FIRMAS Francisco Pomares

OPINIÓN | Esconder a los militares | Francisco Pomares

General José Manuel Santiago, jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil.

Somos un país bastante dado a la hipocresía y el rasgamiento público de vestiduras: el PP y Ciudadanos han pedido la comparecencia en el Congreso de Grande-Marlaska, para que explique lo que dijo ayer el jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, el general Santiago, sobre los objetivos que persigue el cuerpo en su trabajo contra los bulos apocalípticos que se han enseñoreado en las redes. El general, a mi entender un militar poco acostumbrado a la mentira y el disimulo que contaminan la acción política, reconoció en la ya tradicional rueda de prensa tras la reunión del Comité técnico del Coronavirus, que el trabajo que se hace contra los bulos persigue evitar el «estrés social» (eso es lo que se llama un eufemismo), y también «minimizar el clima contrario» a la forma en que el Gobierno afronta la crisis. Que alguien reconozca lo obvio ha provocado una tormenta política sin precedentes desde el Estado de Alarma, que puede incluso dar al traste con los acuerdos entre partidos sobre recuperación nacional.

El ministro del Interior desautorizó inmediatamente al general, acusándole de haber tenido «un lapsus». ¿Un lapsus? Sí, el de decir la verdad, de explicar el trabajo que se realiza para detectar la posible existencia de un grupo criminal organizado tras los bulos y memes que inundan las redes, que perseguiría minar la confianza en el Gobierno. No es extraño que la Guardia Civil haya recibido la orden de ocuparse de ese asunto, sobre todo si tenemos en cuenta la decisión de la Fiscalía de Estado de abrir una investigación sobre la ‘conspiración de los bulos’ tras una denuncia de Unidas Podemos en la que se asegura que lo que hoy inunda las redes es «un ataque organizado» contra el Gobierno. Podemos ha señalado ya a los que están detrás de esa supuesta ‘organización criminal’. Serían Vox -una parte de los memes más sangrantes son parecidos a los que se suelen mover desde Vox- y la ultraderecha «política y mediática» a la que Iglesias pide excluir de la democracia.

La Guardia Civil está haciendo lo que el Gobierno le ha pedido: bloquear los bulos y memes que más daño hacen al Gobierno. Lo hace porque recibió la instrucción de hacerlo, y porque el instituto armado identifica al Gobierno como parte esencial del Estado, y al Estado hay que defenderlo siempre.

La hipocresía de la reacción política de la oposición -y la del Gobierno, desentendiéndose y entregando al general Santiago a las fieras- no responde a que se haya descubierto el uso cada día más instrumental de los poderes estatales -eso se está viendo todos los días- sino a que el ‘lapsus’ permite y justifica organizar una buena carajera política. La reacción de Sánchez no se ha hecho esperar: los militares dejarán de ir a las ruedas de prensa del coronavirus, porque dicen la verdad y al hacerlo meten la pata. Ya pasó cuando el director operativo de la Policía, José Ángel González, admitió el 28 de marzo -también en la rueda de prensa del Comité- que la Policía lleva tres meses comprando material sanitario para sus agentes, porque desde que la enfermedad estalló en China se sabía que acabaría llegando.

El Gobierno esconderá ahora a los militares: ya ha decidido que los soldados de la UME no vayan de uniforme a hacer los test del Covid, para no molestar a Torra. Como no pueden hacer una cosa en Cataluña y otra fuera, despojan a los militares del uniforme en todo el operativo nacional. Y a la Guardia Civil, la castigan en silencio en una esquina. Mientras, uno de cada cuatro guardias que han pasado el test del Covid ha dado positivo? mentir no les sale muy bien, pero lo que es jugarse el pellejo, andan ya a la par con los sanitarios.

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