FIRMAS Juan Miguel Munguía Torres

OPINIÓN | La llamada «Tasa Google» | Juan Miguel Munguía Torres

El nuevo impuesto tecnológico o “la tasa Google”, nace del Proyecto de Ley del Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales de 28 de febrero de 2020. Su nombre coloquial también podría ser la Tasa Facebook, Amazon, Apple o más bien la tasa del “grupo GAFA”, que es como se les conoce. Son los gigantes de internet y no solo controlan la tecnología si no parte de nuestras vidas, pero próximamente también ellos van a estar mínimamente controlados por la Hacienda Española que espera recaudar unos mil  millones de euros.

Constituyen el objeto del Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales las prestaciones de determinados servicios digitales. En concreto, se trata de servicios digitales en relación con los cuales existe una participación de los usuarios que constituye una contribución al proceso de creación de valor de la empresa que presta los servicios, y a través de los cuales la empresa monetiza esas contribuciones de los usuarios. Es decir, los servicios contemplados por este impuesto son aquellos que no podrían existir en su forma actual sin la implicación de los usuarios. El papel que desempeñan los usuarios de estos servicios digitales es único y más complejo que el que adoptaba tradicionalmente un cliente de un servicio offline.

Este nuevo impuesto pretende hacer tributar con un tipo de gravamen del 3 % sobre determinados servicios digitales. No obstante, solo a aquellas empresas que tengan una facturación internacional superior a 750 millones de euros y cuyos ingresos por la prestación de los servicios digitales sujetos al impuesto rebase en España los 3 millones de euros. Además, cuando exista un grupo de empresas que supere los umbrales económicos mencionados y por lo tanto se le aplique el gravamen, se considerarán contribuyentes a todas y cada una de la entidades que formen parte del mismo.

Con este impuesto se grava, a modo de ejemplo:

  1. a) La prestación de servicios de publicidad “online”. Por ejemplo: Google.
  2. b) Los servicios de intermediación “online”. Por ejemplo: Amazon o Uber.
  3. c) Los servicios de transmisión de datos generados a partir de la información proporcionada por el usuario de plataformas digitales. Por ejemplo: Facebook.

En cambio no se grava entre otros:

  1. a) La venta de contenidos digitales
  2. b) Los medios de pago por internet

El periodo de liquidación será trimestral y el devengo se producirá cuando se presten, ejecuten o efectúen las operaciones gravadas. ¿Cómo sabemos si el dispositivo se encuentra en España? Gracias a la dirección IP.

Para determinar la base imponible, en el caso de los servicios de publicidad en línea estará constituida por los ingresos totales que se hayan obtenido como consecuencia de las veces que haya aparecido la publicidad en dispositivos que se encuentren en España.

En el proyecto se enumeran también una serie de obligaciones formales que deben cumplir los contribuyentes como presentar declaraciones, llevar registros, presentar informaciones relativas a sus servicios digitales, nombrar a un representante,

Asimismo, se debe mencionar que La nueva Ley se constituye como el instrumento idóneo desde el punto de vista de la eficacia para alcanzar los objetivos de política económica general previstos en la misma: hacer frente a los retos que, desde el punto de vista fiscal, plantea la digitalización de la economía.

 

munguia@munguiaabogados.com

 

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario