FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | Cifras de depresión | Salvador García Llanos

Encuestas de Frontur y Egatur publicadas días pasados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Resultados desconsoladores en lo que a turismo extranjero se refiere, que apenas se mueve. La pandemia ha causado estragos de verdad a poco que se repasen las estadísticas. La tónica de los retrocesos advertida en julio se prolongó en agosto pasado, con una caída del 76 % en las entradas (hasta 2,4 millones de personas) y del 79 % en el gasto, esto es, dos mil cuatro cientos cincuenta y siete millones de euros. En efecto, el turismo extranjero apenas se mueve, pese a que algunos indicadores (pernoctaciones, apartamentos y casas rurales) apuntaban tendencias al alza.

Han venido menos británicos. Su registro es ilustrativo. En agosto del pasado año hubo 2,18 millones de llegadas. El mismo mes de 2020 se contabilizaron 256.528 personas, es decir, el 88,2 %. Los alemanes también bajaron: 298.217 entradas frente al 1,12 millones en agosto de 2019. Ello ha determinado que tras los ocho primeros meses del año Francia se haya situado como primer país emisor de turistas hacia España.

En este mismo período de tiempo, las comunidades que más turistas recibieron fueron Catalunya (3,2 millones, diez menos que en el mismo período del año anterior), seguida de Canarias (casi 3,2 millones este año frente a los 8,7 del mismo tramo temporal, el 63,2 % menos) y de Andalucía que se queda con cerca de 2,3 millones, un 72,6 % inferior).

Los aeropuertos siguen siendo la principal puerta de acceso del turismo extranjero, con cerca de 1,4 millones de entradas en agosto y 11,8 millones en los ocho primeros meses del año. En el mismo período del año pasado, fueron 47,5 millones. Total, que treinta y siete millones de turistas menos en los aeropuertos.

El número de turistas que utilizaron hoteles en agosto descendió un 82 %, al pasar de 6,5 millones a 1,2 millones. Los que alquilaron vivienda alcanzaron el 70,9 %. Incluso bajaron (hasta quedarse en un 50 %) los que venían a sus propias casas. La duración media de la estancia en nuestro país fue de 8,7 días.

Los datos de Egatur consignan que el gasto por turista bajo un 13,1 %, hasta los mil seis euros en agosto, en tantos que el gasto medio diario bajó el 20,8 % hasta 116 euros. Los principales emisores fueron también los que más gasto aportaron: Francia, Alemania y Reino Unido concentraron en torno al 50% del total, con descensos del 60%, 74,7% y 88,8%, respectivamente.

Como se puede comprobar, cifras de depresión, de auténtica crisis, lo cual obliga a un esfuerzo mayúsculo para encontrar una salida y afrontar un proceso de recuperación. Lo malo es que aún no se haya acabado con las raíces de los males que sacuden al sector turístico. Mientras eso no suceda, cuán largo me lo fiáis.

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