FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe | COVID-19, nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio | Joaquín Hernández

El 85% de nuestro producto interior bruto, el de Canarias, el de los canarios, se produce a través de la entrada en nuestras islas de 15 millones de turistas cada año.

El importe en miles de millones de euros es muy importante, aunque el pueblo, en realidad, no vea repercutida parte de esa riqueza en su bolsillo. Los canarios seguimos estando a la cola de la pobreza, de la educación, y el hambre sigue campeando por los hogares de buena parte de la sociedad canaria, esta es la puta realidad, lo demás son cantos de sirena, una especie de decorado que sirve para que los turistas que nos visitan crean que es cierto lo de “islas afortunadas”.

La verdad es que los canarios sabemos mucho de infinito, el horizonte siempre está presente en nuestra vida. La insularidad nos obliga a mirarnos el ombligo y, aunque estamos a horas de vuelo de cualquier lugar del mundo, el coste insular nos hecho ser objetivos y saber donde estamos y las diferencias entre el europeo continental y el isleño.

Si hay algo a que lo canarios tengamos pavor es al aislamiento, la razón es que hemos ido, paulatinamente, dependiendo del exterior cada vez más, de hecho el 80% de nuestra alimentación depende de las importaciones.

En el año 1989 se produjo la primera advertencia de la importancia del aislamiento turístico de las islas Canarias, cuando el presidente Busch aconsejo a todos los ciudadanos occidentales que no viajáramos por miedo a los atentados que se iban a producir motivados por la guerra del Golfo. Por aquel entonces la industria turística se paralizó y se anularon millones de reservas quedando los hoteles vacíos y provocando miles de despidos de trabajadores del sector.

El anuncio del primer caso del turista alemán afectado por el coronavirus en la isla de la Gomera no revistió gran relevancia en cuanto a la repercusión del suceso en las reservas de los tours operadores y no se produjeron anulaciones importantes.

El problema venía de muy lejos, China era el país de referencia y parecía que nos salvaríamos por los pelos, que no tendría más repercusión y que nuestra sanidad daría contestación adecuada al problema, de hecho ya ocurrió cuando apareció el ebola en el año 2014 y se activó el protocolo de alerta sanitaria. La persona era un persona que había salido de Sierra Leona y presentaba un cuadro de fiebre de 38º y todos los síntomas de haber contraído la letal enfermedad, el Hospital Universitario Residencia la Candelaria, en un corto espacio de tiempo,controló la posible propagación del virus, un éxito para la sanidad canaria que repercutió positivamente en todo el mundo y lo utilizaron los promotores turísticos para evitar la alarma entre los que querían pasar sus vacaciones en las islas.

Ahora el problema es otro, nos viene de aquí al lado, de una zona de Europa, de un país cuyos ciudadanos visitan las islas con mucha asiduidad. El problema ya no es de los chinos, es de todo el mundo.

El caso del turista italiano y su mujer, un médico procedente de la zona de la Lombardia italiana, es distinto, el hecho de estar hospedado en el hotel NH10 Costa Adeje Palace, hace que se magnifique el problema a una magnitud difícil de predecir.

La noticia de la cuarentena impuesta a más de 1.000 turistas y otros 300 trabajadores, sin poder salir ni entrar en el hotel, ha dado la vuelta al mundo. Canarias está en el centro de la atención por la propagación de la pandemia del coronavirus, también llamado Covid-19.

La anulación de reservas a la isla de Tenerife, a menos de 48 horas de conocerse la noticia, supone ya un 15% y son muchos los turistas que están adelantando la salida de la isla.

Mil trescientas personas recluidas por cuarentena, en un hotel del sur de la isla de Tenerife, por posible contagia de una pandemia que va dejando un reguero de muertos por todo el mundo, no es el mejor reclamo turístico.

Nos salvará del desastre si somos capaces de demostrar que, tanto las autoridades sanitarias como el Gobierno de Canarias con el apoyo del Gobierno Central y la UE, somos capaces de afrontar el problema con la máxima celeridad, rigor y el comportamiento ejemplarizaste de toda la sociedad.

El problema existe, ocultar la realidad solo hará que se agrave, la solución de una pandemia para la que aún no existe la pócima para curarla es solo un cuestión de tiempo, el tiempo suficiente para lanzar al mercado el antídoto, el bálsamo de fierabrás capaz de acaba con el bicho cabrón. Esto ocurrirá hasta tanto quieran las multinacionales farmacéuticas, pero tranquilos que en menos de un mes y medio surgirá, como por arte de magia potagia del mago Juan Tamariz, la vacuna milagrosa que se venderá a precio de lingote de oro a los 5.000 millones de personas dispuestas a pagarla, los otros 2.000 son parias que no merecen vivir…asco de mundo!!

Solo una cuestión, espero y deseo que las autoridades no mientan y que asuman, sea cual sea, el riesgo y antepongan la seguridad de los ciudadanos a espurios intereses de multinacionales del business turístico festivalero.

Aviso a navegantes, ellos me entienden: que no vuelva a suceder el tema del volcán Tagoro en la isla del Hierro, que no se ponga en riego miles de vidas humanas en virtud del dinero…

Como decía mi amigo el noi de Poble Sec : “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”

 

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