FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | No hay quien pueda con la radio | Salvador García Llanos

Siempre tuvo férreos defensores la radio cada vez que surgía un medio alternativo o una modalidad tecnológica que amenazaba su condición de primer recurso al que acudir para enterarse de las cosas. Así, la radio no solo ha resistido la aparición de la televisión sino que también ahora, en pleno desarrollo de Internet y de la digitalización, sigue gozando de fieles seguidores e incorporando a más y más consumidores de información.

La Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) ha hecho públicos los datos de un estudio elaborado entre dos mil internautas. El primero y más llamativo es que, durante el último año, un 46,2 % de los usuarios ha escuchado la radio a través de Internet. Osea, que nos vamos aproximando al cincuenta por ciento. Y atentos también a este otro registro: el consumo de escuchas en diferido (podcast) se ha incrementado hasta el 30,2 %, cuatro puntos más con respecto a 2018. Quienes utilizan este método, aproximadamente un 40 % lo hace de forma directa a través del sitio web de la emisora y un 17,9 % emplea la aplicación oficial de la cadena. Un 36,6 % se descarga el contenido en pocast para escucharlo en otro momento, ocho puntos más que el dato obtenido en 2018. El resto del porcentaje se reparte entre los agregadores o aplicaciones que permiten escuchar varias cadenas de radio y los enlaces ofrecidos en las redes sociales.

O sea, que las audiencias están aseguradas. El propio informe de la AIMC acredita que el 75 % de los consultados manifiesta ser oyente radiofónico. Se reparten así: un 44,8 % en la franja matinal, de seis a diez de la mañana. Entre las 10 y las 13 horas, un 27 %. El horario más escuchado por la tarde, entre las 16 y las 20 horas, es sustentado por un 22,6 % de seguidores.

¿Y dónde conectar la radio? Estos otros datos también revelan garantías de audiencia: para hacerlo a través de Internet, los usuarios prefieren sus teléfonos móviles inteligentes por delante de los ordenadores portátiles, los de sobremesa y las tabletas. Un 96% de los internautas declara tener smartphone y un 68% de ellos indica disponer de sintonizador de FM en él, pero solo un 13% dicen haber haber escuchado la radio a través.

Una de las novedades este año en el estudio es la inclusión de preguntas sobre altavoces inteligentes. Solo el 7,4% de los encuestados afirma disponer de uno en casa, pero el 41% de esos admiten que lo han usado para escuchar la radio.

El coche se mantiene un año más como el lugar preferido para escuchar la radio, según la investigación de la AIMC. Un 86,3 % usa el sintonizador de radio clásico y los dispositivos externos enlazados al coche, como los móviles, le comen terreno a los reproductores de CDs. Los primeros han subido en dos años del 15,3 al 17,2 % y los discos han bajado del 39,3 al 28,1%.

A lo peor es demasiado triunfalista decir que no hay quien pueda con la radio, pero en plena crisis todo hay que relativizarlo. Lo cierto es que las opciones de escuchar siguen propiciando que se esté pendiente de la radio, la preferida por muchas personas para enterarse con fiabilidad. La imagen, desde luego, es determinante, máxime con la oferta creciente y variada, incluidas las plataformas de streaming, pero el vehículo radiofónico sigue cautivando y sigue superando las que parecían ser amenazas directas a su función.

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  • Sin olvidar que, por orden de la unión europea, a partir del 1 de enero de 2021 TODOS los coches nuevos en venta que tengan equipo de audio, obligatoriamente, incorporarán sintonizador de radio digital DAB/DAB+, y tendrá que ser al menos opcional antes de esa fecha.
    (Lo dice el Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas (EECC) que entró en vigor el 20 de diciembre de 2018. Los Estados miembros de la UE disponen de dos años para transponer el código a su legislación nacional.) Incluso algunos países ya se han adelantado, como en Italia, que lo obliga a partir del 1 de enero de 2020.
    Mientras… por aquí, aferrándose a las licencias «repartidas» en Concursos-fakes de FM.