FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe (a puerta cerrada) | COVID-19, ataque terrorista | Joaquín Hernández

Aquel día de Junio de 1970, el presidente de los Estados Unidos de América, Richard Nixón, reunido con Henry Kissinger en uno de los despachos del Capitolio, lejos del despacho oval de la Casa Blanca, impidiendo así escuchas “incomodas”, acordaban el bombardeo de Camboya con bombarderos B-52 cargados de bombas Napalm. Dos días después morían decenas de miles e camboyanos. Ese fue uno de los múltiples ataques terroristas de “Estado”  que han habido en la historia reciente de nuestro planeta.

El estado de alarma, el confinamiento de la población en sus domicilios, la paralización del tejido productivo, el desabastecimiento de productos alimenticios, la falta de suministros básicos, la destrucción de la economía del país y, finalmente, la desmoralización de los ciudadanos, forman parte del manual de estrategia del terrorismo a escala mundial,

No cabe la menor duda, o por lo menos yo no la tengo, la pandemia del virus Covid-19 es un ataque terrorista a gran escala. Esto no es una de las teorías de la conspiración, es el diagnostico exacto de la situación.

Es posible que sea un ataque, en toda la línea de flotación, de los portaaviones económicos de todo el mundo,  que se trate de obligar, de la forma más efectiva posible, a cambiar el sistema económico mundial.

El Fondo Monetario Internacional, y los Bancos Centrales de todos los países de este planeta tendrán un antes y un después a esta dantesca situación.

¿Quienes son los artífices de esta “guerra perfecta”, de este terrorismo atroz? ¿A quien o a quienes interesa este drama?

¿Es posible que la teoría del terror sea impuesta por grandes lobby de presión política?

¿A una guerra química impulsada para destruir la industria,  lanzando un virus inédito para expandirlo por el país más poblado del mundo, y con mayor crecimiento: China, y así acabar arruinando su producto interior bruto?

Es posible que los ejecutores del acto terrorista no tuvieran en cuenta las verdaderas dimensiones del atentado que, convirtiéndose en pandemia, amenaza con matar a buena parte de la civilización de este planeta.

De norte a sur, de este a oeste, todo el mundo se está contagiando del virus Covid-19. A diferencia de otros tipos de virus, éste es más letal e incluso más inteligente que otros como el h1n1 más conocido como el de la “gripe porcina”, es selectivo en cuanto al modelo de sus victimas, se ensaña, principalmente, con las personas de más edad,

El 87% de la mortalidad producida por el coronavirus son de edades comprendidas entre los 72 años en adelante, con distintas patologías. La posibilidad de resistir ese “alíen” entre ese grupo de personas es de un 13%, o sea que o eres inmune a ese bicharraco, o si pasas de esa edad te la juegas a una carta, a pares o nones.

Esta vez el ataque terrorista es de origen desconocido, y muy posiblemente no se sabrá su autoría hasta pasado 50 años, lo que doy por cierto que pagarán probando su propia “medicina”. Una vez  detectado un antídoto capaz de vencerlo, la humanidad se encontrará empezará a luchar contra la gran depresión, y existirán dos opciones: la solidaridad o la aniquilación total.

 

 

 

 

1 Comentario

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  • Lo que dices es una realidad. De hecho he buscado COVID-19 Terrorismo y sale en google tu blog.
    Quien sea ha jugado la Carta (Wild Card) de crear una Inestabilidad salvaje a nivel Mundial. Aunque no haya un claro ganador, si habrá miles de millones de perdedores.
    Te resumo datos estadisticos actuales en España, por edades, de muertes por COVID-19 A fecha de 20 marzo
    0% menores de 9 años
    0,12% jóveness de 10 a 19 años
    0,50% mayores de 20 a 29 años
    0.37% mayores de 30 a 39 años
    1,12% mayores de 40 a 49 años
    2,48% mayores de 50 a 59 años
    7,83% mayores de 60 a 69 años
    20.37 % mayores de 70 a 79 años
    67,20% mayores 80 años.
    Resumiendo que el grupo de edad más castigado es el de los jubilados.

    Sin embargo, creo que el objetivo sigue siendo el de derribar Gobiernos, y aumentar los esclavos de Deuda Pública, que se pagará con Impuestos.