FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | Fitur 2021, en mayo | Salvador García Llanos

Una edición destinada a contribuir a la recuperación del turismo. Ese es el espíritu con el que se prepara la próxima convocatoria de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), que ta tiene fechas: del 19 al 23 de mayo del año próximo. La organización considera que este cambio –se suele celebrar, como saben, en la última semana de enero, primera febrero- favorecerá la preservación del alto impacto internacional de este acontecimiento en el universo turístico, llamado a favorecer el reencuentro profesional de empresas, países y destinos que, si todo va bien, contribuirá a impulsar el conjunto de la actividad turística de toldo el mundo.

Asimismo, a la hora de optimizar la capacidad de convocatoria, se quiere enriquecer los contenidos especializados. Potenciar espacios de conocimiento que constituyan pruebas de avances en el relanzamiento de la actividad turística, nacional e internacional, es otra de las metas propuestas.

Está considerada FITUR la segunda feria más importante del mundo y la primera en su mi pacto en el ámbito iberoamericana. Cuando la pandemia sigue sin estar controlada en muchos países y cuando la industria turística se resiente notablemente en tanto las decisiones restrictivas de movilidad de los gobiernos condicionan muchísimo el desarrollo del sector, estos propósitos para FITUR 2021 son, cuando menos, estimables.

Datos históricos de la feria son elocuentes para entender la importancia de la convocatoria. Cada edición reúne a más de once mil empresas de ciento sesenta y cinco países. Más de doscientos cincuenta mil asistentes de todo el mundo. Se calcula un impacto económico de trescientos treinta millones de euros.

El año próximo, si se celebra (el condicional es inevitable), será una excelente ocasión para contrastar el largo camino de los operadores turísticos hacia la adaptabilidad así como la innovación y promoción de nuevo segmentos de turismo, especialmente desde el liderazgo tecnológico como herramienta de transferencia de conocimiento.

En fin, un cambio de fechas obligado para impulsar un acontecimiento turístico de referencia en nuestro país. Cierto que el empresariado está prioritariamente concentrado en despejar los obstáculos para que el engranaje de funcionamiento vaya gradualmente cogiendo ritmo; pero las citas promocionales adquieren, precisamente por las circunstancias que condicionan el sector, una importancia determinante en el objetivo común recuperar la productividad.

Aunque haya fundamentos para dudar de que esto vuelva a ser como antes.

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