FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe | El rey del mambo de la Autoridad Portuaria | Joaquín Hernández

Carlos Trujillo, Aparejador de los buenos de verdad, me comentaba que en el boom de la construcción y en un edificio en obra en la calle de Triana en las Palmas de G Canaria, una señora propietaria de un local de lencería femenina, cercana al solar en obras, se quejaba airadamente del ruido y que interrumpía la entrada a su negocio  los camiones con el hormigón, Carlos hombre de carácter le dijo: «señora, gracias a ese ruido usted podrá seguir vendiendo bragas, así que no se queje que el día que no lo oiga cerrará la venta de bragas»

A mi amigo Carlos le sobraba la razón, cuando la economía productiva se para, todo lo que le rodea, incluida la sociedad, se paraliza.

Esta anécdota viene al pelo para lo que está ocurriendo con la empresa canaria Tenerife Shipyards y sus trabajadores.

La Autoridad Portuaria de los puertos de Santa Cruz de Tenerife y provincia, parece empeñada a terminar, acabar con la industria de la reparación naval en la isla tinerfeña, de ahí su empeño en poner trabas para que todo el sector naval, interesado en los trabajos de reparación buques y plataformas petrolíferas de Tenerife Shipyards, se vayan directo al puerto de Las Palmas de Gran Canaria.

El problema no es solo un problema empresarial, el conflicto atañe a una plantilla de más de 80 trabajadores, más otros muchos de la industria auxiliar y comercio en general, que, caso de cerrar sus instalaciones en la isla se irán, sin contemplaciones, al paro obrero.

Pero el tema no es que cierre una empresa que crea empleo con contratos dignos y bien remunerados, el tema es la repercusión de esta crisis en el comercio de la isla, hoteles, restaurantes, comercio en general de Santa Cruz de Tenerife que se verá afectado si se llega a una ruptura de las conversaciones con la presidencia de la pomposamente llamada «Autoridad Portuaria»,   a cargo de un advenedizo llamado Pedro Suárez López de Vergara. El asunto tiene su miga en cuanto a ese oscuro personaje, que entre las bambalinas del segundo escalafón de la política isleña, ha sabido nadar y guardar la ropa, no en vano vive a costa de la política la friolera de 25 años

El señor Suárez López de Vergara es un personaje singular que ha estado en misa y repicando, que ha sido monaguillo, monje y fraile, pero siempre agarrado como ha podido a un sueldo público o semipúblico desde que entró en política, allá por los finales de los años noventa.

Ahora se encuentra en la cresta de la ola, pero es posible que su baraka termine el 26 de Mayo.

En el fondo, cuando los administradores de la cosa pública creen que son los reyes del mambo y que “sus intereses” están por encima de la gestión eficaz de las instituciones que administran, se convierten en sátrapas que acaban, la historia se repite, en meros mercachifles del tres al cuarto. Pena de país…

 

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