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OPINIÓN | Carta Abierta al Presidente, ante la próxima Asamblea General del Club Metropole | José Antonio Cabrera

Sr. Presidente D. Eduardo Araujo Betancor

Como puede recordar, en su día le enviamos una Carta Abierta, con motivo de su elección, en nombre de un grupo de Socios familiares y amigos, en la que le dábamos nuestra enhorabuena, así como le deseábamos suerte en su gestión y le ofrecíamos una leal y desinteresada colaboración.

A día de hoy, y sintiéndolo mucho, en esta nueva carta sólo podemos hacerle llegar una manifestación de reproche y censura por su deficiente gestión.

A los hechos nos remitimos:

Acabamos de recibir la Convocatoria para la Asamblea General del próximo día 25 de este mes de Junio. Y observamos en ella las siguientes irregularidades:

Como se establece en el artículo 30 de los Estatutos del Club, «La Asamblea General deberá ser convocada, durante el transcurso del primer trimestre». Sin embargo ha transcurrido medio año y no se ha cumplido el plazo para la convocatoria. En ella se ha de someter preceptivamente a la aprobación de los socios, el presupuesto para en año en curso, cuando ya ha transcurrido medio periodo de gestión del mismo.

Por otra parte en el apartado h) del citado artículo 30, se dice que en dicha Convocatoria se tratarán «las propuestas que presenten por escrito los socios, con 72 horas de antelación a la celebración de la Asamblea». Este punto ha sido deliberadamente omitido en la presente convocatoria. Se impide con ello el derecho de los socios a esta participación en la gestión del Club con las propuestas que los socios consideren de interés. Y se dan razones sobradas para que dicho punto sea observado porque hay cuestiones muy controvertibles que debieran ser objeto de análisis. A saber:

Le criticamos el exceso de pruebas deportivas, con competiciones en la Península que suponen un coste elevado para nuestras menguadas arcas; unas presuntuosas participaciones internacionales que en las actuales circunstancias económicas no se puede permitir el Club, así como una excesiva ocupación de entrenamientos en las piscinas que dificultan la natación a los socios, y que además a llegado a que se prohíba el acceso a los mismos a sus instalaciones, por celebrarse una prueba deportiva.

Igualmente se observa la carencia de eventos sociales y culturales hacia los socios mayores, que, obviamente, sienten que hay una situación de abandono hacia ellos, por cuanto las actividades que realmente consideran de interés propio al conjunto de este grupo de edad, los mismos tienen mayor relevancia que los deportivos.

Otro punto a considerar dentro del conjunto de las críticas que se efectúan a la actual gestión es el propio del restaurante, que ha estado cerrado durante muchos meses, con la agravante de que cuando se procede a la reapertura se actúa de forma arbitraria con el cambio de empresa explotadora, sin una información pública a los socios del procedimiento seguido para la adjudicación.

Y entrando en la gestión económica propiamente dicha, esta no puede ser más desastrosa, a la vista de lo que se desprende de las cuentas presentadas por la Presidencia/Junta Directiva, para su aprobación en la próxima Asamblea General, y que a la vista de los números, dudamos que sean refrendadas. De ellas se destacan:

– Las condiciones del préstamo: hipotecario, poniendo las instalaciones del Club Natación Metropole como garantía al Banco.
– Ingresos por las cuotas sociales: -321.000€ de lo presupuestado; un 15% menos .
– Ingresos totales: -429.000€ ; 15% menos de lo presupuestado.
– gastos totales: +336.000€; 14% más de lo presupuestado.

Los cifras que nos presentan, son alarmantes, vamos a una real quiebra técnica.
Casi medio millón de euros menos de ingresos y mas de un cuarto de millón más de gastos.

El Club está hipotecado, los ingresos han descendido un 15% y los gastos han aumentado un 14%, de lo presupuestado por esta Directiva y ello, habiendo dado sus frutos las medidas puestas en marcha y habiéndose producido la recuperación económica, según el mensaje que no puede considerarse cuando menos como engañoso de nuestro Presidente en la Felicitación Navideña.

Si se nos había advertido advertido que el Club estaba al borde de Concurso de Acreedores, cabe preguntarse ¿en qué situación se encuentra ahora? y si se ha recaudado un 15% menos en cuotas sociales, ¿cuántos socios se han dado de baja? ¿y cuántos se hallan de alta en la actualidad?
¿en qué momento de la Asamblea Extraordinaria celebrada para solicitar permiso para suscribir el préstamo bancario se comunicó a los socios que éste, iba a ser hipotecario? ¿se hubiese aprobado si esta información se hubiese transmitido con claridad?.

Otro dato a destacar: a los más de 255.000 euros gastados en indemnizaciones por despidos declarados improcedentes y prejubilaciones forzadas, se presupuestan otros 82.000 euros para el próximo ejercicio. ¿Qué sentido tiene esto? ¿cuál es el fundamento en el que apoyan tales medidas? Ante todo ello se impone preguntar: ¿va a continuar la Junta Directiva con la misma política?.

Pero la cosa no queda ahí: aparecen 189 mil euros presupuestados en «servicios profesionales independientes», frente a los 75 mil del ejercicio anterior, y sin contar los que se sumarán ahora por la externalización de la portería, socorristas, monitores y próximamente vigilantes de noche. ¿Dónde está la rentabilidad económica de las subcontrataciones?.

Y por añadidura, el personal de toda la vida de conserjería y portería, que era gente conocida de los socios y conocedora de los mismos y de sus necesidades, los han mandado a mantenimiento y han colocado a unos extraños de nueva contratación, ajenos al Club, que ni son conocidos ni conocen a los socios, y que prohibirían la entrada ante la circunstancia casual de haber olvidado el carnet del club, cosa impensable anteriormente precisamente por la vinculación más familiar de los encargados.

En fin, con esta pésima gestión económica, se ha llevado al Club a la ruina y si como se decía, se lo encontraron al borde de la quiebra, no es menos cierto que el patrimonio continuaba siendo de los socios y ahora corre el riesgo de quedar en poder del Banco prestamista.

Para terminar, y a título de comentario, a tomar como una muestra más de la falta de transparencia de la Junta Directiva, sirva añadir que el tablón de anuncios que instaló la anterior Presidencia para informar a los socios de los acuerdos de las reuniones de la misma, se ha cedido a la tienda de bañadores, para exponer ahora los bikinis de temporada.

Con gran pena, señor presidente, porque nos hubiera gustado que las cosas fueran de otra manera, el próximo día 25 reprobaremos su nefasta gestión, sustentada en la Junta Directiva, que ha llevado al Club Metropole a esta crítica situación.

(José Antonio Cabrera es Periodista y Escritor)

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