. También hay que tener en cuenta que en la capital hay más entidades de reparto”.

Si observamos los datos de comienzo de 2021, Febles señala que Tacoronte continúa en primer lugar, pues señala que los informas sociales que “recibimos para organizar la cantidad de alimentos, siguen estando por encima”. Recordó que ya se ha renovado el convenio del envío desde hasta 2023, aunque cada año las remesas sufren retrasos.

El presente y el futuro de la ONG, lamentablemente está vinculado a la fortaleza de la pobreza, por  lo que Febles señala que “Sonrisas Canarias no echará el cierre mientras nuestra gente tenga necesidades y contemos con la confianza con las empresas que colaboran en nuestra labor. Seguiremos mientras seamos transparentes y serios en nuestra labor, de hecho, Europa, con el nuevo convenio, reconoce que esta situación no cambiará, como mínimo, hasta 2023. Hasta ahí seguiremos, de momento”.

El presidente de esta organización recuerda que comenzó en el movimiento vecinal cuando tenía 15 años, “y todavía conservo el carnet de esa época, en la que no habían tantos colectivos, apenas dos, uno que era el mío, en Anaga y otro en Santa Cruz. Organizábamos los guateques. Cómo ha cambiado la cosa…”

El pasado año 2020 también fue protagonista de otros hitos para la organización, como lo fue el hecho de que “atendiéramos a 750 familias por la vía de emergencia o primera necesidad y de manera prioritaria. Fue un tiempo de casos extremos, que denominamos SOS, porque el año pasado, con la pandemia, los más necesitados eran también los más abandonados. Hay que recordar que todo estaba cerrado. Nosotros no podíamos darle la espalda a esa realidad, las familias son espacios donde hay niños también”.

“Hoy solo tengo palabras de agradecimiento para todos y cada uno de nuestros voluntarios, y mi respeto por la labor que han prestado. También mi comprensión para lo que no aguantaron la presión personal de atender tantas necesidades y calamidades»

Una pieza clave de esta ONG son sus voluntarios, muchos de ellos usuarios de Sonrisas Canarias, que decidieron quedarse cautivados por la labor que dirige Febles. Han sido muchas las personas las que han prestado sus dos manos para los demás, después de haber sido ellos atendidos y auxiliados. “Hoy solo tengo palabras de agradecimiento para todos y cada uno de nuestros voluntarios, y mi respeto por la labor que han prestado. También mi comprensión para lo que no aguantaron la presión personal de atender tantas necesidades y calamidades, pero supieron estar a la altura. Son el alma mater de la ONG, porque sin ellos no funcionaríamos. Yo solo no puedo y sin ellos, me lío y no sé qué hacer. Son personas que se han formado para trabajar en este campo, y saben lo que es la solidaridad y el voluntariado. Incluso ponen sus medios de manera desinteresada”.

Ahora que se cumplen 20 años de esta labor, cuando se mira hacia el camino recorrido, Sonrisas Canarias prácticamente ha sido un proyecto de personas, que se ha desarrollado de manera artesanal y altruista; sin ayudas ni reconocimiento público y con poco apoyo. “Nosotros no hacemos nuestra labor por el reconocimiento, aunque siempre viene bien recibir alguno, porque te dan alas para seguir. Si lo hacen, que lo hagan de corazón, pero a nosotros nos basta colaboraciones como, por ejemplo, la de Central Lechera Asturiana, que desde hace años confía en nosotros y ayuda a nuestra gente. También resolvemos muchas demandas con nuestro propio dinero, que es poco, pero lo invertimos en el comercio local y más cercano. Esa es nuestra labor y nuestro objetivo es la gente”.

«Han sido 20 años de mucho sacrificio, y con la experiencia vivida, volvería a realizar lo mismo, porque no me arrepiento para nada y, he de decir que cada día me voy a la cama y duermo de un tirón, porque la conciencia está tranquila”

Febles reconoce que “estos 20 años se nos han ido volando, y a veces pienso en qué he hecho con mi vida durante este tiempo. He perdido muchas cosas, incluso una familia, pero aquí seguimos luchando y en la brecha. Algo habré ganado por otro lado, dedicándome como me he dedicado a los demás”.

En cuento al futuro, el máximo responsable de Sonrisas Canarias, solo reclama “más colaboración de las instituciones, porque mejor podremos beneficiar a las familias que acuden a nosotros. Algunas de las empresas que colaboran, contribuyen a ello. Con determinado productos arrancamos sonrisas a estas personas, y eso es lo que buscamos”.

Luis Febles señala que del camino recorrido hasta aquí, solo se arrepiente de “no haber podido hacer más. Con más ayudas habríamos avanzado mucho más, pero siempre ha ocurrido algún milagro que nos ha sacado de un apuro. Siempre hay algo que está ahí, velando por nosotros”. Al respecto, exige a las administraciones, sobre todo a los ayuntamientos, que “no sean tan burocráticos y miren más por las personas, ya que a ellos acuden quienes necesitan ayuda, y los consistorios deberían ser más empáticos”.

«Esta organización ha repartido la friolera de 72 millones de toneladas de alimentos, algo incomparable, porque, en el fondo, lo que hay que valorar es que hemos asistido a más de 650.000 personas de Canarias»

Tras la experiencia vivida, Luis Febles señala que tal vez si tuviese que volver al año 2001 volvería a montar esta experiencia, “pero también debo decir que han sido 20 años de mucho sacrificio, y con la experiencia vivida, volvería a realizar lo mismo, porque no me arrepiento para nada y, he de decir que cada día me voy a la cama y duermo de un tirón, porque la conciencia está tranquila”.

Preguntado por el titular que le gustaría que definiera estos 20 años de la experiencia de Sonrisas Canarias, Febles dijo, de manera tajante que “le gustaría seguir con otros 20 años repartiendo sonrisas”, y afirmó que “estos 20 primeros años de Sonrisas Canarias nos han servido para seguir adelante y coger fuerzas”.

El máximo responsable de la ONG recordó los verdaderos dramas que ha vivido a lo largo de este tiempo, pero también las cosas satisfactorias y experiencia vitales, “como el día que nació una criatura en la sede de la ONG, cuando una madre se puso de parto”, pero también aquella imagen de los abuelos viniendo a pedir ayuda, lo que le hizo pensar que “nunca volveríamos a lo de antes”, pero, a pesar de todo, señaló que “todo este tiempo, nos ha hecho más fuertes”.

 

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