Ciencia

CIENCIA | A través de la sección digital ‘Cosmocrónicas’, el Museo de la Ciencia y el Cosmos informa a cerca de los acontecimientos más relevantes de 2019

EBFNoticias | El Museo de la Ciencia y el Cosmos del Cabildo dará a conocer en 2019, a través de su sección digital ‘Cosmocrónicas’, los diferentes fenómenos astronómicos visibles desde el territorio insular y que consistirán, fundamentalmente, en dos eclipses lunares, un tránsito del planeta Mercurio por delante del disco solar, varias lluvias de estrellas fugaces que coinciden con la Luna nueva y diversas conjunciones y alineamientos de planetas visibles a simple vista.

La consejera insular  de Museos, Amaya Conde, recuerda que “se trata de una publicación de la que se encarga el astrofísico y responsable de Didáctica del Museo, Oswaldo González. En ella aborda cuestiones relacionadas con el Universo, la Astronomía y la Astronáutica, tanto históricas como actuales”. Añade que “especialmente, intenta explicar, de manera sencilla y práctica, los fenómenos astronómicos más cotidianos y del momento, algunos de ellos observables por todos a simple vista o con pequeños instrumentos, dando las indicaciones adecuadas para su perfecta observación”.

Planetas

Mercurio será el planeta, de los visibles a simple vista, más difícil de localizar. El mejor momento es cuando aparentemente se encuentre más separado del Sol. En los atardeceres de finales de febrero, junio y octubre, existirá una oportunidad para localizarlo, así como a mediados de abril, agosto y finales de noviembre.

El planeta más brillante del cielo, Venus, sólo podrá verse al amanecer o al anochecer, nunca a medianoche. Hasta finales de julio será visible al amanecer como lucero del alba. Posteriormente y durante unas semanas su cercanía al Sol imposibilitará su visión hasta finales de septiembre, que volverá a ser visible hasta final de año al anochecer, sobre el oeste, después de la puesta de Sol.

El planeta rojo, Marte, al igual que todos los planetas con órbita exterior al de la Tierra, suele estar más cerca de ella en las fechas cercanas a la oposición (es decir en dirección opuesta al Sol). La oposición tiene lugar cada 2 años y 2 meses aproximadamente y este 2019 no tendrá lugar, por lo que estará muy lejos y poco brillante. Será visible hasta mediados de julio, al anochecer, sobre el horizonte oeste, y posteriormente a partir de principios de octubre, al amanecer, sobre el horizonte este.

El gigante gaseoso, Júpiter, bien visible en la constelación de Ofiuco, será el primero en estar en oposición, que tendrá lugar el 10 de junio. Destaca su magnífico brillo blanco en las noches primaverales y veraniegas. Y el planeta de los anillos, Saturno, que son sólo visibles con telescopios, tendrá su oposición el 9 de julio, en la constelación de Sagitario.

Conjunciones y ocultaciones

En ocasiones se puede observar cómo los planetas se acercan “aparentemente” entre sí o a alguna estrella brillante y se ven, en ciertas ocasiones, como un solo objeto. Este año existe la oportunidad de observar, desde el archipiélago, una buena cantidad de conjunciones y alineamientos entre los planetas.

Eclipses

De los cinco eclipses de este año, dos serán visibles desde Canarias. Ambos serán de Luna. Todos ellos durarán poco más de 1 hora.

Tránsito de Mercurio por delante del Sol

Desde Canarias se podrá disfrutar, al completo, del tránsito del planeta Mercurio por delante del disco solar, que tendrá lugar entre las 12:35 y 18:04 del 11 de noviembre. Se podrá visibilizar con telescopios y filtro solares adecuados para la observación de esta estrella. De igual modo, el final del tránsito coincidirá con la puesta de sol en el archipiélago.

Lluvias de meteoros

En 2019 habrá algunas lluvias que tendrán buena visibilidad en Canarias, pues el brillo de la Luna no molestará, pues tendrá una fase muy pequeña o no estará situada sobre el horizonte en el momento en que la lluvia sea visible. Destacan, las Perseidas o las Gemínidas, que coincidirán con la Luna llena.

Como en cualquier lluvia de meteoros, hay que esperar a que el radiante (punto imaginario en la bóveda celeste desde donde parecen proceder los meteoros) esté por encima del horizonte, algo que ocurre a horas diferentes en cada lluvia. Antes de ese momento no se ven meteoros de esa lluvia. Cuanto más alto esté el radiante sobre el horizonte, más meteoros se podrán observar.