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OPINIÓN | La estafa de vehículos de segunda mano | Juan Miguel Munguía Torres

Las estafas en internet son delitos que acumulan cada vez más afectados, y con el crecimiento del mercado de coches de segunda mano, también aumentan los fraudes en materia de vehículos usados.

El phishing es un tipo de ciberdelito por el que los delincuentes tratan de engañar a los internautas para conseguir dinero, datos bancarios o contraseñas de manera fraudulenta. El phishing-car es una variación del phishing en la que la venta de un coche es el gancho para engañar al comprador: una estafa a través de internet, que consiste en colocar señuelos en páginas web de compra venta de vehículos que realmente son falsos. Con imágenes como anzuelo -que no son reales-  anuncian su venta a un precio inusualmente bajo. Se pide un pago como señal y sin embargo la venta nunca se efectúa y la persona estafada se queda sin dinero y sin coche.

Las páginas habituales de compraventa son los espacios más comunes donde el delincuente suele establecer ese primer contacto con una oferta atractiva como gancho. Y es que el ingenio de los estafadores no tiene límites y detrás de estos anuncios hay auténticas organizaciones criminales, dificultando enormemente la labor policial de investigación e identificación de las personas intervinientes.

Todo comienza con un anuncio en internet donde el anuncio del vehículo, las fotos y las características del vehículo son idénticas en todas las páginas web donde se anuncian. Las fotos utilizadas pueden corresponderse con la de vehículos reales que pertenecen a terceras personas que venden sus vehículos y que han sido previamente contactados por los estafadores para conseguir fotos. De esta forma se consigue dar mayor credibilidad al anuncio sin levantar sospechas. El comprador se pone en contacto con el estafador: en el momento de interesarse por ver in situ el vehículo, el estafador afirma que el vehículo se encuentra fuera de España o que, para poder desplazarse con el mismo, hay que abonar previamente el pago de una señal. Si todo se tramitara por teléfono, siempre tener en cuenta la numeración y acento del interlocutor.

De igual forma, al solicitar la documentación, el estafador debido a su imposibilidad de desplazarse a España con el vehículo, dirá que enviará a través de una empresa de transporte utilizando nombres reales los documentos del vehículo.

En cuanto al pago, el estafador solicitará normalmente el pago del cincuenta por ciento del valor del coche, siendo lo normal que el ingreso se haga en cuentas extranjeras. Y una vez allí recibida, vuelven a transferir a otras cuentas, perdiendo el rastro del destino real de las transferencias dinerarias.

Contra estos fraudes no existen antivirus infalibles. La mejor medida para combatirlos es la precaución a la hora de navegar y el escepticismo con el correo electrónico. Puedes encontrar foros o páginas web que te adviertan de un posible fraude o encontrarte el mismo anuncio del coche publicado con otros datos. Y siempre solicitar información y fotos muy concretos al vendedor como el número de bastidor, estado de la tapicería, maletero, bajos del coche, motor, neumáticos.

También hay que tener en cuenta que las entidades bancarias nunca solicitan los datos de sus usuarios a través de correo electrónico o por vía telefónica. En todo caso, siempre es aconsejable preguntar al banco correspondiente antes de hacer alguna operación dudosa en la Red.

Como en la vida real, toda precaución es poca para evitar ser estafado.

 

munguia@munguiaabogados.com

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