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Cómo aumentar la productividad a coste cero | José Ramón García Melián

Hace unos días, viendo uno de los capítulos de un programa de cocina, me vino la idea de escribir estas líneas, ligándolas con otra de impartir una charla on-line cuyo tema principal estaba relacionado con el trabajo como actividad de desarrollo personal, que hacía tiempo tenía en mente.

Pesadilla en la cocina

El programa al que me refiero no es otro que «Pesadilla en la Cocina», la versión española, la de Alberto Chicote, no la versión original llamada Kitchen Nightmares, formato de éxito internacional que lanzó a la fama mundial al cocinero británico Gordon Ramsey, del que no tengo muy buena opinión, principalmente por sus formas a la hora de tratar a las personas, para mí del todo fuera de lugar, a pesar de que se trate de un show.

Seguramente conoces este programa porque se ha emitido en más de 20 países. En resumen, el programa trata de la intervención de un chef de prestigio, en el caso de la versión española es Alberto Chicote, en la gestión de restaurantes con problemas y a punto de cerrar.

Desmotivación y decadencia

A lo que voy, el capítulo que me llamó la atención trataba de un restaurante en clara decadencia, después de años de éxitos, debido principalmente a la desmotivación de su dueño y cocinero. Esta persona había pasado de ser un apasionado por lo que hacía y con el reconocimiento de sus clientes y amigos, a alguien desapasionado, infeliz, descuidado, dejado y con problemas de relación con sus compañeros de trabajo y familia.

El sentido original

A veces olvidamos que lo que hacemos también tiene su repercusión en la vida de otras personas. Por medio del programa y de la intervención de Alberto Chicote, esta persona recobró la ilusión perdida, la pasión por lo que hacía y el amor a su familia.

No creas que he descubierto algo nuevo y que me sorprendió hasta el punto de no poder dormir, no, no es eso, lo que llamó mi atención fue el darme cuenta de que el sentido original que le dio significado en su día a algo que emprendimos y que hemos continuado durante el tiempo, en este caso el restaurante, hay que recordarlo y revivirlo constantemente, porque de lo contrario llegará un día en que no sepamos responder a la pregunta ¿Por qué y para qué hago esto?

Los valores en horas bajas

En España seguimos, y desde hace años, en horas bajas para la actividad económica, eso sí, con la mitad casi de desempleados que hace 5 años, pero con empleo precario y de mala calidad… y sin embargo, en mi opinión, hace tiempo que en paralelo se está produciendo un fenómeno que a la larga nos ayudará a ser mejores de lo que éramos (así lo espero), ya lo estamos siendo, antes de este ciclo de crisis. Me refiero al florecimiento de valores como la compasión, la solidaridad, el compañerismo… y ya no son casos aislados.

Por poner un ejemplo real de tantísimos que ocurren cada día en España recuerdo el de aquella trabajadora autónoma que había sufrido un accidente en casa y que por lo tanto dejaría de percibir su salario mientras estuviese de baja, salario que además era el sustento de un hijo menor que vivía con ella, pues bien, una compañera de trabajo cedió parte de su sueldo a esta trabajadora hasta que estuviese en condiciones de trabajar nuevamente.

Dejadez

El caso de este dueño de restaurante, protagonista del programa del que te hablé, es el caso de muchos otros empresarios/as, de empresas grandes, medianas o pequeñas, en España y fuera de ella, que dejaron de ser productivos/as… o por su propio abandono o por el abandono de las personas que trabajan con él/ella en la misma empresa.

Lo que de verdad importa

Para ellos les recuerdo que además del dinero, existen otras motivaciones que son las que verdaderamente le dan valor a eso que haces y que son fácilmente detectables porque trascienden a los demás. Si ya lo olvidaste te invito a que hagas un ejercicio de memoria y te preguntes:

¿Cuál es la Misión de mi empresa?

El día que decidí emprender este negocio, además del dinero ¿Qué otra motivación me movía?

En el caso de mis trabajadores, además de su competencia ¿Qué valoré en ellos que me movió a contratarlos?

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