FIRMAS Francisco Pomares

OPINIÓN | ¿Remodelación? | Francisco Pomares

Enfundada en un traje de chaqueta blanco, Carolina Darias prometió ayer su nuevo cargo, flanqueada por Miquel Iceta, en lo que los medios han llamado “remodelación del Gobierno” o “minicrisis”. ¿Remodelación? ¿Minicrisis? Un cambio de ministro con carambola, eso es lo que ha sido. Un problema interno, de familia, resuelto por Sánchez al modo de Sánchez. Aquí no se ha cambiado nada: Garzón, Castells y la señora Montero, tres ministros entre evanescentes y decorativos, siguen donde los puso Iglesias.

El único que se mueve es Illa, que bailó diez meses con la más fea: le retiran del Ministerio con España convertida en el segundo país del mundo con más infectados en los últimos catorce días por habitante, después de una pelea sin éxitos notables contra esa enfermedad a la que su Gobierno y su Ministerio trataban como si fuera de broma, mientras en Italia la infección crecía desbocada. Con 57.000 muertos (datos oficiales) u 80.000 (datos estadísticos), y 2.670.000 diagnosticados como positivos –más del cinco por ciento de la población del país–, la gestión de Illa es cuando menos cuestionable. Y en la campaña de vacunación, aparte los alardes propagandísticos del primer envío de vacunas, no parece que la logística –más allá incluso del renqueante ritmo de llegada a España de viales– pueda cumplir el compromiso de tener inmunizada al 70 por ciento de la población en verano.

En ese contexto, resulta sorprendente que Illa sea para el PSOE la mejor opción como candidato presidencial en las elecciones catalanas. El mero hecho de que Pedro Sánchez lo saque ahora del ministerio de Sanidad tiene lecturas contradictorias que no ayudan: o Sánchez considera más importante contar con un buen candidato a la Generalitat que con un buen ministro en un momento crítico como éste, o Sánchez quizá cree que ya está amortizado como ministro del fracaso ante el Covid y le ha buscado acomodo. Por supuesto, la versión de Sánchez es la primera: retiran a Illa de Sanidad porque da bien en los sondeos para Cataluña. La crisis sanitaria se relega a cuestión secundaria…

En realidad, todo parte del deseo de Sánchez de colocar en Política Territorial a alguien aceptable por sus socios catalanes. E Iceta es sin duda la persona adecuada: a estas alturas, y después de haber llevado al PSC a los peores resultados de su historia, su candidatura en Cataluña no tenía pegada. Iceta controla el PSC, pero no gusta al electorado no nacionalista del PSC, que en las últimas elecciones catalanas desertó masivamente hacia Ciudadanos. Sánchez ya intentó nombrar a Iceta presidente del Senado, pero la operación fue reventada por los independentistas. Ahora, Iceta será el principal interlocutor del separatismo.
Un político contrario a la aplicación del 155, partidario del indulto a los presos, defensor del federalismo como vía alternativa al diseño autonómico constitucional y –lo más importante– favorable a la convocatoria de un referéndum legal por la autodeterminación, a la que Iceta identifica como “derecho a decidir”.

Resumiendo: Había que sacar a Iceta de Cataluña y ponerlo donde le sirve a Sánchez, que es negociando en el lenguaje de los indepes. Lo sustituyen por Illa, que es lo más visto que tienen ahora, por eso de salir mucho en la tele. Y a Darias la colocan en el hueco que deja Illa. Colocarse donde la ponen, sin protestar nunca, ha sido siempre la especialidad de Darias. ¿En Sanidad? ¿Sin experiencia en gestión sanitaria? ¿Y qué más da? Si el que estaba antes es filósofo…

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