FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe | La Unión Europea y el Brexit colectivo | Joaquín Hernández

Cuando ataca el terror, cuando suena el estruendo de los disparos en Utrecht, Holanda provocando 3 muertos y media docena de heridos, cuando suenan las bombas en Paris, Francia o en Berlín, Alemania, en Estocolmo, Suecia, cuando el horror se apodera de los europeos en ese momento sí, si somos europeos, todos europeos para luchar contra el terrorismo islamita. En esos momentos sí que estamos todos a la par, y no importa si eres español, italiano, francés, portugués, griego o rumano,  cuando atacan el corazón de Europa es cuando nos llaman a todos los “europeos” a la guerra en contra de la barbarie yihadista.

Entonces no importa si aumentamos el déficit por la compra de nuevo armamento, para luchar contra los terroristas del Estado Islamita, no importa subvencionar a Marruecos, a Turquía, el dinero de los europeos se pone en servicio de nuestra seguridad.

Las primas de riesgo no importan, las agencias de clasificación de riesgo pueden decir lo que quieran, el Banco Central Europeo baja a casi 0% el tipo de interés para subvencionar con «nuestro dinero” la adquisición de los más novedosos ingenios para salvar Occidente de la barbarie y el terror.

Ya no somos ciudadanos europeos de 3ª o 4ª categoría, somos todos iguales ante Bruselas. Pero no todos tendrán el mismo miedo, ni sentirán los mismos colores de la Unión Europea, no todos estarán cantando la oda a la alegría de la novena sinfonía de Beethoven con el mismo entusiasmo.

Algunos millones de portugueses, españoles, griegos, irlandeses, italianos, franceses tienen más miedo a la miseria provocada por otro terrorismo no menos mortal y sanguinario: La pandemia del covid-19. y la incomprensión de los “otros” europeos.

No basta solo ser solidario en los atentados cometidos por los grupos de asesinos que enarbolan la bandera de Ala, también hay que serlo para todos aquellos que han sentido y sienten sobre sus espaldas el terrorismo que imponen las políticas restrictivas y represoras de Bruselas.

En Europa el total de muertes producidas por el coronavirus asciende a más de 200.000 personas.

En la crisis económica las consecuencias directas de la política económica de lo absurdo impuesta por Bruselas al gobierno de Rajoy, en los últimos 4 años se produjeron más de 40.000 muertes, la miseria que se motivó por los recortes “estructurales” provocaron esas muertes la mayor parte de ellas por suicidios. nadie es solidario con las familias de esas víctimas, nadie declara la guerra al terrorismo del capital.

La dignidad de griegos, españoles, portugueses, irlandeses, italianos ya está hundida. ¿Nos pueden pedir solidaridad aquellos que nos han dejado en la pobreza severa, la indigencia y la perdida de los derechos básicos conseguidos a base de luchas durante siglo y que pretenden repetir con la tragedia que estamos sufriendo?

Europa se hace odiosa en todo el mundo, Europa se hace odiosa para algunos europeos que cada día se consideran  más lejanos a Bruselas, más distantes al espíritu que un día, no muy lejano, nos hablaba de una unión de países europeos, donde todos al unísono trabajaríamos solidariamente, donde los alemanes, franceses, suecos, noruegos o belgas, tendrían los mismo privilegios que el resto de los otros españoles, griegos, irlandeses, portugueses, italianos, polacos, rumanos, etc.

Nos han engañado, nos han decepcionado, puteado, cabreado. Hemos visto como amigos y familiares han vuelto hacer la maleta para marchar a Alemania, a Inglaterra, sabemos de qué forma son tratados. Todos lamentamos la barbarie terrorista de uno u otro bando, pero perdemos la perspectiva del problema si solo buscamos soluciones al efecto, no a la causa. Nos hablan de la Unión de los países de Europa, pero cada los países más fuertes y económicamente grandes, a espaldas de la propia Constitución Europea, del Parlamento Europeo, incoan guerras, matan en nombre de oscuros intereses, dominan y esclavizan pueblos de todo el mundo siempre que no se sometan a sus deseos. Nos desgarramos llorando y gimiendo en nuestra tierra de lágrimas, nos enorgullece las lágrimas y los llantos en otras tierras donde siempre existen las lágrimas, mala cosa esta eso del ser o no ser.

Si Europa no es solidaria en una guerra que azota más a unos que otros, si de lo que se trata es aquello de “sálvese el que pueda” esta unión tiene los días contados.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario