FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe | Virus de laboratorio, cobayas humanas | Joaquín Hernández

Cuando la industria armamentística quiere aumentar sus beneficios no tiene más remedio que crear conflictos bélicos en cualquier país subdesarrollado, donde la vida del ser humano vale menos que una bala 9 mm parabellum. Vender sus excedentes de armamento a una u otra formación armada de algún estado implicado en una guerra provocada al efecto, hace crecer la cuenta de resultados de este tipo de negocio, o sea si no hay guerras no hay negocio, Lockheed Martín (compañía multinacional de origen estadounidense de la industria aeroespacial y militar) alcanzó ventas por valor de 67.248 millones de dólares en el año 2018.

Los muertos son los llamados “efectos colaterales” del business bélico mundial.

Si esta realidad la extrapolamos a la industria farmacéutica tendremos el mismo ejemplo que el de la cuenta de resultado de los señores de la guerra, con iguales o mayores “daños colaterales”, pero seguro posible que mayores beneficios.

¿Fue la gripe porcina una mutación del virus producida por una piara de cerdos? ¿Fue el virus del VIH una mutación de un virus producido por simios africanos? ¿Son los laboratorios de las multinacionales farmacéuticas las que crean el virus y lo contagian a la población mundial?

Si tenemos en cuenta que estas “industrias” son las verdaderas beneficiarias de las pandemias que acuden al mundo, no es de extrañar que, mientras que la pandemia global de gripe porcina no encontraba freno, para algunos tampoco parecía detenerse el afán de ganancias de los grandes laboratorios del mundo que fabrican los fármacos para combatir la enfermedad.

Por aquellas fechas, año 2009 el gigante suizo Roche anunciaba que sus ventas de Tamiflu, el medicamento usado para combatir el virus H1N1, aumentaron un 203% durante el primer semestre de 2009. En ese período, los beneficios obtenidos por el antiviral alcanzaron los 937 millones de dólares, en aquellos tiempos la empresa esperaba obtener un total de 10.000 millones de dólares de beneficio en el decenio 2010 al 2020.

«Las órdenes de los gobiernos y la creciente demanda de las farmacias para la venta al público han contribuido a este fuerte incremento», explicó Roche en un comunicado.

Por su parte, la mayor compañía farmacéutica del Reino Unido, GlaxoSmithKline, anunciaba que proyectaba ganar unos 1.600 millones de dólares por la comercialización de su vacuna contra la gripe porcina hacia fines de 2009, ya que distintos países y diversos organismos sanitarios le habían pedido un “sin número de dosis”. Por su parte, la mayor compañía farmacéutica del Reino Unido, GlaxoSmithKline, anunció que obtuvo unos 1.600 millones de dólares por la comercialización de su vacuna contra la gripe porcina hacia fines de 2009, ya que distintos países y diversos organismos sanitarios le hicieron  pedidos “sin número de dosis”. Tan sólo el gobierno británico ordenó 60 millones de dosis de la inmunización, «Nosotros tenemos contratos en todo el mundo y tenemos la obligación de cumplirlos», dijo a la BBC el presidente de GlaxoSmithKline, Andrew Witty.

El virus gripal tiene el problema de su constante mutación, por lo que una vacuna específica para una cepa de virus de la gripe del año 2019 es posible que no sea efectiva para el año 2020 ya que habrá cambiado su principal característica, lo que significa una nueva vacuna y otros cientos de millones de dosis vendidas. La Fundación Bill Gates está becando la investigación de una vacuna universal, se trata de aunar todos los datos sobre las gripes en el último siglo y, una vez “unidos” los diferentes grupos de cepas gripales, actuar en su contra con una única vacuna anti gripal cuyo efecto se prorrogue para siempre.

No es de extrañar que la famosa “guerra bacteriológica” lleve años experimentándose entre nosotros, son muchos los datos que nos llevan a pensar que las pandemia  no son tan casuales y si causales. India, Pakistán, China y el continente africano son los escenarios ideales para montar el show mortal.

El virus llamado “coronavirus” no es nuevo, lleva años entre nosotros, lo que ocurre es que ahora nos llega con una mutación letal, para el que no hay, aun, medicamento capaz de contener su efecto nocivo,

Wuhan, provincia China, donde habitan cerca de 11 millones de personas, ha sido el escenario elegido para poner en marcha el “marketing del miedo”. Ya son 27 muertos y más de 700 personas afectadas por la “gripe de Wuhan”, y lo peor es que ya hay contagios fuera del país por lo que se ha puesto en marcha protocolos para frenar su avance.

Esta vez la “culpa” está “posiblemente” vinculada con el consumo de  un mercado de pescados y mariscos de Wuhan.  Lo peor es que ya existe un contagiado en Estados Unidos. La alarma se dispara y los laboratorios de todo el mundo se “ponen en marcha” en búsqueda de la “pócima” que nos salve del maldito “coronavirus” al mismo tiempo que suben como la espuma las acciones de Roche, Pfizer, Abbvie, J&J, etc.

Perro y asqueroso mundo el que nos ha tocado vivir…

 

 

 

 

 

 

 

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