FIRMAS

OPINIÓN | El bar de Pepe | Podemos, volver a empezar | Joaquín Hernández

No se puede hacer peor, ni adrede, ni siquiera entrenando, se queda tan mal ante sus seguidores y sus votantes.

Da la impresión de que Pablo Iglesias y su séquito nos quieren tomar la camella (versión canaria de tomar el pelo) y por supuesto da la impresión de que lo único que buscan es el poder por el poder, o por lo menos lo parece.

Es posible que Echenique, Alberto, Irene y los otros 4.000 trepas que tiene el partido esperando “carnada”, sean los culpables de cometer tanta estupidez esférica, es como salir en una foto, todos de cara a la pared, enseñándonos el culo, como diciéndonos en plan subliminal; “que os den por aquí…”

Pero lo más imbécil del asunto es que después del batacazo, de la “hostia” (como dijo Rita Barberá e.p.d.) que se llevaron en las últimas elecciones no escarmientan y siguen creyendo que son los más guays del circo político del Congreso de los Diputados.

Ahora, después de 3 meses, nos vienen con cuatro propuestas que son, con matices, iguales a las que hizo el PSOE en el mes de junio.

Hay algo que me preocupa en Pablo Iglesias, y más que preocuparme, me angustia y me llena de temor y es sentir que está completamente convencido que la verdad la tiene patentada y su copyright es propiedad del partido morado.

El verdadero mentiroso sabe que la memoria es fundamental, el profesional de la mentira, ante todo, debe saber hilvanar lo que dijo con lo que dice. Pablo engaña a la gente de forma descarada y por lo visto, como buen mentiroso, obvia la realidad, la que maneja a su antojo.

La milonga sentimental del Sr. Iglesias es intentar demostrarnos su “desapego” al poder en cuanto, por imposición de Pedro Sánchez le negó la incorporación al Gobierno de coalición. Dice, el secretario general de Unidas Podemos, que “para que veamos que no tiene apego al poder ha dado un paso al costado” y que por “primera vez en la historia un líder de un partido político de izquierda es vetado por otro partido del mismo signo”.

Iglesias olvida que el primero en vetar fue él cuando el 3 de marzo del 2016 se asoció con M. Rajoy para negar la investidura de Pedro Sánchez lo que forzó unas nuevas elecciones que hizo volviera a gobernar la derecha, comandada por el mayor sinvergüenza de la política europea.

Posteriormente todo hemos sido testigos de la abstención de Podemos en la sesión de investidura del pasado 23 de julio.

Si tenemos en cuenta la historia reciente, entendemos que Pablo Iglesias Turrión no quiso gobernar en coalición con el gobierno del Partido Socialista, eso es obvio, es de cajón que el de Vallecas quiere forzar unas nuevas elecciones y todos los hechos nos lleva a pensar que estamos a un mes escaso del anuncio de un nuevo periplo electoral.

No se quién o quienes son los cerebros, y si existen, que asesora al de la mochila y la coleta, pero una cuestión es evidente:

Primero: que las encuestas predicen una abstención superior al 60%,

Segundo: que la intención de voto de los ciudadanos con respecto a Podemos ha bajado un 15%.

Tercero: que existe la posibilidad de que el partido naranja baje el mismo porcentaje (15%) y que estos votos se los lleve Pablo Casado y que Vox aumente el número de diputados por el efecto búmeran del voto indeciso.

Cuarto y último: que los tres partidos de la derecha, PP, Cs y Vox vuelvan a pactar y se hagan con el poder otros 4 años mínimo y con suerte otros tantos más.

El quid de la cuestión estará en la capacidad de movimiento de la derecha y en el desencanto de los votantes de izquierda, que mientras los primeros observan la situación aplaudiendo con las orejas, los otros están asqueados de tanta mierda de “izquierda solidaria”.

Poco, o mejor dicho nulo favor le hace al panorama político español los “desencuentros”, los “dimes y diretes” de Pablo y Pedro, que han servido para demostrarnos que la máscara, el disfraz de paladín justiciero, de ayatolá padre de la patria del señor de la coleta era solo postureo.

En el fondo todos tenemos un precio, lo que hace falta es saber el importe por el que venderías hasta tu alma, en el supuesto que la tengas. Sabemos lo que vale Iglesias Turrión: la vicepresidencia del Gobierno y 3 ó 4 ministros.

Sería bueno, justo y necesario, su deber y posible salvación, que el próximo 3 de setiembre llegarán a un acuerdo programático, de cooperación o de coalición, que ambos partidos se sienten a dialogar con el firme propósito de llegar a un acuerdo quitándose el disfraz, la máscara, y si hace falta regalar hasta el rosario de su madre y las llaves de la moto… Es que si lees el programa de intenciones de Podemos capaz que te llegas a ilusionar, pero no haga caso, todo es un espejismo.

Ufff, que asco de políticos.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario