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SANTA CRUZ | Díaz Guerra cesa en el área municipal de Bienestar Animal

Díaz Guerra

EFBNoticias | Tachi Izquierdo | El controvertido capítulo del primer teniente de Alcalde de Santa Cruz, Guillermo Díaz Guerra, por su no menos controvertido método para erradicar los gatos callejeros de la capital, acababa de protagonizar el último capítulo en este apartado.

Por lo que se ve, las declaraciones del concejal del PP hace unas semanas en una reunión con miembros de una protectora de animales, en la que reconoció que exterminar a estos animales era una solución a lo que Díaz Guerra entendía que era un problema para la ciudad, han pesado más de lo que se intentó aligerar durante semanas.

Este viernes ha trascendido que el segundo de a bordo del pacto municipal (sostenido por CC, PP y una ex concejal de Cs) se desprendía, o mejor dicho en términos técnicos, cesaba en el área de Bienestar Animal.

Es cierto que Díaz Guerra se disculpó públicamente días después de su desafortunada arenga contra las comunidades de gatos de la ciudad, lo que, además de las críticas directas en conversaciones privadas, fue también motivo de avalanchas de comentarios en contra a través de las redes sociales.

A Díaz Guerra le han grabado, y no es la primera vez, diciendo algo que, políticamente no es correcto. Ese tipo de comportamiento, en política y socialmente tienen sus consecuencias, y en su caso, también se ha notado en las miles de formas que se han plasmado pidiendo su dimisión a través de internet. Hablar como ha hablado el concejal del PP sobre los «gatitos» hiere muchas sensibilidades.

Ahora, parece que quien se va encargar del área que debe velar por el bienestar de los animales en la capital será su compañero Carlos Tarife, quien tendrá que responder en breve sobre cuál es su método con las colonias de felinos, sobre todo porque le convendría despejar dudas cuanto antes, ya que, por lo que se ve, la sensibilidad de los ciudadanos está a flor de piel y, esta tiene mucho peso.

Resulta paradójico que, mientras se conocía este viernes el decreto de cese de Díaz Guerra, el propio concejal popular, acompañado de una foto suya, enviaba a los medios de comunicación un comunicado en el que, reivindicaba y defendía la Constitución de 1978 y decía, textualmente, que «en estos tiempos convulsos, es necesario que los partidos políticos reclamemos unidad en torno a nuestra norma fundamental y nuestras instituciones”.

La trascendencia de esta decisión y sus palabras ante la responsable de la protectora, solo son responsabilidad del cesado Díaz Guerra, quien, sin saberse el motivo, engrandece sus meteduras de pata con mayores meteduras de pata. Intentar quitar hierro a este situación ha sido su gran error, y por eso lo ha pagado con su cargo.

En este país, el mismo día se puede defender a los animales y a la constitución, pero no se puede utilizar ningún derecho sobre otro en beneficio propio, porque el peso de esas acciones tienen consecuencias. En este caso, la decisión a petición propia de dejar de ejercer un cargo por no estar a la altura.

 

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