FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe | Incendio en la Moncloa | Joaquín Hernández

Para empezar decirle, querido lector o lectora, que he esperado unos días para escribir esta humilde columna de opinión sin la dosis de mala leche que me produce el tema, hoy, con más tranquilidad y dosificado mi cabreo a una simple pataleta, me atrevo a darles mi versión de la actualidad de la vida española según yo.

A la pregunta: ¿usted pactaría con el diablo para salvar la vida de su hijo? Seguramente un ateo o agnóstico diría que si, y firmaría con el mismísimo Satanás la salvación de su vástago. Si le preguntas a un católico, apostólico y romano afirmará, rotundamente, que con el príncipe de las tinieblas ni agua sediento en el Sahara a 50º de temperatura, lo dejaría morir antes de pactar con él.  Este es, quizás, un mal ejemplo y nada extrapolable con la firma del acuerdo entre el gobierno y el partido pro etarra de Bildu. O sea que por el PP, VOX y ERC se puede morir media España antes de pactar con el diablo político de Bildu.

Si lo que se pretendía es evitar una escalada de la pandemia, que nos azota desde el mes de enero a todos los españoles, y si el requisito para evitar este rebrote de infectados pasaba por continuar el estado de alerta sanitaria otros 30 días más y ante la falta de apoyo parlamentario por la negativa del PP, VOX y ERC, fundamentalmente, se tuvo que llegar a firmar con el “enemigo” , (no olvidemos que Bildu en la actualidad es el reducto político de los integrantes de la banda terrorista etarra y les recuerdo que es un partido votado por buena parte de los ciudadanos vascos, de hecho es la segunda fuerza política en Euskadi) para evitar un “totum revolutum” en la pandemia del coronavirus, por mucho que nos recuerden las victimas de la banda etarra sus muertos, tendremos que firmar si o si, o bien aumentar la lista de muertos hasta los 50.000 y alargar el confinamiento comercial e industrial y turístico hasta estrangular, definitivamente, la economía española.

Lo alaridos de Pablo Casado y Santiago Abascal en el Congreso de los diputados, se podían escuchar en la madrileña Puerta del Sol. El documento del pacto Gobierno de España con Bildu, filtrado a la prensa “por quién sabe quién”, dejaba de manifiesto que los pro etarras estaban dispuesto a apoyar el alargamiento del estado de alerta si sacaban tajada del asunto.

Que en el programa de gobierno de la coalición Psoe/Unidas Podemos recogía la derogación de la reforma laboral efectuada por el gobierno del PP y su ínclito Mpunto Rajoy y sus secuaces como obligación prioritaria del nuevo gobierno era un secreto a voces y solicitado por 46 millones de españoles.

Todos los trabajadores piden a gritos, primero la derogación y segundo una nueva reforma laboral consensuada con todos los agentes sociales, sin excusas creadas para someter al trabajador en el responsable de todas las crisis, ayer lo fuimos porque decían que “gastábamos por encima de nuestras posibilidades” cuando la realidad era que los buitres carroñeros de la banca, los gansters de Vall Street los de la tarjeta black y los rateros de uno u otra formación política los que nos llevaron al caos, ahora cuando parecía que el trabajador iba recuperando muy poco a poco los derechos perdidos por el peor gobierno de España en los últimos 70 años.

Nada nuevo bajo el sol, la derogación de la ley laboral de Mpunto Rajoy se tiene que hacer ya, ahora y no mañana. Que no vengan a decirnos que hay que volver apretarse el cinturón, que la culpa de la pandemia no es de los chinos, es nuestra de los trabajadores españoles por respirar, que para volver a poner en marcha el tejido productivo tendremos que ceder lo poco conseguido por el gobierno de izquierda.

El pacto de un gobierno del Estado español con partidos pro etarras no es nuevo, ni el único, ya lo hizo José María Aznar con Herri Batasuna, del que llegó a decir que ETA era un Movimiento popular para la liberación de Euskadi, Casado lo hizo con Bildu cuando pactó en varios municipios del pais vasco con la agrupación abertzale. El cinismo es la marca de la casa de la derecha española.

La Moncloa ha metido la pata al llevar este asunto como si se tratase de un secreto de Estado, sin luz ni taquígrafos, con alevosía y posible nocturnidad. La Moncloa lleva incendiándose varias semanas, enfrentamientos entre los ministros de una u otra formación, nerviosismo, falta de comunicación, secretismo entre compañeros de mesa, etc, etc.

El despido del responsable de la Guardia Civil de Madrid, coronel Diego Pérez de Cobos, en medio de la polémica suscitada por el dispositivo de seguridad en Galapagar en la vivienda de Pablo Iglesias e Irene Montero. La destitución se produce en el peor escenario posible cuando la policía judicial al mando de este coronel estaba investigando sobre el papel del portavoz sanitario de la crisis el coronavirus, Fernando Simón en la manifestación del 8 de marzo pasado. Los informes los emitieron los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil a las órdenes de Pérez de los Cobos, de Tres Cantos. En el informe sí que habría un documento firmado por Simón días antes del 8-M, en el que desaconseja un evento de la Iglesia evangelista por riesgo de propagación del virus sobre la base de las alertas sanitarias de la Organización Mundial de la Salud y otro informe posterior, también firmado por él, en el que no pondría pegas para la manifestación del 8-M.

Nunca sabremos la dimensión de la concentración feminista en Madrid en la pandemia del covid-19 en España, jamás podremos evaluar que hubiera ocurrido si se hubiese suspendido dicho evento. Nadie puede evaluar a ciencia cierta si el espectacular avance de la infección fue causa o no del 8-M, como nadie podrá asegurar que en la concentración de las 10.000 personas convocadas por VOX en el mitín de la plaza de toros de Las Ventas pudo tener consecuencias nefastas a los seguidores del partido ultra derechista, lo que si sabemos es que su secretario general, José Ortega fue el primero en contagiarse del virus  que ya  padecía el día de la reunión en las Ventas.

¿Es el momento de buscar culpables? ¿que noticias teníamos en setiembre de 2019 sobre la infección que amenazaba con barrer el mundo? ¿además de la República Popular China, que otros países son culpables de tamaña cabronada humana? Si se puede culpar, por las muertes producidas por un virus provocado en los laboratorios chinos de Wuham, a los gobernantes de las naciones del mundo afectadas por la pandemia, no quedará ningún líder del mundo mundial que no sea culpable de sus muertos.

 

 

 

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