FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | Percepción periodística de la emergencia sanitaria | Salvador García Llanos

La pandemia empieza a ser observada con cierto sentido de perspectiva. Las amenazas no se despejan del todo (de hecho, hay países donde se han detectado focos que rebrotan) pese a que los avances para una incorporación gradual a la nueva realidad son noticia y generan preparativos en los agentes sociales. No es que esté controlada del todo pero la situación invita a trazar o diseñar horizontes. Es más, la dimensión de la crisis está aún por calcular.
En este sentido, nos hemos detenido en un trabajo de investigación hecho por la agencia de comunicación PR Garage relativo al trabajo de los periodistas. Pensando en la experiencia acumulada y en los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo de incierto final, hace escasas fechas compartíamos una inquietud de la Asociación de la Prensa de Tenerife (APT) alusiva a la confianza en una pronta vuelta a la normalidad de la actividad periodística y en que los profesionales afectados por los citados ERTE puedan continuar su trabajo en condiciones similares a las existentes antes de la declaración del estado de alarma. Seguimos esperando que las redacciones, sin perjuicio de la libre movilidad de los profesionales para la cobertura de hechos noticiosos, vuelvan a ser el núcleo desde el que se vertebre la transmisión de la información a los ciudadanos, las cuales, en muchos casos, se encuentran diezmadas o relegadas por el teletrabajo, cuando su función resulta esencial para el desarrollo del sector de la comunicación, por el intercambio de conocimientos, ideas y opiniones que se genera a diario dentro de este entorno laboral.
Según la encuesta aludida, para un 69 % de los periodistas, la crisis de la COVID-19 ha supuesto trabajar más que antes, frente a un 28 % que trabaja lo mismo y un 3 % que afirmó haber trabajado menos. Siguiendo los resultados de la investigación, un 57 % tiene que entregar los mismos temas que antes, en tanto que a un 39 % le han pedido desde sus medios más materiales y tan solo un 4 % se ha desenvuelto con los mismos.
En la mayoría de los casos, los periodistas han empezado a trabajar de forma remota aprovechando la tecnología y los medios telemáticos para consultar fuentes, realizar entrevistas, escribir historias e incluso grabar piezas y editar para radio y televisión desde casa. Por tanto, no es de extrañar que un 88 % de los periodistas opine que su medio estaba preparado para el teletrabajo. Algunas emisoras instalaron enlaces en domicilios particulares de conductores de programas para que siguieran realizando su función. El teléfono, sobra decirlo, continuó siendo un instrumento indispensable para recabar testimonios o llevar a cabo determinadas coberturas.
Por supuesto, según el estudio, la crisis sanitaria es el tema que acaparó la agenda de los periodistas, puesto que algo más del 89 %, en el momento de ser consultado, está preparando piezas sobre la COVID-19 (un 54 % únicamente escriben sobre los efectos del virus y casi un 36% prácticamente en exclusividad sobre este tema), frente a un 10 % que redactan únicamente sobre otros temas ajenos a la crisis sanitaria. Así las cosas, el 74 % de los periodistas consideran que este tema está acaparando excesivamente la agenda informativa de los medios.
Ya hemos tratado del aumento de las audiencias, algunas de las cuales, en verdad, se dispararon, ante la que puede ser considerada como una auténtica avalancha de informaciones relacionadas la crisis y las consecuencias del confinamiento. Los consumidores de información pasaron más tiempo que nunca ante sus pantallas y siguieron los contenidos de noticiarios y magacines desde sus receptores. Las audiencias subieeron considerablemente. De esta forma, un 80 % de los encuestados apunta que la audiencia en su medio se ha incrementado de forma notable tras el inicio de la crisis, frente a un 15,7 % que apunta que se ha mantenido aproximadamente igual y solo un 4,3 % que ha apreciado un descenso. Siguiendo con el impacto que la crisis está teniendo en los medios y su credibilidad, la mayoría de los periodistas (casi un 60 %) consideran que las noticias contrastadas de los medios de comunicación saldrán reforzadas de la crisis frente a la viralidad de las redes sociales. Por otra parte, un 77 % de los periodistas encuestados considera que los medios de comunicación están publicando desinformación durante este periodo.
Finalmente, según la encuesta de PR Garage, la COVID-19 y las medidas de confinamiento también han tenido un fuerte impacto en la producción y el consumo en los más diversos sectores. Esto también está afectando a la publicidad y la inversión en medios, por lo que no resulta extraño que algo más del 97 % de los periodistas españoles considere que la emergencia sanitaria supondrá una nueva crisis para los medios de comunicación debido a una reducción en los ingresos publicitarios. Al menos, un 60 % de los encuestados manifestó no haber sufrido o tener conocimiento de que su empresa prepara reducción de plantilla, siquiera de forma temporal.
Día 91 de la alarma
Alguna razón debe haber para que no hayan llenado del todo la pila de la plaza del Charco. En sus bordes y en los bancos más próximos hablan dos hombres que parecen gigantes, como si fueran luchadores. Nos cruzamos, en el trayecto hasta la Peña, con extranjeros. Deben ser residentes.
Vemos las primeras pruebas de la alianza periodística que comentamos ayer, entre infolibre.es eldiario.es. Escolar y Marañas dan un paso hacia un nuevo periodismo. Veremos los siguientes.
Es la última reunión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con sus colegas autonómicos. Bueno, la penúltima, porque según dijo él mismo habrá otra presencial cuando se levante el estado de alarma. La comparecencia del presidente deja un anuncio para el turismo que parece definitivo: el Gobierno presentará el próximo jueves un plan de impulso al turismo diseñado junto a los representantes del sector y en coordinación con las comunidades autónomas. Sánchez ha afirmado que la recuperación de la actividad turística será prioritaria para el Ejecutivo, pues se trata de un sector que supone más del 12 % del PIB español, que ha sido uno de los más dañados durante la pandemia de la COVID-19 como consecuencia de las restricciones a la movilidad y que será «clave» para la recuperación de la economía. Según ha explicado, el Gobierno quiere aprovechar la superación de la crisis no para volver al punto anterior, sino para transformar las fortalezas de la oferta turística española para impulsar la renovación urbana y hacerla más sostenible desde el punto de vista medioambiental. Así, el plan de impulso al turismo contribuirá a afianzar los territorios en riesgo de despoblación, a mejorar las condiciones de empleo reduciendo la precariedad y la brecha de género y a fomentar la convivencia entre la población turística y la autóctona con la máxima seguridad sanitaria.
En consonancia con los criterios de la Unión Europea y las peticiones del sector turístico, Sánchez ha anunciado que España levantará los controles fronterizos con los Estados miembros a partir del 21 de junio, coincidiendo con el fin del estado de alarma. La sustanciosa comparecencia del jefe del ejecutivo se vio complementada con otros hechos noticiosos: desde entonces desaparecerá la obligación de cuarentena para los viajeros que entren en el país. Además, en el marco de la bilateralidad de las medidas, se mantienen los controles de fronteras interiores terrestres con Portugal hasta el 30 de junio. Eso sí, dada la «estrecha relación» con el país vecino, se celebrará un acto de reapertura de las fronteras entre España y Portugal el próximo 1 de julio en una ciudad española y una portuguesa, al que acudirán el Rey, el presidente del Gobierno, el primer ministro portugués y el presidente de la República portuguesa. A partir del mes de julio, en fin, se abrirán las fronteras con países de fuera del ‘Espacio Schengen’ que deberán cumplir tres requisitos: tener una situación epidemiológica análoga a la de la UE, asumir ciertas condiciones sanitarias en origen, trayecto y destino y aceptar viajeros procedentes de la Unión.
El sector turístico ya tiene un calendario para trabajar y terminar de prepararse. Pedro Sánchez ha cumplido y ahora es cuestión de ir comprobando cómo se desarrolla el proceso de recuperación. Confiemos en el buen hacer de operadores, promotores y profesionales. La experiencia se tiene que hacer notar en momentos así.
Un súbito olor a humedad casi nos despierta de la siesta. Comprobamos que llovizna. Hay que gente que regresa precipitadamente de la playa pero aún tiene tiempo de un helado. Quienes siguen rebuscando papeles y documentos hacen cada hallazgo: en una crónica de Paco González Concepción, cuando ejercía de corresponsal en Tenerife del periódico La Provincia, se alude a la fiesta de los periodistas de enero de 1972 y a las becas concedidas entonces por la Asociación de la Prensa de Tenerife (APT) a Julio Pérez Hernández, Pilar García Padilla, Manuel Perdomo Alfonso y Sebastián Sarmiento Domínguez. El catedrático orotavense, Jesús Hernández Perera, quien fuera rector de la Universidad de La Laguna, recibió un pergamino que le acreditada como Miembro de Honor de la APT.
Vuelve a llover ligeramente cuando entra la noche.

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