FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe | 30 de Mayo | Joaquín Hernández

Como todos los años el gobierno de Canarias, apoyado, como siempre, por dos de los tres partidos que se reparten  el “toco mocho” de la tarta canaria, vuelve a insistir, con toda  martingala publicitaria, la necesidad que tenemos los canarios de ser felices,  sobre todo el 30 de mayo, Día de Canarias.

Por la publicidad institucional se denota que los habitantes de este archipiélago somos muy felices con nuestro sol, nuestras playas, con nuestro clima y todos unidos cantamos que somos 7 islas unidas por el mismo “mar”. Pero el quid de la cuestión es saber si tenemos algo que celebrar, festejar, invitar e invitarnos por algún motivo que no encuentro por mucho que mire a mí alrededor.

Ser canario significa estar moldeados de una forma especial. Los canarios siempre hemos sabido que es el infinito, por mucho que cuando lo queremos tocar sigue muy lejos, estamos seguros de poder alcanzarlo alguna vez.

Nuestra batalla contra el aislamiento del hecho insular nos ha forjado duros como las rocas volcánicas. Fuertes y recios como el drago milenario y al mismo tiempo sentimentales como el sentir de una folia.

A los canarios, la política mediocre de políticos más interesados en sus poltronas que en el pueblo que   han querido ningunear, putear e intentar separar,  siguen  sin darse cuenta que el mismo sabor de una vieja “jarea”, una papa arrugá o el escaldón de gofio  gusta a los isleños de La Palma como a los ídem  de las otras 6 islas.

Los problemas de los canarios son endémicos, llevamos años y años sufriendo el alejamiento de propios y extraños, tenemos una de las tasas de paro más grandes del Estado y de Europa, sanidad, educación, juventud, pensiones, dependencia… me deprime detallar una y otra vez  los males que motivan esa epidemia que no han sido capaces de solucionar la casta de politiquillos corruptos y mediocres que nos toca sufrir.

Por el bien de todos los canarios se impone un poco de sensatez en los que nos gobiernan. Tienen que darse cuenta del rechazo del pueblo a toda ésta clase de personajes salidos de una mal sueño, de una mala pesadilla y que desgraciadamente tienen en sus manos el destino de nuestro pueblo, de nuestras familias y el futuro de nuestros hijos.

Se hace evidente el hartazgo de la sociedad a tantas cabronadas de una clase de gente que se cree poseedora de nuestras vidas y hacienda. Canarias, los canarios necesitamos un cambio generacional, hay que jubilar a tanto mediocre, totufo y totorota que se creen los ayatolas del pueblo, los reyes del mambo y los padres de la Patria.

Ahora más que nunca el 26 de Mayo tenemos que votar en conciencia y mirando el curriculum de los candidatos, ya no se trata de votar a CC, PP o Psoe,  no, no es eso, ahora es cuestión de ver a quien  votamos, quien es, de donde viene, que milonga nos va contando, en definitiva; ha llegado el momento de practicar el voto intuitivo, leer las listas con los candidatos y elegir por su pasado y presente al que creamos mejor preparado para administrar nuestras instituciones públicas.

En todo caso de continuar con la misma pandemia con la que hemos vivido durante los últimos 35 años será un suicidio colectivo imposible de evitar.

O cambian o los cambiamos.

Se preve  una abstención que superará el 65%, motivado por el rechazo total a la nueva ley electoral canaria que ha servido para ampliar la plantilla de diputados, asegurándose seguir los mismos enrolados en el mismo “barco” que han dejado a la deriva en medio del Océano Atlántico.

El hartazgo de los canarios a la política y los políticos ha llevado a los canarios a sentir un pasotismo total por las elecciones autonómicas, la respuesta es  siempre la misma: ¿Para que voy a votar, total salen siempre los mismos?

Y es que los políticos aun no se han enterado que la política social la tienen que sentir los ciudadanos, el pueblo soberano es el que tiene que ser benefactor del trabajo eficaz de los administradores de nuestro dinero. La gente se da cuenta que para ellos, para los desterrados hijos de Canarias, no hay “presupuesto” y si lo hay es tan insuficiente e ineficaz que produce hilaridad siquiera comentarlo.

El pueblo esta harto de observar como se dilapida su dinero en eventos deportivos, en subvencione millonarias al Club de Fútbol Tenerife o a la UD Las Palmas, en compra de edificios y solares a propietarios que están condenados por estafa continuada, a ver como se amplia la lista de políticos imputados, investigados por corrupción, algunos de ellos con signos evidentes de prevaricación y malversación, cohecho e incluso soborno.

Debemos ir a votar todos, pero con la idea bien clara del personaje que vamos a votar, nunca a las siglas del partido político.

Quizás este próximo día 30 de mayo día de Canarias,  los canarios tengamos algo que celebrar…

 

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