Un año de cine en Canarias. Por Eduardo García Rojas

Dic 24, 2016 Sin comentarios por

El año 2016 ha sido un año de cambios, con todo lo extraño y terrible que encierra esa palabra, cambios. Estas profundas y complejas transformaciones se vieron reflejadas como era de esperar en el cine que se rueda en estas islas, un cine que se resiste a desaparecer y que para sorpresa de unos y desespero de otros, continúa su singladura en una comunidad autónoma como es la Canaria tan poco dada a reconocer el trabajo de los que, pese a todo, resisten.

En 2016 unos pocos celebraron el 90 aniversario del largometraje El ladrón de los guantes blancos (Romualdo García de Paredes y José González Rivero, 1926), la primera película de ficción rodada por un equipo canario en las islas y una cinta adelantada a su tiempo y en la que ya se aprecia algunas de las constantes que definirán el cine que se rueda a este lado del Atlántico.

Celebró también su veinte aniversario Esposados (Juan Carlos Fresnadillo, 1996), uno de los mediometrajes más premiados de la historia del cine español y el primero que fue nominado en esa categoría a los Oscar de Hollywood.

Juan Carlos Fresnadillo, que cuenta con una todavía sobria pero notable y muy personal filmografía fantástica (Intacto, 28 semanas después e Intruders) dirigió en 2016 el episodio piloto –y asumió las tareas de productor ejecutivo– de la inquietante serie de televisión Falling Water.

Por otro lado, ruedan sus últimos proyectos Andrés M. Koppel y Mateo Gil. El primero está ya ultimando para Tornasol Films y Hernández y Fernández Cinematográficas La niebla y la doncella, que adapta al cine una novela protagonizada por la pareja de guardias civiles, Chamorro y Bevilacquea, de Lorenzo Silva.

El segundo afina también Proyecto Lázaro, una película de ciencia ficción cuyo estreno se prevé para 2017. Además, David Cánovas baraja llevar al cine Las flores no sangran, una novela de Alexis Ravelo. Otra novela de Ravelo, La estrategia del pequinés, ha sido escrita para la pantalla grande por Elio Quiroga.

Tras estrenar este año People You May Know, JC Falcón se encuentra en la preproducción de Unforgettable. Joan Collins, Tippi Hedren, Franco Nero y Marisa Berenson forman parte del reparto de una cinta en la que se cuenta la historia de un cineasta envejecido que al perder su fortuna se traslada a vivir a la India.

Cuatro canarios estuvieron nominados a los Goya: Álex García, que optó al Goya al Mejor Actor Revelación por su trabajo en La novia, una película de Paula Ortiz; Marta Miró y Andrés Santana en Mejor Dirección de Producción por Nadie quiere la noche, de Isabel Coixet y, por este mismo filme, otro canario como Paco Rodríguez H. compitió al Goya de Mejor Maquillaje y Peluquería junto a Sylvie Imbert y Pablo Perona. Tanto el tándem Santana/Miró como Paco Rodríguez se llevaron la preciada estatuilla, no fue ese el caso de Álex García.

Informar que tras conocerse los nuevos candidatos a los Goya 2017, solo se ha colado entre los nominados Alberto Rodríguez, director del filme de animación Ozzy.

La nota triste fue la ausencia de los músicos Mandy Capote y Ruskin Herman, y de la actriz italiana Silvana Pampanini, protagonista, entre otras películas, de Tirma (Paolo Moffa, Carlos Serrano de Osma, 1954), rodada en Gran Canaria y la primera –aunque muy poco histórica– aproximación cinematográfica a los primeros pobladores del Archipiélago.

En cuanto a exhibición de largometrajes, producidos y en otros casos dirigidos porcanarios, 2016 no ha resultado ser un mal año. Ahí están El tiempo de los monstruos, de Félix Sabroso, la primera cinta que realiza sin su pareja en la vida y en el cine, Dunia Ayaso; La isla del viento: Unamuno en Fuerteventura, del cineasta Manuel Menchón, filme que cuenta con un sobresaliente José Luis Gómez en el papel del autor de Niebla o La tía Tula, entre otras novelas; La punta del iceberg, una película de David Cánovas, una arriesga pero muy convincente adaptación de la obra de teatro de Antonio Tabares; Julie, de Alba González de Molina; Los días vacíos, de Daniel León Lacave, en la que dibuja sin legañas en los ojos el retrato de una generación y Guacimara y la tierra roja, que firmó Raúl Jiménez Pastor en Argentina. A finales de este año, Jiménez Pastor presentó también El bombazo, cuyo estrenó se prevé para el 2017.

Varios fueron los especialistas canarios que publicaron libros en año tan extraño y cambiante: La isla interior (Filmoteca Canaria) una amplia entrevista de Luis Roca con Félix Sabroso y Dunia Ayaso y que incluía el guión de, precisamente, La isla interior; Panorámicas urbanas. 50 películas esenciales sobre la ciudad (Editorial UOC) y Luis Buñuel. Vivo, por eso soy feliz (Editorial La Confluencia), ambos de Jorge Gorostiza y Ceremonias de lo falso (Shangrila) de Ayoze García González y Mateo Sancho Cardiel.

También se ruedan películas. Muchas películas que traen estrellas de Hollywood, lo que genera cierto alboroto provinciano porque no pasa todos los días que te tropieces en la calle con Uma Thurman o Brad Pitt. A este último se le pudo ver en Aliados, algunas de cuyas escenas se rodaron en la capital grancanaria.

Escogieron las islas como escenario de sus películas las producciones españolas Oro, de Agustín Díaz Yanes, y Los últimos de Filipinas, ya estrenada, y que firma Salvador Calvo, entre otras.

Todo esto indica que por fin las administraciones públicas canarias se han dado cuenta que el cine, además de arte, es un negocio. Según datos suministrados por el Gobierno de Canarias, este sector dejó en los últimos cinco años más de 130 millones de euros y en 2015, por ejemplo, supusieron una inversión de 33 millones de euros.

Este año, además, la Filmoteca Canaria pasó a depender de la Dirección General de Patrimonio Histórico y en su labor de recuperación de los documentos cinematográficos y auviodisuales relacionados con las islas dio a conocer el trabajo de Nieves Lugo y Benítez de Lugo, la primera mujer cineasta de Canarias.

Por otro lado, este año apareció la Asociación Microclimas, que está formada por un grupo de cineastas del archipiélago en la que algunos de sus asociados cuentan con ayudas del Ministerio de Educación,  Cultura y Deportes para poner en marcha proyectos como el largometraje documental La Ciudad Oculta, de Víctor Moreno.

Microclima premió hace unas pocas semanas a Vértigo, una asociación de cine, por su trabajo en pos de la promoción y la difusión de la actividad cinematográfica en Gran Canaria.

También fue noticia que el sello internacional Troma Entertainment asumiera la distribución internacional de La isla del infierno (Javier Caldas, 1999) y que la serie de animación Cleo, que coproduce La Casa Animada y La Mirada Producciones, comenzase a emitirse en la televisión pública portuguesa.

Y no, el milagro de la apertura del cine Víctor, en Santa Cruz de Tenerife y en la actualidad la única sala de pantalla única en Canarias, no pudo repetirse con los Multicines Price también en la capital tinerfeña, aunque corrió el rumor, e incluso se publicó en prensa, de su inminente apertura.

Por otro lado, el Gobierno de Canarias, a través de Canarias Cultura en Red, seleccionó a los siete cortometrajes que integrarán el catálogo Canarias en Corto 2016: Héroe, de Vasni J. Ramos; El viaje del libro, de Daniel Millán; Popoff, de Domingo de Luis; Corporation: Earth, de David Xarach Falcón; Amanecer, de Daniel León Lacave; Náufragos, de Iván López y Desayuno con pastillas, de José Víctor Martín.

DOCUMENTALES

Se anunció el rodaje de un documental sobre el cineasta y pintor Roberto Rodríguez (Punta Gorda, La Palma, 1932) y que dirige Dailo Barco, uno de los responsables del también documental Viudas blancas así como sobre Pepe Dámaso, que filma Sigfrid Monleón.

El miércoles pasado, 21 de diciembre, Jaime Ramos Friend presentó La carrera de sus vidas, en la que recoge los momentos claves del ultra maratón solidario que realizó en India el corredor canario Juan Manuel Viera en febrero de este año.

Se proyectaron además trabajos como Telesforo Bravo. El hombre que escuchaba a las piedras, de David Baute; Bregando historias, de Ignacio Bello; el libro y documental José Peraza González (1930-2005), un trabajo de catalogación e investigación dirigido por Eduardo Naya, con guión de Edgar García, así como Alzados: historia del nacionalismo e independentismo en Canarias, de Ado Santana, director también de 30 monedas que distribuirá internacionalmente Troma.

Se exhibió La habitación del fondo, de Domingo Doreste González, sobre la creadora plástica Pino Ojeda y el documental Todos volamos, de José Cabrera Betancort; San Mao. La vida es el viaje, de Susi Alvarado en torno a la historia de amor que mantuvo la escritora Echo Sen con el español José María Quero; Fieles, un documental de Alfonso Bravo y Cadenas invisibles, dirigido por Domingo Damián Ojeda.

CORTOMETRAJES

En cuanto a cortometrajes de ficción se pudo ver Mi nombre es Mara, de Guacimara Yanes y Héctor Martín, y cuatro cortos de Miguel Ángel Mejías: Paraíso (2015), Sonho (2014), Penélopes (2014) e Icelands (2015).

También los cortometrajes de Rut Angielina G. Fuentes: Roboethics, The Bonfire y Noxa y tres trabajos que formaron parte del proyecto intergeneracional Los Mayores Valores y que bajo el título de Tres miradas (cortas) sobre la prostitución, son resultado de un taller coordinado por Josep Vilageliú. Los cortometraje, realizados por el alumnado de primer curso de Realización de Audiovisuales y Espectáculos del CIFP César Manrique, fueron: ¡No! (2015), dirigido por Natalia Bravo; Piruleta (2015), de Diego Martín, David Martín, Laura Padilla, Yaiza Rodríguez y Eduardo Pérez y Realidad desenfocada (2015), de Patricia Chimeno.

Pero hubo más cortometrajes. Se exhibió No way out, de Juan Puelles López; Montañas ardientes que vomitan fuego, de Samuel M. Delgado y Helena Girón y Solo se vive una vez, de Desiree Ramos y Cely Valeriano, un trabajo que formó parte del proyecto Ópera Prima Canarias.

Por otro lado, Tout le monde aime le bord de la mer (A todos nos gusta la orilla del mar) es un cortometraje de 16 minutos dirigido por la gallega Keina Espiñeira (1983) y producido por la productora canaria El Viaje Films.

Vale la pena reseñar que la Sección Oficial de Cortometrajes del Festival de Málaga de este año exhibió Fiesta de Pijamas (2015), de David Pantaleón; Ave feliz (2015) de Víctor Moreno; Melodrama (2015), de Cris Noda y Cayetana H. Cuyás y Fidel, de Eduardo Casanova.

Y por último que la Fundación SGAE, en colaboración con el Clúster Audiovisual de Canarias, organizó el ciclo Creadores del Cine Canario, y en el que se exhibieron quince títulos realizados a partir del año 2009, y en el que se combinó óperas primas, documentales, animación, comedia y suspense, entre otros géneros.

Creadores del Cine Canario se inauguró en la Sala Berlanga de Madrid el 12 de septiembre con el cortometraje Rivero, de Coré Ruiz, y el documental La Murga, Ópera Popular, de David Baute. Otras películas que formaron parte del ciclo fueron Silmane, de José Ángel Alayón;  La trompeta, de Andrés Nieves y el corto-documental Sin Dios ni Santa María de Samuel Martín Delgado y Helena Girón, entre otros.

FESTIVALES

Canarias cuenta con festivales de cine. Para unos son demasiados festivales de cine, semanas, muestras que no es que tengan mucha trascendencia fuera del ámbito local, pero es una tendencia, más que una moda, la de organizar eso, festivales de cine. Entre otros, está el de Las Palmas de Gran Canaria y los dedicados específicamente a cortometrajes (hay varios y no se cuentan con los dedos de una sola mano); música, pero música de cine, Fimucité; documentales, MiradasDoc; Animación, Animayo, etc, etc… y todo ello sin contar las sesiones de exhibición que algunos colectivos de aficionados han puesto en marcha con la colaboración, en alguna ocasión, de las  administraciones locales.

Saludos, un año más…, desde este lado del ordenador.

Eduardo García Rojas, FIRMAS

Acerca del autor

El autor no ha rellenado su perfil aún
Sin respuestas a “Un año de cine en Canarias. Por Eduardo García Rojas”

Deje una respuesta