FIRMAS José Luis Zurita

OPINIÓN | Pedro Martín | José Luis Zurita

El erial que está dejando Pedro Sánchez a sus compañeros y compañeras de la doliente rosa es de órdago. Sufrido panorama para serviles o heroicos que ya no tienen que demostrar nada

Willy Toledo azota a Dios y a todo lo que no comulgue con sus ideas salvadoras. Inmisericorde. Sin piedad ni mesura. A su paso no crece la hierba. Rey en su soberbia. La cólera, al igual que le sucedió al loco Aguirre en la busca de El Dorado, le consume mientras viaja al Infierno. El personaje, que devora a la persona, contra el mundo. Pero la barricada no está sola e, incluso, aprovechando su estancia promocional en la Isla, para desconcierto del profesor Fernando de Iturrate (hasta aquí puedo escribir), una plumilla de por aquí agrede a la profesión periodística con una entrevista panfletaria. Y en su casa (¡quién la ha visto y quién la ve!) se placen en la publicación. Al carajo la buena praxis. Es la tragicomedia de soplarse los mocos con la bandera o cagarse en su puta madre. La realidad obscena y violenta inunda la vida pública. Aunque todo es relativo. Depende qué. En estas, la Plataforma Feminista 8M salta a la calle: ¡Ni un paso atrás! El colectivo alerta. Soflamas al viento contra el Franquismo que amenaza a la sociedad democrática. ¿En serio? Hasta la actriz Carmen Maura, que fue chica Almodóvar y reniega de sus dos ex, muestra agotamiento y le pide a las mujeres que se relajen. Deben tomar nota del presidente Sánchez que vive instalado en la paz de los mantras. Su mente despejada revolotea en el edén de La Mareta mientras sueña en el maná vitalicio y le lavan y tienden la ropa. De todas formas, un poco de ruido no viene mal. No vaya a ser. Por eso, tras el terremoto del viernes, las chácaras sonaron ayer sábado más fuerte que de costumbre en la presentación de las candidaturas de Coalición Canaria en Tenerife a las elecciones del 26 de mayo. Y es que debían oírse enfrente, en la Conferencia de Política Municipal de los socialistas de Gran Canaria. Runrún para el doctorcillo Sánchez después del desplante al Acto Institucional con motivo de la aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía de Canarias.

Alrededor de mil personas no se perdieron en el Recinto Ferial el primer acto de precampaña electoral de CC. Y eso que Ansina no fue invitada. Lejos de triunfalismos y sin caer en el victimismo de la ultraperiferia, aunque sí, los notables ABCD (Carlos AlonsoJosé Manuel BermúdezFernando Clavijo José Alberto Díaz) y resto de líderes (Rosa DávilaFrancisco LinaresAna Oramas…) no ocultaron, en petit comité, hacerle la ola al entreguismo de los Presupuestos Generales del Estado a los indepes de Cataluña. No hay mal que por bien no venga, pues la maniobra está resucitando el decaído sentimiento nacionalista de las siete estrellas verdes. Pero no son los únicos que lo reconocen con la boca chica. En Vox también tiran voladores. Es la calculadora que contenta a los equipos electorales que solo entienden de números. Las conductas políticas y el debate de las ideas quedan al margen cuando se trata de la erótica o no perderla.

El PP tampoco va con el lirio, pero este fin de semana en Madrid toca escenificar la puesta de largo de Pablo Casado bajo el lema “España en libertad”. Ocasión propicia para atizar con gusto los pagos a cuenta del inquilino de La Moncloa y marcar distancia (estrategia) con Albert Rivero y Santiago Abascal. Por su parte, la representación isleña (202 almas), encabezada por Asier Antona, afronta su rearme con la confianza de obtener buenos resultados ante la anunciada caída de CC, el desmoronamiento de Podemos (caricatura de sí mismo) y el previsible varapalo al PSOE. Porque el erial que está dejando Pedro Sánchez a sus compañeros y compañeras de la doliente rosa socialista es de órdago. No saben dónde meterse o disimulan muy bien. Y de repente surge del ostraciscmo la diputada por Tenerife, Tamara Raya, al tiempo que la comisaria del Gobierno, Elena Máñez, y el secretario general, Ángel Víctor Torres, amparan al jefe que les da vela en el entierro. Sufrido panorama para serviles o heroicos que ya no tienen nada que demostrar. José Miguel Rodríguez Fraga, alcalde de Adeje desde 1987, y Pedro Martín, alcalde de Guía de Isora desde 1995, son ejemplos de la capacidad o influjo que irradian algunos dirigentes para cautivar de forma ininterrumpida a su electorado. Y quieren más. Y continúan dando pasos adelante. Legítimo afán de servicio que, con el paso de los cuatrienios, se pervierte hacia la oligarquía y la amatoria del bastón de mando. Apegos y arregostes pese a que, hoy en día, pocos cuestionan que la alternancia es saludable para la democracia, independientemente de los reconocimientos o críticas recibidas durante el desempeño de la gestión. Incongruencias que no se regulan en la joven democracia española, todavía marcada por un ejercicio de la política que, salvo excepciones, es un poco tirana.

Pedro Martín, que estudió Psicología en la Universidad de Barcelona y se presenta por sexta vez consecutiva a regir su municipio por mayoría absoluta, además de optar a la presidencia del Cabildo Insular de Tenerife, debería contratar a un colega para analizar si su comportamiento se asemeja al del jefe de la tribu, al líder rodeado por incondicionales que solo dicen que sí o al profesional aferrado a la autoridad como medio de vida.

Ilustración: María Luisa Hodgson

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario