FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe | Millones de euros por los goles de zoquetes y rebenques | Joaquín Hernández

En los años 70, cuando Agustí Montal, presidente del Club de Futbol Barcelona, fichó a Johan Cruyff por la escalofriante cantidad de 60 millones de pesetas (unos 360.607,31 €) mi padre montó en cólera y cabreado como un mono rabioso, comentó: “esto sucede porque han cogido al Caudillo enfermo y viejo, que si no le cortaba los huevos al Montal ese”. Mi padre no podía creer que un tipo por pegar patadas a un balón se pagase más que al Cordobés jugándose la vida ante un toro de lidia todo un año.

Hoy en día ocurre lo mismo, pero sin comparaciones odiosas y sin con comparativas reales e irrefutables.

Pagar 222 millones de euros (unos 36.937.692.000 miles de millones de pesetas antiguas) por Neymar es un insulto a toda la humanidad y si a esto le añadimos los 70 millones de € que ganará por conceptos de ficha e imagen, la locura se desata.

Si comparamos con los ingresos de toda una vida de un investigador en la lucha contra el cáncer, un ingeniero en física, un cirujano cardiovascular, o científicos de I+D+I, en el supuesto de una vida profesional de 50 años, entre 2.5 a los 7.5 millones de € seria su “fichaje”.

Claro que no venden camisetas, ni llenan estadios, ni cobran imagen, ni sienten los aplausos de sus pacientes o gente beneficiada, normalmente ni sabes sus nombres.

La inteligencia no prima en este mundo, incluso entre los deportistas las diferencias son abismales, un ganador de 7 medallas de oro, 4 de plata y 3 de bronce, con una vida deportiva de 15 años, no ganará más que Neymar en un año.

Lo peor de todo esto, es la educación por el pelotazo millonario de estos ídolos de barro que les estamos dando a nuestros jóvenes, que desde muy pequeños y apoyado en gran medida por su padres, que ven en sus hijos unos futuros Messi, Ronaldo o Neymar, no dudan en apoyar al niño en todo lo que necesite, tanto es así que si les ofrecen una beca para estudiar en la mejor universidad de España, o cualquier otro país, seguramente se lo pensarían mucho tiempo, pero si la oferta es para que vaya a la masía (escuela de la cantera del CF Barcelona) o al Real Madrid, etc. no se lo pensarían ni un momento.

Probablemente somos nosotros los culpables de tamaña injusticia y Nasser Ghanim Al-Khelaïfi, presidente del equipo de futbol Paris Saint – Germain, considerado como una de las 100 personas más ricas del mundo, ha visto en el brasileiro una inversión rentable pagar 222 millones de euros al CF Barcelona por hacerse con ese “genio” del balompié, o bien con su dinero puede hacer lo que le da la gana.

Hasta aquí todo parece censurable pero comprensible; la gente come fútbol y él le pone la carnada, con lo cual evadirá pagar impuestos en Francia por inversiones societarias y mucho menos en España que los que tendrán que pagar al fisco será el equipo catalán.

Pero el quid de la cuestión es que si Neymar se marcha de España alegando que tiene problemas con la Hacienda española, a Messi le ocurre otro tanto y a Cristiano Ronaldo le ocurrió lo mismo, o sea procuran evadir sus obligaciones fiscales y los españoles les perdonamos, e incluso nos dan pena que paguen “tanto”, o que los metan en el trullo y los defendemos  con capa y espada en contra de nuestros propios intereses, lo que no acabo de entender es cómo se censura, se vilipendia a Amancio Ortega por desviar del fisco 320 millones de euros y donarlos para la lucha contra el cáncer, o 40 millones a Caritas Diocesana para atender a los millones de españoles en pobreza severa, o 19 millones de euros a los bancos de alimentos para idénticos fines.

Pero claro, alguien me dirá…”es que no es lo mismo, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa” y entonces me entrarán, nuevamente, las ganas de abandonar este asqueroso y rastrero mundo y en la próxima parada bajarme de él echando leches…

 

 

 

 

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