FIRMAS

El bar de Pepe. Vasco Zintzoa. Por Joaquin Hernández

Si me pidieran una definición sobre los vascos, sin dudar diría que son honestos. El Pueblo de Euskadi, la gente de ese extraordinario y bello Pais, son personas honestas. Esa es mi experiencia y como tal la digo.

Hubo un tempo, en esta España nuestra, que hablar de los de allí arriba nos parecía peligroso, las cartas con el anagrama del hacha y la serpiente eran demasiado frecuentes y causaban la muerte del destinatario. La banda etarra caminaba a su antojo a lo largo y ancho de euskalerria sembrando el terror por doquier. Hablar de ETA estaba prohibido y un silencio tácito, pactado por el miedo que provocaba Herri Batasuna y sus secuaces, recorria las calles y plazas de ciudades y pueblos vascos.

En aquellos momentos de zozobra y de incertidumbre, más de una vez intenté llegar a Bilbao pero los numerosos controles policiales, los atentados, las bombas lapa, me hacía desistir del intento. Entonces nadie creía que todos los vascos eran etarras asesinos de niños y mujeres, que eran capaces de descerrajar un cargador en la cabeza de una persona cuyo delito no pasaba de ser vasco y además español.

Nunca he pensado que los bilbainos o donostierras son chulos, prepotentes y maleducados, jamás he oido decir que los descedientes directos de los cromañoides son unos zoquetes, garrulos, burros y torpes, supongo que, como en botica, habrá de todo. Desde luego los que yo conozco no lo son.

Dicho esto, y solucionado el tema etarra, viajar a cualquier rincón de Donostia o Bilbao es un verdadero placer, un lujo para el paladar y una visita que se tiene que repetir en el tiempo, porque siempre descubres algo más que ver.

Claro que algunos vascos y otros españoles se esfuerzan en ser desagradables, tontos los hay a montones, no olvidemos que en el año 2016 de cada 10 nacimientos 6 eran gilipollas y 2 tenian el sindrome nacionalista así que durante decadas tendremos que sufrir esta clase de personajes que tienen que buscar del insulto facilón su modus vivendi.

En relación con el programa de la EITB » Euskalduna naiz, eta Zu? (Soy vascohablante, ¿y tú?)» clasifica a los españoles en cuatro tipos, el «facha» el «paleto» la «choni» y el «progre», este último «más leído y culto» y que «dice que vota al PSOE», precisan los editores mientras dibujan en una pizarra las características de cada uno. En otro momento del vídeo se pregunta a una serie de personajes qué les parecen los símbolos españoles.

«¿Qué te parece la bandera de España? ¿Y el himno de España? ¿Qué haces cuando lo ponen en la televisión?».

Algunas de las respuestas superan lo que dicta el buen gusto y el sentido común. Josebe Iturrioz, que se presentó ante su entrevistador como una activista feminista y fue candidata a la alcaldía de San Sebastián en 2015 por la minoritaria plataforma Plaz!, dice primero: «Ostras qué asco me da esa bandera, es asquerosa».

Pero va más allá cuando le preguntan qué siente al escuchar el himno español: «No lo soporto me dan ganas de vomitar y siento que me da cagalera, apago la tele…», explica entre aspavientos y risas.

A tenor de las declaraciones de Josebe Iturroz, la cultura demostrada por la activista femenina dice mucho a favor de la educación en Euskadi, pero sería injusto creer que todas las activistas feministas actúan de la misma forma, como injusto es pensar que todos los vascos creen que el resto de los ciudadanos del Estado Español somos «chonis, paletos, fachas o progres».

Seguiré pensando lo mismo, para mí la gran mayoría de los vascos son zintzoas, excepto algún que otro ergelak, hiltzaileen y puta baten semea.

 

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