FIRMAS Francisco Pomares

OPINIÓN | A Babor | Bis | Francisco Pomares

Si a pesar de los avisos te engañan una vez, puedes argüir que eres un tipo confiado y decente, que cree en la palabra dada y en la bondad intrínseca de la especie. Si a pesar de la reiteración de avisos y señales los mismos te engañan de nuevo, utilizando las mismas técnicas y las mismas trampas, tienes que asumir que lo que eres es un poco idiota.

Eso es exactamente lo que le ha ocurrido a Ciudadanos: la misma gente, utilizando las mismas tretas, se la ha metido doblada por segunda vez, y las dos mintiendo cual bellacos, jurando lealtad al partido y garantizando que se cumplirían las instrucciones recibidas. Enrique Arriaga, probo empleado del Cabildo de Tenerife, protagonizó ayer junto a Concha Rivero, otra deslumbrante operación de despiste egipcio, presentando junto al PSOE y Podemos una moción de censura contra Carlos Alonso, justo lo que dos días antes prometieron a la dirección nacional de su partido que no iban a hacer.

Ciudadanos los fulminó con la apertura de un expediente disciplinario, acompañado de suspensión cautelar de militancia. Es la respuesta del ‘manual del perfecto Ciudadano en rebeldía’ aplicada a la concejal Zambudio y el concejal Lazcano, expulsados ayer formalmente al limbo de los largos procesos judiciales, dónde cobrar o no el sueldo de munícipe es cosa de lotería. A lo mejor toca un juez relajado y se toma con calma la aplicación de la ley canaria de municipios. Pero puede tocar igual un juez enfadado y deja a los cuatro filibusteros sin sueldo ni prebendas. Un pobre consuelo para los cornudos y apaleados: no va a evitar la cara de tonto que se le debe haber puesto al secretario Villegas, que garantizó hace unos días que no habría moción de censura en Tenerife, para encontrarse luego con esta versión tropical de «¿no quieres caldo? ¡Toma dos tazas!»

Y es que lo de la dirección nacional de Ciudadanos es de traca: muchas líneas rojas y mucho liderazgo indiscutible de su señorito, pero ocupados con los aplausos unánimes de los que quedan al señor de las diarreas, han dejado que un oscuro empresario inmobiliario, se haga con el control del partido en Canarias, maneje a concejales, funcionarios, consejeros de Cabildo y hasta con alguna diputada en el Congreso, y lo use todo para su personal interés y beneficio. Un ejemplo: hace dos días la abogada Zambudio explicaba que Santa Cruz de Tenerife no aprobará la normativa sobre alquiler vacacional que el PSOE local pidió a gritos el pasado mandato. Pregúntense a quien puede beneficiar esa medida…

En cuando a los poliderrotados coalicioneros, mandar ininterrumpidamente durante medio siglo es lo que tiene, que al final todo el mundo acaba hasta los mismísimos de ti. En La Palma, han sido los del PP los que han hecho también de su capa un sayo, quitando a doña Nieves Lady para ponerse ellos con apoyo socialista, y pasándose las instrucciones recibidas por el mismo refajo.

La coincidencia en el tiempo en la presentación de ambas censuras (con apenas un par de minutos de diferencia) advierte de una evidente sintonía palmera, porque palmera es la clave de este guión que ya quisieran algunos culebrones de Televisa. Es verdad que Génova les pasará la pulidora a los palmeros que han pactado con Anselmo Pestana, pero la experiencia nos dice que al final el tiempo acaba por cicatrizar incluso las heridas más graves. Y es en eso en lo que confía el inefable Antona.

En fin, mañana más…

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