FIRMAS

La guillotina de papel | Entre colegas | Joaquín Hernández

John Burns, colega de la prensa británica, me llama por teléfono de vez en cuando y siempre cuando existe una noticia relacionada con la corrupción política en España. Siente curiosidad por saber mi opinión sobre la mamadera institucional de la casta política española y yo, que con poco que se me tire de los huevos estallo, le digo y redigo todo lo que pasa, recordándole las chorradas y chuminadas de los ingleses que son montones y provocadas principalmente por un par de tetas que según dicen tiran más que una carreta. El caso Profumo (ministro de defensa inglés) que mantenía relaciones sexuales con Cristinne Keeler que a su vez era amante del agregado naval soviético en la embajada de la URSS en Londres tuvo en jaque mate al gobierno de su graciosa Majestad durante meses y se saldó con la dimisión del ministro Profumo y el cambio de sistemas de defensa de las islas del Canal.

Burns no se explica el tema de los ordenadores que el Juez Ruz dejó en «custodia» del Partido Popular «omni tempore». La bisoñez de su señoría llegó al máximo de lo esperpéntico y chabacanismo judicial, cuando dejó en manos del lobo el rebaño de ovejas. De otra forma; es darle al ladrón la custodia de las joyas robadas y que suponen las pruebas de delito. El «ridículo judicial» formará parte del anecdotario de gilipolladas esféricas de la Justicia española. Es preferible pensar en positivo y creer que todo lo que ha sucedido en torno a los «discos duros» de los ordenadores de Bárcenas en las oficinas centrales del P.P. forma parte de la España de pandereta y tinto con gaseosa. 

La mierda que despiden las sedes de los partidos políticos españoles es de tal magnitud que dudo mucho pueda aguantar ningún afiliado por muy pringao que pueda estar. El desencanto de los españoles a la política, a los políticos y partidos políticos ha llegado al máximo posible, ha sobrepasado el nivel de seguridad y ahora tenemos que tomar la única alternativa válida para luchar contra la pobreza y la miseria de un país donde 6 de cada diez familias españolas está por debajo del umbral de la pobreza o en pobreza severa, la única alternativa que nos podemos permitir es la revolución, salir a las calles con machete y palos de beisbol.

ricos y pobres, a la España dependiente de intereses espurios, oscuros de la troika. Decir NO a Europa no es un sui  Tenemos la oportunidad de demostrar nuestro rechazo a la «casta» política, a la Europa de cidio, es reconducir a una nueva España igual de pobre, pero libre e independiente.

 Burns me dice que los ingleses estaban hasta los cojones del viejo continente y tampoco estaban dispuestos a poner ni la mitad de medio penique para sufragar las juergas de políticos italianos, griegos, portugueses, franceses y españoles.

Deseándole un “happy weekend”, cuelgo el teléfono y me voy directo a sudar la gota gorda en la bici.

(con los ingleses cuanto menos hables mejor, al fin y al cabo mi dominio del inglés, siempre es “si es bajito y se deja pegar”)

 

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario