FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe | Barra libre para Rufián | Joaquín Hernández

Ignacio Rosell, empresario catalán de los de cuna y alcurnia catalanista, cuya empresa tiene delegaciones en más de media España y franquicias en la otra medía, me comentaba amargado y acongojado, por no decir acojonado, que: “la situación en Cataluña es cada día más insoportable, el que el Psoe necesite de los votos de ERC ha hecho transformar el tema secesionista. De ser un asunto que apoya menos del 25% de la población catalana, un problema intenso y profundo donde una minoría habla en nombre de la gran mayoría que no defiende sus mismos postulados y que sólo nosotros, los catalanes, podemos solventar, ha pasado a convertirse en un problema de gobernabilidad para todo un país y este gran embrollo va a originar que los independentistas tengan barra libre en la Moncloa”

A Ignacio no le falta razón, es cierto que el partido más votado ha sido el Psoe, y que, aunque un periódico de ayer es lo más antiguo de este mundo, es bueno echar la vista atrás para entender que toda este culebrón político tiene su protagonista principal, zoquete, torpe y torticero en el papel de hombre malo  en la figura de Pablo Iglesias que, con su ambición por conseguir asiento en la mesa ovalada del Consejo de Ministros, no dudó en obligar a volver a tener unos nuevos comicios.

Si esto es cierto, no es menos cierto que lo hizo con la complicidad de los partidos del bloque derechista, tanto PP como Cs pudieron apoyar por la gobernabilidad del país y no lo hicieron apostando a una nueva oportunidad electoral.

El resultado todos lo sabemos, la vuelta al pasado, con la particularidad que la pérdida de 7 escaños, (2 del Psoe y 5 de UP) hace imposible un gobierno de coalición sin el apoyo de partidos independentistas como Esquerra Republicana de Cataluña, que sin su aportación, y la negativa de Cs y PP, volveríamos, sin remedio, a otras elecciones el próximo 10 de abril de 2020.

Las conversaciones con los chicos de Esquerra liderados por Rufián merece un capítulo aparte en las sensaciones de la gente, porque nadie sabe muy bien cuál será el coste para la totalidad de los españoles, incluido el pueblo catalán,  del voto afirmativo o la abstención de Esquerra Republicana de Cataluña que, pese a perder dos escaños, sigue teniendo, repito, ante la negativa del PP y C,s, la llave que abre la puerta de la Moncloa.

Teniendo en cuenta la línea roja que es para los independentistas la Constitución española; ¿qué pueden pretender y hasta qué punto se les pude conceder? La contestación es bien difícil, Pedro Sánchez tiene las manos atadas y bien atadas, el del “Manual de Resistencia” sabe que no puede, no debe, saltarse esa línea que marca el derecho constitucional de la unidad España y esa cuestión la tiene que saber también muy bien los partidos secesionistas, una cosa es predicar y otra ejecutar, o sea, no es posible realizar un referéndum de autodeterminación porque no es legal, y punto.

Dicho así, sólo  hay una solución y no es otra que  la reforma de la citada Constitución y dar carta blanca a que 1.897.274 catalanes (votos recibidos por los  partidos catalanistas en las elecciones del 22 de diciembre de 2017) decidan la vida y milagros de los 5.591.726 restantes que quieren seguir siendo y sintiéndose españoles y europeos de pleno derecho.

Una vez descartada la vía principal del “procés” como es el referéndum, les queda el tema de los políticos presos, con sentencia en firme y con penas que van desde 1 año y 8 meses de Santi Villa, a los 13 años de Oriol Junqueras.

Tampoco en este asunto tiene poder (teóricamente) en un estado de derecho el ejecutivo frente al judicial, por lo que estamos ante un profundo dilema. Si lo que pide Rufián es el indulto lo tiene muy crudo, por la sencilla razón que sería el suicidio colectivo, por medio de la soga al cuello, de Pedro Sánchez y el Psoe en pleno. Si se atreve a conceder el indulto, sucederá con el partido socialista la total desintegración el mismo como tal, aunque aparezcan de nuevo con otros “collares” lo que es el partido creado por Pablo Iglesias Posse el 2 de mayo de 1.879, o sea hace 140, desaparecería del panorama político español.

Descartado el referéndum y el indulto ¿qué es lo que pueden pedir y qué se le puede dar?

Seguramente una mayor, si cabe, transferencias autonómicas, la hacienda pública catalana al estilo de la foral vasca o navarra será una opción, el reconocimiento por parte del Estado de un estatus especial con Cataluña proporcionando más capacidad  económica  y la promesa socialista y podemita de avanzar hacia un estado federal, una España Federal donde cambiaríamos el sentido de las España de las autonomías.

Este acuerdo de mínimos es la única posibilidad que tienen Esquerra Republicana de Catalunya, JuntxCat y la Cup, dicho de otra manera, si volvemos a unas nuevas elecciones esta vez sí lo lograrán, ganará la derecha más cabrona que habrán visto jamás, les puedo asegurar que la aplicación del art. 155 será un   cuento de hadas en comparación con lo que se le viene encima.

“El que avisa no es traidor” le dijo la araña a la mosca antes de caer en sus redes…

 

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